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El sindicato respondió a las declaraciones de Héctor Reniero, quien afirmó que “Vialidad tiene que desaparecer”, y advirtió que eliminar o debilitar la Dirección Provincial de Vialidad significaría romper una política pública esencial para Entre Ríos y profundizar la desigualdad territorial.

— El Sindicato de Obreros y Empleados Viales de Entre Ríos expresó su profundo rechazo a las declaraciones del presidente de la Sociedad Rural de Chajarí, Héctor Reniero, quien afirmó públicamente que “Vialidad tiene que desaparecer”.
Desde SOEVER señalaron que una expresión de esa gravedad no puede ser tomada como una simple opinión sectorial, porque pone en discusión la existencia de un organismo público que durante casi 100 años sostuvo caminos, conectó comunidades, acompañó la producción y garantizó presencia del Estado en todo el territorio entrerriano.
“Decir que Vialidad tiene que desaparecer es desconocer la historia, el trabajo y la función estratégica que cumplen los trabajadores viales en Entre Ríos. Vialidad no es un obstáculo para la provincia. Vialidad es una herramienta indispensable para su desarrollo”, expresaron desde el sindicato.
La organización gremial remarcó que la situación crítica de muchos caminos rurales no se resuelve eliminando Vialidad, sino fortaleciendo su capacidad operativa, incorporando maquinaria, recuperando equipos, invirtiendo en talleres y canteras, sumando trabajadores y agilizando los procedimientos administrativos que hoy muchas veces demoran respuestas.
“No se puede abandonar una institución durante años y después usar ese deterioro como argumento para pedir su desaparición. Si Vialidad tiene problemas, la solución no es borrarla del mapa. La solución es invertir, ordenar, modernizar y fortalecer”, señalaron.
SOEVER advirtió que si Vialidad desaparece o queda reducida a una oficina administrativa que firma convenios y controla trabajos de terceros, Entre Ríos no tendrá una política vial más eficiente: tendrá caminos más desiguales.
Para el sindicato, reemplazar una política vial provincial por soluciones sectoriales implica que cada zona dependerá de la capacidad económica, política y organizativa de los actores que puedan intervenir sobre esos caminos.
“Los sectores con más recursos, más poder de presión y más capacidad de organización podrán resolver más rápido sus problemas. Pero los pueblos chicos, las escuelas rurales, los productores más pequeños, los trabajadores, las familias aisladas y las comunidades con menos peso económico quedarán cada vez más lejos de cualquier respuesta”, advirtieron.
Desde SOEVER remarcaron que ese es el riesgo más profundo: pasar de una política pública de caminos a un sistema donde la conectividad dependa de la capacidad de pago o de presión de cada sector.
“Sin Vialidad fuerte, los caminos dejan de ser una responsabilidad pública y empiezan a depender del poder económico de cada zona. Eso no es modernización. Eso es desigualdad territorial”, afirmaron.
El sindicato sostuvo que Vialidad Provincial debe tener una mirada integral de Entre Ríos, porque no todos los caminos tienen la misma rentabilidad económica, pero todos pueden ser indispensables para la vida de una comunidad.
Un camino puede ser clave para sacar producción, pero también para que llegue una ambulancia, para que una docente pueda dar clases, para que una familia acceda a un centro de salud o para que un pueblo no quede aislado después de una lluvia.
“Vialidad no puede mirar solamente dónde hay mayor rentabilidad. Vialidad tiene que mirar la provincia completa. Esa es la diferencia entre una política pública y una solución sectorial”, remarcaron.
SOEVER también advirtió que la desaparición o debilitamiento de Vialidad abriría la puerta a una mayor fragmentación, tercerización e intermediación en el manejo de los recursos públicos.
“Cuando el Estado pierde capacidad propia, queda dependiendo de terceros. Y cuando los caminos empiezan a resolverse por sectores, convenios o estructuras externas, también se vuelve más difícil saber quién decide, quién ejecuta, quién controla, cuánto cuesta y quién se beneficia”, señalaron.
En ese sentido, la organización sindical insistió en que los trabajadores viales no niegan los problemas existentes ni desconocen la necesidad de mejorar la red vial provincial. Por el contrario, sostienen que justamente por la gravedad de la situación se necesita una Vialidad más fuerte, no una Vialidad debilitada o condenada a desaparecer.
“Los caminos rurales necesitan respuestas. La producción necesita caminos. Las comunidades necesitan conectividad. Pero ninguna de esas necesidades se resuelve destruyendo el organismo público que tiene la responsabilidad, la experiencia y el conocimiento territorial para hacerlo”, afirmaron.
Finalmente, SOEVER convocó a todos los sectores de la provincia a debatir con responsabilidad el futuro de la red vial entrerriana, sin caer en discursos que promuevan la desaparición del Estado allí donde el Estado debe estar más presente.
“Entre Ríos no necesita que desaparezca Vialidad. Necesita que Vialidad vuelva a tener la fuerza, la maquinaria, los trabajadores, los talleres, las canteras, las zonales y los recursos necesarios para cumplir su función. Defender Vialidad no es defender una estructura vieja. Es defender una provincia integrada, productiva y con igualdad territorial”, concluyeron desde SOEVER.
Fuente: SOEVER
SOEVER repudió las declaraciones del presidente de la Rural de Chajarí: “Entre Ríos no necesita que desaparezca Vialidad; necesita una Vialidad más fuerte”
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El sindicato respondió a las declaraciones de Héctor Reniero, quien afirmó que “Vialidad tiene que desaparecer”, y advirtió que eliminar o debilitar la Dirección Provincial de Vialidad significaría romper una política pública esencial para Entre Ríos y profundizar la desigualdad territorial.
— El Sindicato de Obreros y Empleados Viales de Entre Ríos expresó su profundo rechazo a las declaraciones del presidente de la Sociedad Rural de Chajarí, Héctor Reniero, quien afirmó públicamente que “Vialidad tiene que desaparecer”.
Desde SOEVER señalaron que una expresión de esa gravedad no puede ser tomada como una simple opinión sectorial, porque pone en discusión la existencia de un organismo público que durante casi 100 años sostuvo caminos, conectó comunidades, acompañó la producción y garantizó presencia del Estado en todo el territorio entrerriano.
“Decir que Vialidad tiene que desaparecer es desconocer la historia, el trabajo y la función estratégica que cumplen los trabajadores viales en Entre Ríos. Vialidad no es un obstáculo para la provincia. Vialidad es una herramienta indispensable para su desarrollo”, expresaron desde el sindicato.
La organización gremial remarcó que la situación crítica de muchos caminos rurales no se resuelve eliminando Vialidad, sino fortaleciendo su capacidad operativa, incorporando maquinaria, recuperando equipos, invirtiendo en talleres y canteras, sumando trabajadores y agilizando los procedimientos administrativos que hoy muchas veces demoran respuestas.
“No se puede abandonar una institución durante años y después usar ese deterioro como argumento para pedir su desaparición. Si Vialidad tiene problemas, la solución no es borrarla del mapa. La solución es invertir, ordenar, modernizar y fortalecer”, señalaron.
SOEVER advirtió que si Vialidad desaparece o queda reducida a una oficina administrativa que firma convenios y controla trabajos de terceros, Entre Ríos no tendrá una política vial más eficiente: tendrá caminos más desiguales.
Para el sindicato, reemplazar una política vial provincial por soluciones sectoriales implica que cada zona dependerá de la capacidad económica, política y organizativa de los actores que puedan intervenir sobre esos caminos.
“Los sectores con más recursos, más poder de presión y más capacidad de organización podrán resolver más rápido sus problemas. Pero los pueblos chicos, las escuelas rurales, los productores más pequeños, los trabajadores, las familias aisladas y las comunidades con menos peso económico quedarán cada vez más lejos de cualquier respuesta”, advirtieron.
Desde SOEVER remarcaron que ese es el riesgo más profundo: pasar de una política pública de caminos a un sistema donde la conectividad dependa de la capacidad de pago o de presión de cada sector.
“Sin Vialidad fuerte, los caminos dejan de ser una responsabilidad pública y empiezan a depender del poder económico de cada zona. Eso no es modernización. Eso es desigualdad territorial”, afirmaron.
El sindicato sostuvo que Vialidad Provincial debe tener una mirada integral de Entre Ríos, porque no todos los caminos tienen la misma rentabilidad económica, pero todos pueden ser indispensables para la vida de una comunidad.
Un camino puede ser clave para sacar producción, pero también para que llegue una ambulancia, para que una docente pueda dar clases, para que una familia acceda a un centro de salud o para que un pueblo no quede aislado después de una lluvia.
“Vialidad no puede mirar solamente dónde hay mayor rentabilidad. Vialidad tiene que mirar la provincia completa. Esa es la diferencia entre una política pública y una solución sectorial”, remarcaron.
SOEVER también advirtió que la desaparición o debilitamiento de Vialidad abriría la puerta a una mayor fragmentación, tercerización e intermediación en el manejo de los recursos públicos.
“Cuando el Estado pierde capacidad propia, queda dependiendo de terceros. Y cuando los caminos empiezan a resolverse por sectores, convenios o estructuras externas, también se vuelve más difícil saber quién decide, quién ejecuta, quién controla, cuánto cuesta y quién se beneficia”, señalaron.
En ese sentido, la organización sindical insistió en que los trabajadores viales no niegan los problemas existentes ni desconocen la necesidad de mejorar la red vial provincial. Por el contrario, sostienen que justamente por la gravedad de la situación se necesita una Vialidad más fuerte, no una Vialidad debilitada o condenada a desaparecer.
“Los caminos rurales necesitan respuestas. La producción necesita caminos. Las comunidades necesitan conectividad. Pero ninguna de esas necesidades se resuelve destruyendo el organismo público que tiene la responsabilidad, la experiencia y el conocimiento territorial para hacerlo”, afirmaron.
Finalmente, SOEVER convocó a todos los sectores de la provincia a debatir con responsabilidad el futuro de la red vial entrerriana, sin caer en discursos que promuevan la desaparición del Estado allí donde el Estado debe estar más presente.
“Entre Ríos no necesita que desaparezca Vialidad. Necesita que Vialidad vuelva a tener la fuerza, la maquinaria, los trabajadores, los talleres, las canteras, las zonales y los recursos necesarios para cumplir su función. Defender Vialidad no es defender una estructura vieja. Es defender una provincia integrada, productiva y con igualdad territorial”, concluyeron desde SOEVER.
Fuente: SOEVER