Las grietas de la salud mental: Sanfilippo alerta sobre las secuelas de la pandemia, las fallas de la ley y el vacío educativo

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El reconocido neurólogo y director del Centro de Neurología de General Galarza, en diálogo con el programa Debate Abierto Radio Streaming advirtió que el aislamiento actuó como un potente disparador de patologías cuyas consecuencias son cada vez más evidentes. Además, calificó de “barbaridad” la prohibición de internar a pacientes con brotes psicóticos y reclamó un plan urgente de capacitación para docentes y fuerzas de seguridad.

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El debate sobre la salud mental ha ganado una enorme visibilidad en la agenda pública actual, pero todavía carece de una definición clara y unificada sobre qué problemas abarca y cuáles deben priorizarse en la sociedad.
En este escenario, el Dr. Santiago Sanfilippo, médico neurólogo y director del Centro de Neurología de General Galarza, analizó con crudeza los vacíos del sistema de salud actual y las alarmantes señales de alarma que se observan en los consultorios.

Según el especialista, la problemática no debe abordarse de forma fragmentada entre la neurología, la psiquiatría o la psicología, sino como “un todo” que contemple las necesidades particulares de cada grupo etario, desde la infancia hasta la vejez.

La pandemia como un detonante silencioso
Uno de los factores determinantes detrás del crecimiento exponencial de las patologías de salud mental en la provincia y el país radica en el impacto del confinamiento. Sanfilippo reveló que en el último congreso de la Asociación de Neuropsiquiatría Argentina se dedicó prácticamente la mitad del temario a analizar los efectos residuales del COVID-19.

“La pandemia, sin duda, fue un disparador importante en muchísimos casos de salud mental y eso nos ha afectado en todos los ámbitos”, explicó el neurólogo, subrayando que las secuelas del aislamiento abusivo hoy son mucho más visibles y han modificado de forma profunda la conducta y el aspecto laboral de gran parte de la población.

Entre estas secuelas se destacan el incremento de crisis de pánico, neurosis, depresión y ansiedad común, cuadros que se agravan de manera dramática con la soledad de los adultos mayores.

La barbaridad de la Ley de Salud Mental y la prohibición de internar
El director del Centro de Neurología de General Galarza también apuntó de manera crítica contra el marco regulatorio vigente en el país. El neurólogo cuestionó que la actual legislación prohíba la institucionalización de pacientes que, por la gravedad de su estado, requieren internación obligatoria, derivándolos exclusivamente a la atención ambulatoria.

“Prohibir que una persona que tiene un brote esquizofrénico o un brote psicótico, si es peligroso, pueda ser internada o institucionalizada, es una barbaridad”, fustigó Sanfilippo, recordando que esta imposibilidad legal ya ha tenido consecuencias trágicas, como el asesinato de efectivos policiales a manos de personas descompensadas.
Para el médico, es indispensable replantear de raíz qué se necesita y a qué se apunta como política de Estado en salud mental.

Falta de capacitación: docentes y policías sin herramientas
Para Sanfilippo, la raíz de esta crisis de salud mental se asienta en la educación y en una alarmante falta de formación en todos los niveles del Estado. Denunció que el sistema educativo tiene un grave problema estructural porque no cuenta con docentes preparados en biología humana ni en salud para detectar o encauzar estas situaciones en las aulas. Asimismo, la carencia se extiende a los
profesionales médicos generales y, de forma muy preocupante, a las fuerzas de seguridad que actúan en la calle.
El neurólogo comparó esta situación con la preparación física en primeros auxilios: “Así como se ha hecho hincapié espectacularmente para capacitar a la fuerza de seguridad en reanimación cardiopulmonar (RCP), lo mismo debería hacerse para que puedan enfrentar casos de personas con problemas de salud mental agudos, y eso no se está haciendo”, exclamó a Debate Abierto.
“Ocultar estas falencias o retacear las estadísticas oficiales -las cuales revelan un aumento del índice de suicidios en jóvenes y en la propia policía- solo agrava el problema”, subrayó.

Finalmente, el Dr. Sanfilippo se refirió a la importancia de contar con servicios adaptados, señalando que las crisis mentales se agudizan de forma natural durante la tarde y la noche debido al ritmo circadiano y la soledad. Aunque reconoció las dificultades de articular un sistema de contención las 24 horas, destacó que mantiene un canal de diálogo abierto con el ministro de Salud de la provincia, Daniel Blanzaco con quien acordó planificar instancias de capacitación en conjunto para el personal de enfermería y abordar la alarmante problemática de manera urgente. (Fuente: Debate Abierto)

 

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