Leido 61 veces
El presidente de la comuna, Duilio Herbel, brindó detalles sobre la llamativa obra de ingeniería que se volvió viral en Entre Ríos. Además, analizó la transformación de la junta de gobierno en comuna, la compra de maquinaria vial propia para pavimentar sin depender de la provincia, el aumento de la demanda de medicamentos y la preocupante apatía de los vecinos para sumarse a la dirigencia política. En el marco del aniversario de Aldea Protestante (fundada históricamente el 21 de julio de 1878 como una de las cinco aldeas madres de la colonia General Alvear), la comunidad inauguró una obra que rápidamente captó la atención de toda la región: un reloj monumental de torre.

En diálogo con el programa Debate Abierto Radio Streaming, el presidente comunal, Duilio Herbel, relató con orgullo cómo una vieja parada de colectivos en desuso se transformó en un
símbolo de identidad y un inesperado motor turístico para esta localidad de unos 800 habitantes.
La transformación de la garita y la tecnología del reloj
La estructura original era una garita de colectivos de chapa que Herbel, en su anterior gestión como presidente de la Junta de Gobierno (2015-2019), reconstruyó con materiales y techo a dos aguas. Sin embargo, el deterioro del acceso de la ruta y la apertura de escuelas secundarias locales hicieron que los colectivos dejaran de ingresar, dejando la parada obsoleta.
“Le dije a los chicos de la comuna, hay que darle un uso a esa garita o hacer algo. Vamos a hacer un reloj”, recordó Herbel.
Uno de los consejeros de la comuna diseñó la estructura y la licitación fue adjudicada a Lucas Dalinger, un joven técnico electrónico de Paraná. Dalinger dotó al reloj de un sistema mecánico y electrónico de avanzada que incluye un anemómetro y un sensor de lluvia para impedir que las figuras se expongan al mal clima.
Al dar la hora, se abren las puertas de la torre y aparecen Hans y Mari (Juan y María), dos muñecos vestidos con trajes típicos alemanes que giran, se presentan al público y bailan música tradicional del Volga durante unos 45 segundos.
El reloj suena de 8:00 a 20:00 para no molestar a los vecinos. Entre semana, los muñecos salen a las 9:00, 12:00 y 18:00; mientras que los fines de semana realizan su show de manera corrida cada hora, de 9:00 a 19:00.
Autonomía vial: pavimentar con recursos propios
Más allá del fenómeno turístico, Herbel repasó los logros de su administración, destacando que el paso de Junta de Gobierno a Comuna significó una notable mejora en los recursos coparticipables.
Siguiendo el consejo del exintendente de Valle María, Luciano Asselborn, la comuna se enfocó en armar su propio equipamiento vial para no depender de la provincia.
“Hoy contamos con dos motoniveladoras, tres camiones, un tractor y compactadores”, detalló el presidente comunal.
Con este equipamiento y personal propio, la comuna avanza activamente en obras de riego asfáltico en las calles de la localidad.
Herbel recordó que las obras de gran envergadura, como el nuevo centro de salud y el asfalto del acceso a la aldea, sí requirieron financiamiento del gobierno provincial en la gestión anterior.
Aumento de la asistencia social y el dilema de la sucesión
El mandatario comunal —quien es oficialista y pertenece a la fuerza de Juntos por Entre Ríos— aclaró que mantiene una excelente relación institucional con todos los sectores. No obstante, advirtió que la situación social actual ha incrementado las demandas en la comuna.
A diferencia de los centros urbanos más grandes, en Aldea Protestante la mayor necesidad no es alimentaria, sino de salud y movilidad. “Se nota mucho más la demanda por medicamentos, anteojos y pasajes para trasladarse a Paraná o Diamante a realizarse estudios médicos”, explicó Herbel.
Finalmente, compartió su preocupación por el futuro político de la localidad. Debido a que ya cumplió sus mandatos legales (uno como junta de gobierno y dos como titular de la comuna), no podrá postularse para la reelección. “Cuesta conseguir gente que quiera participar en política. Nadie vive de esto, todos tienen sus trabajos privados”, reflexionó el jefe comunal, quien trabaja administrativamente en una planta de silos local. Esta apatía también se replica en las comisiones de los clubes, iglesias y la Asociación de Descendientes de Alemanes del Volga.
Herbel concluyó invitando a los entrerrianos a visitar la aldea y consumir los productos locales para potenciar la economía privada, destacando la fábrica de dulces artesanales “La Alemanita” y la prestigiosa Talabartería “Otto”. Fuente: Debate Abierto)
El ingenio que revoluciona Aldea Protestante: de garita de colectivos abandonada a un reloj monumental que rescata las raíces alemanas
Leido 61 veces
El presidente de la comuna, Duilio Herbel, brindó detalles sobre la llamativa obra de ingeniería que se volvió viral en Entre Ríos. Además, analizó la transformación de la junta de gobierno en comuna, la compra de maquinaria vial propia para pavimentar sin depender de la provincia, el aumento de la demanda de medicamentos y la preocupante apatía de los vecinos para sumarse a la dirigencia política. En el marco del aniversario de Aldea Protestante (fundada históricamente el 21 de julio de 1878 como una de las cinco aldeas madres de la colonia General Alvear), la comunidad inauguró una obra que rápidamente captó la atención de toda la región: un reloj monumental de torre.
En diálogo con el programa Debate Abierto Radio Streaming, el presidente comunal, Duilio Herbel, relató con orgullo cómo una vieja parada de colectivos en desuso se transformó en un
símbolo de identidad y un inesperado motor turístico para esta localidad de unos 800 habitantes.
La transformación de la garita y la tecnología del reloj
La estructura original era una garita de colectivos de chapa que Herbel, en su anterior gestión como presidente de la Junta de Gobierno (2015-2019), reconstruyó con materiales y techo a dos aguas. Sin embargo, el deterioro del acceso de la ruta y la apertura de escuelas secundarias locales hicieron que los colectivos dejaran de ingresar, dejando la parada obsoleta.
“Le dije a los chicos de la comuna, hay que darle un uso a esa garita o hacer algo. Vamos a hacer un reloj”, recordó Herbel.
Uno de los consejeros de la comuna diseñó la estructura y la licitación fue adjudicada a Lucas Dalinger, un joven técnico electrónico de Paraná. Dalinger dotó al reloj de un sistema mecánico y electrónico de avanzada que incluye un anemómetro y un sensor de lluvia para impedir que las figuras se expongan al mal clima.
Al dar la hora, se abren las puertas de la torre y aparecen Hans y Mari (Juan y María), dos muñecos vestidos con trajes típicos alemanes que giran, se presentan al público y bailan música tradicional del Volga durante unos 45 segundos.
El reloj suena de 8:00 a 20:00 para no molestar a los vecinos. Entre semana, los muñecos salen a las 9:00, 12:00 y 18:00; mientras que los fines de semana realizan su show de manera corrida cada hora, de 9:00 a 19:00.
Autonomía vial: pavimentar con recursos propios
Más allá del fenómeno turístico, Herbel repasó los logros de su administración, destacando que el paso de Junta de Gobierno a Comuna significó una notable mejora en los recursos coparticipables.
Siguiendo el consejo del exintendente de Valle María, Luciano Asselborn, la comuna se enfocó en armar su propio equipamiento vial para no depender de la provincia.
“Hoy contamos con dos motoniveladoras, tres camiones, un tractor y compactadores”, detalló el presidente comunal.
Con este equipamiento y personal propio, la comuna avanza activamente en obras de riego asfáltico en las calles de la localidad.
Herbel recordó que las obras de gran envergadura, como el nuevo centro de salud y el asfalto del acceso a la aldea, sí requirieron financiamiento del gobierno provincial en la gestión anterior.
Aumento de la asistencia social y el dilema de la sucesión
El mandatario comunal —quien es oficialista y pertenece a la fuerza de Juntos por Entre Ríos— aclaró que mantiene una excelente relación institucional con todos los sectores. No obstante, advirtió que la situación social actual ha incrementado las demandas en la comuna.
A diferencia de los centros urbanos más grandes, en Aldea Protestante la mayor necesidad no es alimentaria, sino de salud y movilidad. “Se nota mucho más la demanda por medicamentos, anteojos y pasajes para trasladarse a Paraná o Diamante a realizarse estudios médicos”, explicó Herbel.
Finalmente, compartió su preocupación por el futuro político de la localidad. Debido a que ya cumplió sus mandatos legales (uno como junta de gobierno y dos como titular de la comuna), no podrá postularse para la reelección. “Cuesta conseguir gente que quiera participar en política. Nadie vive de esto, todos tienen sus trabajos privados”, reflexionó el jefe comunal, quien trabaja administrativamente en una planta de silos local. Esta apatía también se replica en las comisiones de los clubes, iglesias y la Asociación de Descendientes de Alemanes del Volga.
Herbel concluyó invitando a los entrerrianos a visitar la aldea y consumir los productos locales para potenciar la economía privada, destacando la fábrica de dulces artesanales “La Alemanita” y la prestigiosa Talabartería “Otto”. Fuente: Debate Abierto)