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El 52% de la población se identifica como opositor al Gobierno de Javier Milei, según un relevamiento nacional. Sin embargo, ese número no conforma un bloque homogéneo, sino que reúne a votantes de distintos espacios que confluyen en el rechazo al rumbo oficialista y configuran un escenario adverso de cara a 2027.

El relevo realizado por CEOP Latam reveló de dónde proviene ese universo de electores que hoy se ubica del lado opositor: un 94% de los votantes de Sergio Massa en las elecciones generales de 2023, sumado a un 18% de las personas que en su momento eligieron a Milei. A eso se suma un 15% de quienes optaron por el macrismo y un 69% que sufragó por fuerzas alternativas.
El consultor titular de la agencia, Roberto Bacman, enmarcó el estudio dentro de lo que definió como una disputa central para el año próximo: “El gobierno viene planteando que da una batalla cultural, una disputa por las ideas que ordenan el sentido común. Esa batalla es multidimensional: se libra en muchos frentes a la vez. 2027, con las elecciones presidenciales, será el año donde esa batalla se condense”. Y adelantó la principal conclusión del relevamiento: “Lo que aparece es una paradoja incómoda para el oficialismo: en varios de los terrenos que él mismo eligió, la sociedad se para mayoritariamente del otro lado”, publicó Ámbito.
Dentro de ese segmento, la situación económica ocupa el lugar central de las preocupaciones. Un 74% considera que la prioridad del próximo gobierno debe ser recuperar los ingresos, mientras que la corrupción apenas reúne al 9% y la meta de llevar la inflación a cero queda relegada frente a otras demandas.
Para el consultor, ese reclamo excede al electorado opositor: “Consultada por el principal objetivo que debería tener el próximo gobierno, la sociedad es monotemática: el 57,5% pide que se recuperen los ingresos, muy por encima de cualquier otra prioridad. Ese reclamo por el ingreso es transversal —encabeza entre oficialistas, independientes y opositores por igual—”.
Bacman explicó a este medio que la segmentación política del país se reparte en tres bloques: “La segmentación política ordena el tablero: 32% oficialista, 52% opositor y 15,1% independiente. El dato central es que la oposición, por sí sola, ya supera la mitad: el oficialismo no enfrenta un empate a definir, sino una mayoría opositora consolidada”.
El endeudamiento y la batalla cultural
El endeudamiento de los hogares aparece como otro factor con fuerte peso político: el 99% de los opositores responsabiliza al Gobierno por esa situación y el 97% reclama una intervención estatal para resolverla, un posicionamiento que marca una diferencia clara con la visión económica oficialista.
“Es el punto donde lo económico y lo ideológico se anudan: la gente empieza a responsabilizar al gobierno y a pedirle que intervenga, justo lo que su recetario de no intervención le prohíbe hacer”.
Esa misma concepción sobre el rol del Estado se repite en los tres ejes que CEOP identifica como el corazón de la batalla cultural: soberanía, inversiones extranjeras e industria nacional, donde el segmento opositor alcanza niveles de acuerdo cercanos al 97% a favor de posturas vinculadas con la protección de lo nacional.
En materia de soberanía, el 97% de los opositores prefiere que el país priorice su defensa antes que una apertura e integración irrestricta con el mundo, un porcentaje que supera ampliamente la media nacional: allí, el 62,6% se inclina por preservar la soberanía frente a un 33,5% que respalda mayor apertura.
Una tendencia parecida surge al consultar sobre los recursos estratégicos: el 97% de los opositores sostiene que con la extranjerización “se pierde algo que debería quedar en manos argentinas”, mientras que apenas el 3% considera que el origen del capital es secundario si la inversión genera empleo.
La industria nacional es el punto de mayor consenso dentro de este sector: el 97% cree que el Estado debe intervenir para promover su desarrollo, contra un 2% que prefiere favorecer la competencia con productos importados. A nivel general, la defensa de la producción local llega al 66,1% de los argentinos.
Bacman remarcó que en los tres ejes el oficialismo queda en minoría incluso entre los propios independientes: “El comportamiento del centro agrava el cuadro para el oficialismo. No es que el centro se vuelque en bloque al polo soberano, pero tampoco acompaña al gobierno: en el mejor de los casos se reparte, y en dos de los tres ejes se inclina hacia lo nacional. Los oficialistas, en cambio, son netamente aperturistas, lo que deja al oficialismo coherente puertas adentro pero sin representar el sentido común mayoritario”.
El horizonte electoral de 2027
De acuerdo con el informe de CEOP, Milei deberá modificar de manera drástica su propuesta política si aspira a una eventual reelección.
El estudio también proyecta una lectura electoral: el 60,1% de los argentinos prefiere un cambio de rumbo para el próximo gobierno. De ese total, un 44% quiere una oposición que avance en sentido contrario al actual, mientras que otro 16,1% busca conservar algunos aspectos de la gestión vigente, un segmento que, según Bacman, “será determinantes al momento de un balotage”.
Esa demanda de cambio no se limita al núcleo opositor: entre los votantes independientes, el 58,5% dice preferir un próximo gobierno de oposición moderada, un dato que para el análisis de CEOP confirma que el oficialismo enfrenta una mayoría social que reclama modificaciones.
Al cerrar su análisis, Bacman sintetizó el desafío que enfrenta el Gobierno de cara a las elecciones: “El gobierno apostó a terrenos donde la sociedad —y buena parte del centro que necesita— está mayoritariamente en la vereda de enfrente, y lo hace enfrentando una oposición que ya es mayoría. El desafío del oficialismo no es solo retener a los suyos, sino disputar un electorado independiente que en estos ejes hoy no lo acompaña”.
Fuente: Análisis Digital
Un 52% de los encuestados se ubica como opositor pero no todos piensan en una misma alternativa a Milei
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El 52% de la población se identifica como opositor al Gobierno de Javier Milei, según un relevamiento nacional. Sin embargo, ese número no conforma un bloque homogéneo, sino que reúne a votantes de distintos espacios que confluyen en el rechazo al rumbo oficialista y configuran un escenario adverso de cara a 2027.
El relevo realizado por CEOP Latam reveló de dónde proviene ese universo de electores que hoy se ubica del lado opositor: un 94% de los votantes de Sergio Massa en las elecciones generales de 2023, sumado a un 18% de las personas que en su momento eligieron a Milei. A eso se suma un 15% de quienes optaron por el macrismo y un 69% que sufragó por fuerzas alternativas.
El consultor titular de la agencia, Roberto Bacman, enmarcó el estudio dentro de lo que definió como una disputa central para el año próximo: “El gobierno viene planteando que da una batalla cultural, una disputa por las ideas que ordenan el sentido común. Esa batalla es multidimensional: se libra en muchos frentes a la vez. 2027, con las elecciones presidenciales, será el año donde esa batalla se condense”. Y adelantó la principal conclusión del relevamiento: “Lo que aparece es una paradoja incómoda para el oficialismo: en varios de los terrenos que él mismo eligió, la sociedad se para mayoritariamente del otro lado”, publicó Ámbito.
Dentro de ese segmento, la situación económica ocupa el lugar central de las preocupaciones. Un 74% considera que la prioridad del próximo gobierno debe ser recuperar los ingresos, mientras que la corrupción apenas reúne al 9% y la meta de llevar la inflación a cero queda relegada frente a otras demandas.
Para el consultor, ese reclamo excede al electorado opositor: “Consultada por el principal objetivo que debería tener el próximo gobierno, la sociedad es monotemática: el 57,5% pide que se recuperen los ingresos, muy por encima de cualquier otra prioridad. Ese reclamo por el ingreso es transversal —encabeza entre oficialistas, independientes y opositores por igual—”.
Bacman explicó a este medio que la segmentación política del país se reparte en tres bloques: “La segmentación política ordena el tablero: 32% oficialista, 52% opositor y 15,1% independiente. El dato central es que la oposición, por sí sola, ya supera la mitad: el oficialismo no enfrenta un empate a definir, sino una mayoría opositora consolidada”.
El endeudamiento y la batalla cultural
El endeudamiento de los hogares aparece como otro factor con fuerte peso político: el 99% de los opositores responsabiliza al Gobierno por esa situación y el 97% reclama una intervención estatal para resolverla, un posicionamiento que marca una diferencia clara con la visión económica oficialista.
“Es el punto donde lo económico y lo ideológico se anudan: la gente empieza a responsabilizar al gobierno y a pedirle que intervenga, justo lo que su recetario de no intervención le prohíbe hacer”.
Esa misma concepción sobre el rol del Estado se repite en los tres ejes que CEOP identifica como el corazón de la batalla cultural: soberanía, inversiones extranjeras e industria nacional, donde el segmento opositor alcanza niveles de acuerdo cercanos al 97% a favor de posturas vinculadas con la protección de lo nacional.
En materia de soberanía, el 97% de los opositores prefiere que el país priorice su defensa antes que una apertura e integración irrestricta con el mundo, un porcentaje que supera ampliamente la media nacional: allí, el 62,6% se inclina por preservar la soberanía frente a un 33,5% que respalda mayor apertura.
Una tendencia parecida surge al consultar sobre los recursos estratégicos: el 97% de los opositores sostiene que con la extranjerización “se pierde algo que debería quedar en manos argentinas”, mientras que apenas el 3% considera que el origen del capital es secundario si la inversión genera empleo.
La industria nacional es el punto de mayor consenso dentro de este sector: el 97% cree que el Estado debe intervenir para promover su desarrollo, contra un 2% que prefiere favorecer la competencia con productos importados. A nivel general, la defensa de la producción local llega al 66,1% de los argentinos.
Bacman remarcó que en los tres ejes el oficialismo queda en minoría incluso entre los propios independientes: “El comportamiento del centro agrava el cuadro para el oficialismo. No es que el centro se vuelque en bloque al polo soberano, pero tampoco acompaña al gobierno: en el mejor de los casos se reparte, y en dos de los tres ejes se inclina hacia lo nacional. Los oficialistas, en cambio, son netamente aperturistas, lo que deja al oficialismo coherente puertas adentro pero sin representar el sentido común mayoritario”.
El horizonte electoral de 2027
De acuerdo con el informe de CEOP, Milei deberá modificar de manera drástica su propuesta política si aspira a una eventual reelección.
El estudio también proyecta una lectura electoral: el 60,1% de los argentinos prefiere un cambio de rumbo para el próximo gobierno. De ese total, un 44% quiere una oposición que avance en sentido contrario al actual, mientras que otro 16,1% busca conservar algunos aspectos de la gestión vigente, un segmento que, según Bacman, “será determinantes al momento de un balotage”.
Esa demanda de cambio no se limita al núcleo opositor: entre los votantes independientes, el 58,5% dice preferir un próximo gobierno de oposición moderada, un dato que para el análisis de CEOP confirma que el oficialismo enfrenta una mayoría social que reclama modificaciones.
Al cerrar su análisis, Bacman sintetizó el desafío que enfrenta el Gobierno de cara a las elecciones: “El gobierno apostó a terrenos donde la sociedad —y buena parte del centro que necesita— está mayoritariamente en la vereda de enfrente, y lo hace enfrentando una oposición que ya es mayoría. El desafío del oficialismo no es solo retener a los suyos, sino disputar un electorado independiente que en estos ejes hoy no lo acompaña”.
Fuente: Análisis Digital