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El economista y especialista en Comercio Exterior cuestionó la credibilidad del último índice de inflación y advirtió sobre un inminente proceso de receflación en la Argentina. Criticó la apertura de importaciones que destruye la industria y el empleo local, lamentó el alineamiento internacional automático que perjudica exportaciones clave como las dirigidas a Brasil, y alertó sobre una fuga de cerebros que ya iguala a los peores registros históricos de la ciencia nacional.

El economista Miguel Ponce analizó el complejo panorama socio-económico del país, destacando con alarma el inédito nivel de endeudamiento que hoy sufren las familias argentinas, el cual supera los 39 billones de pesos y afecta a más de seis de cada diez hogares.
Ponce señaló que este fenómeno no es un hecho fortuito, sino la consecuencia de una transformación drástica del sistema productivo nacional hacia un modelo extractivista primario y sin valor agregado. A este proceso de licuación de la clase media y pérdida de la histórica movilidad social ascendente lo denominó abiertamente como la “peruanización” de la economía y la sociedad.
La sospecha del dibujo inflacionario y la receflación
El especialista puso bajo la lupa el reciente índice de inflación nacional del INDEC, que se ubicó en el 2,1%.
Ponce consideró que esta cifra despierta fantasmas en relación al dibujo y la credibilidad dado que la inflación previa de la Ciudad de Buenos Aires había sido del 2,9% y los componentes que integran la canasta de medición siguen completamente desactualizados —midiendo el hielo en barra o la telefonía fija en lugar de internet o Netflix—.
Asimismo, advirtió que en apenas siete meses de gestión se duplicó la pauta inflacionaria del 10% anual que el gobierno había enviado en el presupuesto.
Según su diagnóstico, el país ha entrado en un proceso de receflación, es decir una caída severa de los niveles de actividad en la mayoría de los sectores —como el comercio, las economías regionales, las industrias manufactureras y las pymes—combinada con un nuevo sendero inflacionario que amaga con ir nuevamente al alza.
Apertura importadora y destrucción de empleo industrial
La apertura de las importaciones como un ancla antiinflacionaria, sumada al retraso cambiario, está provocando estragos en el tejido fabril nacional.
Ponce graficó el impacto real de esta medida señalando el despido de 300 trabajadores en la firma electrónica Mirgor (Tierra del Fuego), así como la dura realidad que golpea a los sectores textil, de calzado y a empresas como Fate.
El economista fustigó que el ministro Luis Caputo anuncie beneficios y créditos en dólares para las grandes empresas y amigos del poder, ignorando por completo a la clase trabajadora.
“No se le puede decir a un textilero que se vaya a trabajar a una mina; el sector extractivo no puede absorber ni el 1% de los despidos industriales”, expresó a Debate Abierto.
Relaciones exteriores ideologizadas y fuga de científicos
En el plano geopolítico, Ponce criticó duramente el alineamiento incondicional de Javier Milei con Estados Unidos e Israel, asegurando que en el exterior se lo percibe como “el Che pibe (significa ser la persona subordinada que hace los mandados) o el Chirolita de Donald Trump”.
Sostuvo que es urgente desideologizar los vínculos diplomáticos para defender los intereses nacionales, advirtiendo sobre el peligro de pelearse con Brasil, socio comercial estratégico que recibe el 90% de las exportaciones de manufacturas de origen industrial del país.
Finalmente, Ponce alertó sobre la dramática situación del sistema científico nacional, denunciando una “fuga de cerebros en manada” de investigadores y tecnólogos hacia el exterior, en proporciones que ya igualan a la trágica Noche de los Bastones Largos de hace 60 años.
Ponce confirmó que presentará en el Congreso de la Nación un proyecto para crear un Ministerio de Ciencia, Tecnología y Universidades que busque reparar los daños actuales, al tiempo que lamentó la mansedumbre bobina de las dirigencias empresariales y sindicales ante los ataques del gobierno.
Advirtió que, ante una oposición fragmentada y sin liderazgos claros, el actual modelo no encontrará freno en el corto plazo. (Fuente: Debate Abierto)
Miguel Ponce alertó sobre la “peruanización” de la economía y la urgente necesidad de discutir el modelo productivo
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El economista y especialista en Comercio Exterior cuestionó la credibilidad del último índice de inflación y advirtió sobre un inminente proceso de receflación en la Argentina. Criticó la apertura de importaciones que destruye la industria y el empleo local, lamentó el alineamiento internacional automático que perjudica exportaciones clave como las dirigidas a Brasil, y alertó sobre una fuga de cerebros que ya iguala a los peores registros históricos de la ciencia nacional.
El economista Miguel Ponce analizó el complejo panorama socio-económico del país, destacando con alarma el inédito nivel de endeudamiento que hoy sufren las familias argentinas, el cual supera los 39 billones de pesos y afecta a más de seis de cada diez hogares.
Ponce señaló que este fenómeno no es un hecho fortuito, sino la consecuencia de una transformación drástica del sistema productivo nacional hacia un modelo extractivista primario y sin valor agregado. A este proceso de licuación de la clase media y pérdida de la histórica movilidad social ascendente lo denominó abiertamente como la “peruanización” de la economía y la sociedad.
La sospecha del dibujo inflacionario y la receflación
El especialista puso bajo la lupa el reciente índice de inflación nacional del INDEC, que se ubicó en el 2,1%.
Ponce consideró que esta cifra despierta fantasmas en relación al dibujo y la credibilidad dado que la inflación previa de la Ciudad de Buenos Aires había sido del 2,9% y los componentes que integran la canasta de medición siguen completamente desactualizados —midiendo el hielo en barra o la telefonía fija en lugar de internet o Netflix—.
Asimismo, advirtió que en apenas siete meses de gestión se duplicó la pauta inflacionaria del 10% anual que el gobierno había enviado en el presupuesto.
Según su diagnóstico, el país ha entrado en un proceso de receflación, es decir una caída severa de los niveles de actividad en la mayoría de los sectores —como el comercio, las economías regionales, las industrias manufactureras y las pymes—combinada con un nuevo sendero inflacionario que amaga con ir nuevamente al alza.
Apertura importadora y destrucción de empleo industrial
La apertura de las importaciones como un ancla antiinflacionaria, sumada al retraso cambiario, está provocando estragos en el tejido fabril nacional.
Ponce graficó el impacto real de esta medida señalando el despido de 300 trabajadores en la firma electrónica Mirgor (Tierra del Fuego), así como la dura realidad que golpea a los sectores textil, de calzado y a empresas como Fate.
El economista fustigó que el ministro Luis Caputo anuncie beneficios y créditos en dólares para las grandes empresas y amigos del poder, ignorando por completo a la clase trabajadora.
“No se le puede decir a un textilero que se vaya a trabajar a una mina; el sector extractivo no puede absorber ni el 1% de los despidos industriales”, expresó a Debate Abierto.
Relaciones exteriores ideologizadas y fuga de científicos
En el plano geopolítico, Ponce criticó duramente el alineamiento incondicional de Javier Milei con Estados Unidos e Israel, asegurando que en el exterior se lo percibe como “el Che pibe (significa ser la persona subordinada que hace los mandados) o el Chirolita de Donald Trump”.
Sostuvo que es urgente desideologizar los vínculos diplomáticos para defender los intereses nacionales, advirtiendo sobre el peligro de pelearse con Brasil, socio comercial estratégico que recibe el 90% de las exportaciones de manufacturas de origen industrial del país.
Finalmente, Ponce alertó sobre la dramática situación del sistema científico nacional, denunciando una “fuga de cerebros en manada” de investigadores y tecnólogos hacia el exterior, en proporciones que ya igualan a la trágica Noche de los Bastones Largos de hace 60 años.
Ponce confirmó que presentará en el Congreso de la Nación un proyecto para crear un Ministerio de Ciencia, Tecnología y Universidades que busque reparar los daños actuales, al tiempo que lamentó la mansedumbre bobina de las dirigencias empresariales y sindicales ante los ataques del gobierno.
Advirtió que, ante una oposición fragmentada y sin liderazgos claros, el actual modelo no encontrará freno en el corto plazo. (Fuente: Debate Abierto)