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La directora de Cultura, Juliana Perini, detalló los preparativos para la gran celebración de este domingo 23 de agosto. Por razones climáticas, el evento se trasladará a las instalaciones cerradas del Club Las Colonias. Además, la funcionaria analizó la crisis de consumo que golpea a las familias productoras locales y el rol clave de la industria regional.

Villa del Rosario se prepara para vivir una de sus celebraciones más significativas: La décima edición de la Fiesta de las Mandarinas reunirá a la comunidad para rendir homenaje a toda la cadena de la citricultura, considerada el motor económico de la localidad y de la región del departamento Federación.
Sin embargo, la organización de este año debió adaptarse a las contingencias del tiempo. Según confirmó la directora de Cultura del municipio, Juliana Perini, el festival dejará su escenario tradicional al aire libre para trasladarse al interior del Club Las Colonias.
El cambio responde a que el suelo de la habitual cancha de fútbol municipal no logrará absorber el agua de las recientes lluvias, por lo que se priorizó el resguardo de los equipos técnicos y la comodidad de los asistentes frente a las bajas temperaturas invernales.
El evento comenzará puntualmente a las 15:30 horas y se extenderá hasta cerca de las 19:30 horas.
La crisis de consumo: el cítrico como un lujo en la mesa
Detrás del color y la música de los festejos, la realidad del sector productivo litoraleño presenta un panorama sumamente complejo.
Perini describió con preocupación la fuerte caída del consumo interno de fruta fresca en los grandes centros urbanos, una realidad que vive de cerca en su propio hogar. “Mi marido trabaja en el mercado central vendiendo la fruta y no se está vendiendo. Hoy el cítrico es casi un lujo; la gente prioriza la comida de la mesa, la carne, el arroz o el pan, y deja de lado el postre”, graficó la funcionaria a Debate Abierto, advirtiendo que ésta parálisis se siente de manera directa en la falta de trabajo diario para cosechadores y pequeños productores en el pueblo.
La directora de Cultura también apuntó a las históricas asimetrías de la cadena de comercialización, donde el productor primario es quien asume los mayores riesgos financieros frente al clima y las enfermedades biológicas, pero recibe la menor parte del rédito económico. “La góndola de un supermercado a veces triplica el valor de salida de la fruta desde la quinta”, lamentó, señalando que
ante esta asfixia muchos productores han tenido que abandonar la actividad o alquilar sus tierras para que sean explotadas por terceros.
El apoyo de la comunidad y el valor de la industria local
Pese a los vientos económicos en contra, la respuesta comunitaria ante la convocatoria municipal ha sido excelente.
Como antesala de la fiesta, se realizó una jornada citrícola en el Centro Cultural local que reunió a casi 300 productores de la zona de Villa del Rosario para debatir herramientas técnicas y de manejo. Asimismo, se llevaron a cabo talleres de cocina comunitaria donde se elaboraron galletitas de mandarina, las cuales podrán ser degustadas de forma gratuita por los vecinos durante el domingo.
En el plano industrial, Perini valoró el rol de la fábrica local de jugos Jucofer, la cual genera puestos de trabajo esenciales para contener la mano de obra regional y mantiene activos canales de exportación de sus derivados cítricos al exterior.
Una cartelera artística para toda la familia y proyección internacional
La grilla artística diseñada para este domingo promete un espectáculo de
jerarquía para amenizar la jornada invernal.
El escenario del Club Las Colonias contará con la presentación del Ballet Folclórico Municipal de Villa del Rosario, el ballet Así Soy Yo de la ciudad de Chajarí, el chamamé de Michelle Mosna y su conjunto, la actuación de Vikingo Correa y un gran cierre bailable de cumbia de la mano de Agrupación Marilyn.
Perini concluyó destacando el impacto turístico del evento, señalando que la localidad suele recibir visitas de viajeros de Entre Ríos y de países vecinos como Uruguay y Brasil, quienes llegan atraídos por la calidez del pueblo y luego multiplican la difusión a través del boca a boca. (Fuente: Debate Abierto)
La 10ª Fiesta de las Mandarinas en Villa del Rosario busca reivindicar al sector citrícola en medio de un escenario económico complejo
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La directora de Cultura, Juliana Perini, detalló los preparativos para la gran celebración de este domingo 23 de agosto. Por razones climáticas, el evento se trasladará a las instalaciones cerradas del Club Las Colonias. Además, la funcionaria analizó la crisis de consumo que golpea a las familias productoras locales y el rol clave de la industria regional.
Villa del Rosario se prepara para vivir una de sus celebraciones más significativas: La décima edición de la Fiesta de las Mandarinas reunirá a la comunidad para rendir homenaje a toda la cadena de la citricultura, considerada el motor económico de la localidad y de la región del departamento Federación.
Sin embargo, la organización de este año debió adaptarse a las contingencias del tiempo. Según confirmó la directora de Cultura del municipio, Juliana Perini, el festival dejará su escenario tradicional al aire libre para trasladarse al interior del Club Las Colonias.
El cambio responde a que el suelo de la habitual cancha de fútbol municipal no logrará absorber el agua de las recientes lluvias, por lo que se priorizó el resguardo de los equipos técnicos y la comodidad de los asistentes frente a las bajas temperaturas invernales.
El evento comenzará puntualmente a las 15:30 horas y se extenderá hasta cerca de las 19:30 horas.
La crisis de consumo: el cítrico como un lujo en la mesa
Detrás del color y la música de los festejos, la realidad del sector productivo litoraleño presenta un panorama sumamente complejo.
Perini describió con preocupación la fuerte caída del consumo interno de fruta fresca en los grandes centros urbanos, una realidad que vive de cerca en su propio hogar. “Mi marido trabaja en el mercado central vendiendo la fruta y no se está vendiendo. Hoy el cítrico es casi un lujo; la gente prioriza la comida de la mesa, la carne, el arroz o el pan, y deja de lado el postre”, graficó la funcionaria a Debate Abierto, advirtiendo que ésta parálisis se siente de manera directa en la falta de trabajo diario para cosechadores y pequeños productores en el pueblo.
La directora de Cultura también apuntó a las históricas asimetrías de la cadena de comercialización, donde el productor primario es quien asume los mayores riesgos financieros frente al clima y las enfermedades biológicas, pero recibe la menor parte del rédito económico. “La góndola de un supermercado a veces triplica el valor de salida de la fruta desde la quinta”, lamentó, señalando que
ante esta asfixia muchos productores han tenido que abandonar la actividad o alquilar sus tierras para que sean explotadas por terceros.
El apoyo de la comunidad y el valor de la industria local
Pese a los vientos económicos en contra, la respuesta comunitaria ante la convocatoria municipal ha sido excelente.
Como antesala de la fiesta, se realizó una jornada citrícola en el Centro Cultural local que reunió a casi 300 productores de la zona de Villa del Rosario para debatir herramientas técnicas y de manejo. Asimismo, se llevaron a cabo talleres de cocina comunitaria donde se elaboraron galletitas de mandarina, las cuales podrán ser degustadas de forma gratuita por los vecinos durante el domingo.
En el plano industrial, Perini valoró el rol de la fábrica local de jugos Jucofer, la cual genera puestos de trabajo esenciales para contener la mano de obra regional y mantiene activos canales de exportación de sus derivados cítricos al exterior.
Una cartelera artística para toda la familia y proyección internacional
La grilla artística diseñada para este domingo promete un espectáculo de
jerarquía para amenizar la jornada invernal.
El escenario del Club Las Colonias contará con la presentación del Ballet Folclórico Municipal de Villa del Rosario, el ballet Así Soy Yo de la ciudad de Chajarí, el chamamé de Michelle Mosna y su conjunto, la actuación de Vikingo Correa y un gran cierre bailable de cumbia de la mano de Agrupación Marilyn.
Perini concluyó destacando el impacto turístico del evento, señalando que la localidad suele recibir visitas de viajeros de Entre Ríos y de países vecinos como Uruguay y Brasil, quienes llegan atraídos por la calidez del pueblo y luego multiplican la difusión a través del boca a boca. (Fuente: Debate Abierto)