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La economista analizó el rumbo del programa económico nacional en diálogo con el programa Debate Abierto Radio y su red de emisoras de toda la provincia. Aseguró que los únicos sectores que crecen -la minería, el agro y la intermediación financiera- no generan empleo masivo ni derraman en la sociedad, mientras que la industria, el comercio y la construcción sufren caídas estrepitosas. Además, advirtió sobre el peso del “efecto heladera” en el año electoral 2027, el aumento del riesgo país y la brecha entre las cifras oficiales de inflación y el bolsillo familiar.

Una economía partida: sectores concentrados versus los mayores generadores de
empleo
Al evaluar el panorama del país, la economista Rocío Arce sostuvo que existe un plan económico en marcha, pero remarcó que está enfocado en variables específicas y desconectado de las urgencias de la ciudadanía. Para explicar la dinámica actual, describió la existencia de dos economías marcadamente divididas entre sectores ganadores y perdedores.
Entre las actividades que muestran un desempeño positivo, Arce identificó de manera puntual a la explotación de la minería y canteras -impulsada por Vaca Muerta y el litio-, la producción agrícola en la primera parte del año y la intermediación financiera. No obstante, enfatizó que estas ramas de actividad no serían los sectores que generan más puestos de trabajo ni los que derraman hacia la
sociedad.
En la vereda opuesta, señaló que las actividades que concentran la mayor cantidad de mano de obra en el país sufrieron un deterioro severo: Los sectores que cayeron estrepitosamente este último año y el año pasado están relacionados con la industria, el comercio y la construcción.
Esta divergencia explica por qué la mejora de ciertos indicadores macroeconómicos no se traduce en un alivio perceptible para el vecino en la calle.
Precios, distorsiones del IPC y la asfixia del consumo diario
Al abordar la evolución de la inflación -cuya última medición del INDEC arrojó un 1,9%-, Arce recordó que este dato se ubica por encima de las expectativas iniciales que manejaba el propio Gobierno. Asimismo, cuestionó la representatividad del Índice de Precios al Consumidor (IPC) respecto a la vida cotidiana.
La economista detalló que el Poder Ejecutivo decidió postergar una modificación metodológica en la medición que se encontraba en carpetas, la cual buscaba actualizar una canasta de consumo que hoy no refleja fielmente el gasto de los argentinos. “El IPC muestra un promedio general. Básicamente se nos lleva todo el ingreso el pago de los servicios y el pago de los alimentos, y no nos queda más para el resto de los consumos”, explicó a Debate Abierto, señalando que los hogares de menores recursos destinan la totalidad de su dinero a cubrir rubros esenciales con subas constantes, como las verduras y las tarifas públicas.
Riesgo país, dogma ideológico y el “efecto heladera” de cara a las elecciones
Frente a la escalada del riesgo país, la licenciada en Economía argumentó que el mercado financiero internacional manifiesta dudas sobre la credibilidad y la sostenibilidad del rumbo económico de nuestro país.
Recordó que en comicios previos el Gobierno contó con el respaldo de reservas internacionales y apoyo externo, pero advirtió que ante un eventual shock o presión cambiaria en un año electoral, la falta de confianza del mercado externo complicará el escenario.
Arce interpretó que la conducción económica se mantiene aferrada a un dogma teórico e ideológico del cual reniega intervenir en el Estado o alterar el gasto público, con la expectativa de que el crecimiento llegue por la vía de las inversiones privadas y las exportaciones. Sin embargo, advirtió que no se aprecia una reactivación del consumo interno ni una llegada masiva de inversiones.
Al definir el estado general de la economía, descartó cualquier proceso de recuperación en marcha: “Actualmente estamos en un estancamiento con futuro retroceso de las principales variables para los últimos meses del año”, remarcó.
Finalmente, de cara al calendario electoral, pronosticó que la sociedad votará en función de sus condiciones materiales a través del denominado “efecto heladera”, ya que las dificultades económicas cotidianas terminarán inclinando el voto de la ciudadanía. (Fuente: Debate Abierto)
Rocío Arce: “Estamos en un estancamiento con futuro retroceso y una economía dividida entre muy pocos ganadores y muchos perdedores”
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La economista analizó el rumbo del programa económico nacional en diálogo con el programa Debate Abierto Radio y su red de emisoras de toda la provincia. Aseguró que los únicos sectores que crecen -la minería, el agro y la intermediación financiera- no generan empleo masivo ni derraman en la sociedad, mientras que la industria, el comercio y la construcción sufren caídas estrepitosas. Además, advirtió sobre el peso del “efecto heladera” en el año electoral 2027, el aumento del riesgo país y la brecha entre las cifras oficiales de inflación y el bolsillo familiar.
Una economía partida: sectores concentrados versus los mayores generadores de
empleo
Al evaluar el panorama del país, la economista Rocío Arce sostuvo que existe un plan económico en marcha, pero remarcó que está enfocado en variables específicas y desconectado de las urgencias de la ciudadanía. Para explicar la dinámica actual, describió la existencia de dos economías marcadamente divididas entre sectores ganadores y perdedores.
Entre las actividades que muestran un desempeño positivo, Arce identificó de manera puntual a la explotación de la minería y canteras -impulsada por Vaca Muerta y el litio-, la producción agrícola en la primera parte del año y la intermediación financiera. No obstante, enfatizó que estas ramas de actividad no serían los sectores que generan más puestos de trabajo ni los que derraman hacia la
sociedad.
En la vereda opuesta, señaló que las actividades que concentran la mayor cantidad de mano de obra en el país sufrieron un deterioro severo: Los sectores que cayeron estrepitosamente este último año y el año pasado están relacionados con la industria, el comercio y la construcción.
Esta divergencia explica por qué la mejora de ciertos indicadores macroeconómicos no se traduce en un alivio perceptible para el vecino en la calle.
Precios, distorsiones del IPC y la asfixia del consumo diario
Al abordar la evolución de la inflación -cuya última medición del INDEC arrojó un 1,9%-, Arce recordó que este dato se ubica por encima de las expectativas iniciales que manejaba el propio Gobierno. Asimismo, cuestionó la representatividad del Índice de Precios al Consumidor (IPC) respecto a la vida cotidiana.
La economista detalló que el Poder Ejecutivo decidió postergar una modificación metodológica en la medición que se encontraba en carpetas, la cual buscaba actualizar una canasta de consumo que hoy no refleja fielmente el gasto de los argentinos. “El IPC muestra un promedio general. Básicamente se nos lleva todo el ingreso el pago de los servicios y el pago de los alimentos, y no nos queda más para el resto de los consumos”, explicó a Debate Abierto, señalando que los hogares de menores recursos destinan la totalidad de su dinero a cubrir rubros esenciales con subas constantes, como las verduras y las tarifas públicas.
Riesgo país, dogma ideológico y el “efecto heladera” de cara a las elecciones
Frente a la escalada del riesgo país, la licenciada en Economía argumentó que el mercado financiero internacional manifiesta dudas sobre la credibilidad y la sostenibilidad del rumbo económico de nuestro país.
Recordó que en comicios previos el Gobierno contó con el respaldo de reservas internacionales y apoyo externo, pero advirtió que ante un eventual shock o presión cambiaria en un año electoral, la falta de confianza del mercado externo complicará el escenario.
Arce interpretó que la conducción económica se mantiene aferrada a un dogma teórico e ideológico del cual reniega intervenir en el Estado o alterar el gasto público, con la expectativa de que el crecimiento llegue por la vía de las inversiones privadas y las exportaciones. Sin embargo, advirtió que no se aprecia una reactivación del consumo interno ni una llegada masiva de inversiones.
Al definir el estado general de la economía, descartó cualquier proceso de recuperación en marcha: “Actualmente estamos en un estancamiento con futuro retroceso de las principales variables para los últimos meses del año”, remarcó.
Finalmente, de cara al calendario electoral, pronosticó que la sociedad votará en función de sus condiciones materiales a través del denominado “efecto heladera”, ya que las dificultades económicas cotidianas terminarán inclinando el voto de la ciudadanía. (Fuente: Debate Abierto)