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El intendente de Santa Ana analizó el debate por la personería provincial del vecinalismo de cara a los próximos turnos electorales. Aunque respalda la iniciativa de sus pares para ganar fuerza de gestión, defendió la idiosincrasia de cada localidad y la libertad política de sus militantes. Además, detalló los planes para el futuro complejo termal municipal y la compleja situación de la citricultura local. La búsqueda de una organización formal a nivel provincial es uno de los temas centrales en la agenda del vecinalismo entrerriano.

En diálogo con el programa Debate Abierto Radio Streaming, el intendente de Santa Ana, Rogelio Zanandrea, se refirió al lanzamiento del partido provincial que agrupará a las distintas fuerzas comunales.
Zanandrea explicó que la idea surgió de las habituales reuniones que los intendentes vecinalistas mantienen para gestionar en conjunto, entendiendo que de forma individual es sumamente difícil conseguir respuestas a las necesidades locales.
Divergencias, plazos y el valor de la autonomía local
No obstante, el jefe comunal reconoció que el debate interno expone visiones muy diversas y que aún no está claro si el partido provincial estará consolidado para competir en las elecciones de 2027 o si se consolidará como un proyecto a mediano plazo. “Somos de distintos departamentos, con distintas idiosincrasias y en cada lugar hay distintas matrices productivas; eso hace que muchas veces pensemos diferente en cuanto a nuestras proyecciones”, argumentó.
Al fijar su postura personal y la de su territorio, Zanandrea fue sumamente claro al defender las bases del movimiento: “Mi opinión es que el vecinalismo es de territorio y que nuestro gobierno es dentro de nuestro ejido municipal”, detalló.
El intendente reveló que la asamblea del vecinalismo de Santa Ana mantiene una postura firme de preservar su independencia: “La mayoría pretende seguir gobernando nuestro territorio y tener total libertad al momento de votar en elecciones provinciales o nacionales”.
Pese a defender este margen de acción independiente, ratificó su acompañamiento a las asambleas provinciales con la expectativa de que la nueva herramienta legal sirva para fortalecer al movimiento vecinalista y no para fragmentarlo.
El orden fiscal frente al freno de la obra pública
En el plano de la gestión municipal, Zanandrea destacó que las administraciones vecinalistas se caracterizan por ser sumamente ordenadas y mantener las cuentas al día bajo una regla de oro: no gastar más de lo que ingresa. Esta prolijidad fiscal les ha permitido amortiguar la fuerte caída de los recursos coparticipables (provocada por la merma del consumo y la consecuente baja en la recaudación del IVA) y el retraso en el pago de tasas locales.
El presidente municipal criticó con dureza la decisión del Gobierno nacional de desentenderse por completo de la obra pública. Ante este vacío de
financiamiento, Santa Ana debió reestructurar sus partidas y crear con recursos propios un Programa Municipal de Viviendas para asistir a los vecinos, además de reorientar fondos de asistencia social para familias vulnerables y trabajadores del sector citrícola.
Cabe destacar que la citricultura representa el 80% de la actividad económica privada del ejido y atraviesa una dura crisis debido al desplome de los precios y del consumo interno.
La apuesta al turismo: un proyecto termal de 3.5 millones de dólares
Para quebrar el aislamiento geográfico que sufre Santa Ana desde el llenado del embalse de Salto Grande —al quedar como final de línea de la Ruta 2—, el municipio apuesta fuertemente a diversificar su matriz productiva a través del turismo. “La gran meta es complementar el consolidado atractivo de sus playas con un complejo termal propio que garantice la llegada de visitantes durante todo el año”, subrayó a Debate Abierto.
Zanandrea detalló que el proyecto termal, cuyo anteproyecto ganador ya fue seleccionado y expuesto, demandará una inversión estimada de entre 3 y 3.5 millones de dólares. El complejo de piscinas y servicios internos será estrictamente de administración y financiamiento municipal —con un crédito proyectado a 20 o 25 años—, mientras que el desarrollo periférico de la villa
termal (hoteles, cabañas y bungalows) quedará en manos de inversores privados.
“El turismo es la gran alternativa de desarrollo para el futuro de nuestro pueblo”, concluyó el mandatario municipal. (Fuente: Debate Abierto)
Zanandrea ante la creación del partido vecinalista provincial: ”Acompañamos el proyecto, pero priorizamos la autonomía territorial y la libertad de voto”
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El intendente de Santa Ana analizó el debate por la personería provincial del vecinalismo de cara a los próximos turnos electorales. Aunque respalda la iniciativa de sus pares para ganar fuerza de gestión, defendió la idiosincrasia de cada localidad y la libertad política de sus militantes. Además, detalló los planes para el futuro complejo termal municipal y la compleja situación de la citricultura local. La búsqueda de una organización formal a nivel provincial es uno de los temas centrales en la agenda del vecinalismo entrerriano.
En diálogo con el programa Debate Abierto Radio Streaming, el intendente de Santa Ana, Rogelio Zanandrea, se refirió al lanzamiento del partido provincial que agrupará a las distintas fuerzas comunales.
Zanandrea explicó que la idea surgió de las habituales reuniones que los intendentes vecinalistas mantienen para gestionar en conjunto, entendiendo que de forma individual es sumamente difícil conseguir respuestas a las necesidades locales.
Divergencias, plazos y el valor de la autonomía local
No obstante, el jefe comunal reconoció que el debate interno expone visiones muy diversas y que aún no está claro si el partido provincial estará consolidado para competir en las elecciones de 2027 o si se consolidará como un proyecto a mediano plazo. “Somos de distintos departamentos, con distintas idiosincrasias y en cada lugar hay distintas matrices productivas; eso hace que muchas veces pensemos diferente en cuanto a nuestras proyecciones”, argumentó.
Al fijar su postura personal y la de su territorio, Zanandrea fue sumamente claro al defender las bases del movimiento: “Mi opinión es que el vecinalismo es de territorio y que nuestro gobierno es dentro de nuestro ejido municipal”, detalló.
El intendente reveló que la asamblea del vecinalismo de Santa Ana mantiene una postura firme de preservar su independencia: “La mayoría pretende seguir gobernando nuestro territorio y tener total libertad al momento de votar en elecciones provinciales o nacionales”.
Pese a defender este margen de acción independiente, ratificó su acompañamiento a las asambleas provinciales con la expectativa de que la nueva herramienta legal sirva para fortalecer al movimiento vecinalista y no para fragmentarlo.
El orden fiscal frente al freno de la obra pública
En el plano de la gestión municipal, Zanandrea destacó que las administraciones vecinalistas se caracterizan por ser sumamente ordenadas y mantener las cuentas al día bajo una regla de oro: no gastar más de lo que ingresa. Esta prolijidad fiscal les ha permitido amortiguar la fuerte caída de los recursos coparticipables (provocada por la merma del consumo y la consecuente baja en la recaudación del IVA) y el retraso en el pago de tasas locales.
El presidente municipal criticó con dureza la decisión del Gobierno nacional de desentenderse por completo de la obra pública. Ante este vacío de
financiamiento, Santa Ana debió reestructurar sus partidas y crear con recursos propios un Programa Municipal de Viviendas para asistir a los vecinos, además de reorientar fondos de asistencia social para familias vulnerables y trabajadores del sector citrícola.
Cabe destacar que la citricultura representa el 80% de la actividad económica privada del ejido y atraviesa una dura crisis debido al desplome de los precios y del consumo interno.
La apuesta al turismo: un proyecto termal de 3.5 millones de dólares
Para quebrar el aislamiento geográfico que sufre Santa Ana desde el llenado del embalse de Salto Grande —al quedar como final de línea de la Ruta 2—, el municipio apuesta fuertemente a diversificar su matriz productiva a través del turismo. “La gran meta es complementar el consolidado atractivo de sus playas con un complejo termal propio que garantice la llegada de visitantes durante todo el año”, subrayó a Debate Abierto.
Zanandrea detalló que el proyecto termal, cuyo anteproyecto ganador ya fue seleccionado y expuesto, demandará una inversión estimada de entre 3 y 3.5 millones de dólares. El complejo de piscinas y servicios internos será estrictamente de administración y financiamiento municipal —con un crédito proyectado a 20 o 25 años—, mientras que el desarrollo periférico de la villa
termal (hoteles, cabañas y bungalows) quedará en manos de inversores privados.
“El turismo es la gran alternativa de desarrollo para el futuro de nuestro pueblo”, concluyó el mandatario municipal. (Fuente: Debate Abierto)