Leido 25 veces
En vísperas de la cuarta edición del Paraná Wine, la sommelier analizó el resurgimiento de los viñedos locales y la consolidación de la provincia en el mapa nacional. Con la participación confirmada de 75 bodegas, el evento busca educar el paladar entrerriano y mostrar la evolución de cepas como el Tannat y el Marcelán en suelos litoraleños. Muñoz lo destacó en diálogo con el portal Debate Abierto.

La ciudad de Paraná se prepara para recibir la cuarta edición del Paraná Wine el próximo sábado 25 de julio en el Centro Provincial de Convenciones.
Según explicó la sommelier Flavia Muñoz, el evento contará con la presencia de 75 bodegas de todo el país, incluyendo productores de Mendoza, la Patagonia, el norte argentino y la provincia de Buenos Aires.
Muñoz destacó que, tras cuatro años de trabajo, la feria ha logrado instaurarse como una plaza relevante, permitiendo que bodegas boutique y proyectos emergentes encuentren en la región un público interesado y conocedor.
Evolución y desafíos del suelo entrerriano
La industria vitivinícola en Entre Ríos atraviesa un proceso de reinserción histórica.
Muñoz recordó que hace apenas cuatro años el conocimiento sobre los vinos locales era escaso, pero hoy el consumidor ya identifica la tradición que se remonta a la época de Urquiza.
En términos técnicos, señaló que cepas como el Tannat y el Marcelán han demostrado una excelente adaptación al clima regional, aunque advirtió que cada costa —la del Paraná y la del Uruguay— ofrece perfiles de vino totalmente distintos debido a las diferencias en el suelo y la humedad.
Para la sommelier, el futuro estratégico de la provincia reside en la elaboración de blends.
“Entre Ríos debería posicionarse buscando el equilibrio de lo mejor de cada cepa para lograr un producto que compita con zonas ya instauradas”, afirmó, subrayando que la calidad debe primar por sobre la cantidad en una producción que requiere paciencia y trazabilidad.
Un sector en crecimiento y con sello local
Actualmente, la actividad está nucleada en la Asociación de Vitivinicultores de Entre Ríos (AVER), que cuenta con más de 80 productores en toda la provincia.
Muñoz enfatizó a Debate Abierto que, por el momento, las inversiones son mayoritariamente de capitales locales, lo cual considera fundamental para defender la identidad del producto entrerriano. No obstante, reveló que existe un interés creciente por parte del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y de grandes bodegas de Mendoza, que ya observan a Entre Ríos como una zona con potencial para futuras expansiones.
“El vino nace en el viñedo y hoy ya vemos el resultado de mucho trabajo acumulado”, concluyó la experta. (Fuente: Debate Abierto)
Vinos con identidad: Flavia Muñoz y el despegue de la industria vitivinícola en Entre Ríos
Leido 25 veces
En vísperas de la cuarta edición del Paraná Wine, la sommelier analizó el resurgimiento de los viñedos locales y la consolidación de la provincia en el mapa nacional. Con la participación confirmada de 75 bodegas, el evento busca educar el paladar entrerriano y mostrar la evolución de cepas como el Tannat y el Marcelán en suelos litoraleños. Muñoz lo destacó en diálogo con el portal Debate Abierto.
La ciudad de Paraná se prepara para recibir la cuarta edición del Paraná Wine el próximo sábado 25 de julio en el Centro Provincial de Convenciones.
Según explicó la sommelier Flavia Muñoz, el evento contará con la presencia de 75 bodegas de todo el país, incluyendo productores de Mendoza, la Patagonia, el norte argentino y la provincia de Buenos Aires.
Muñoz destacó que, tras cuatro años de trabajo, la feria ha logrado instaurarse como una plaza relevante, permitiendo que bodegas boutique y proyectos emergentes encuentren en la región un público interesado y conocedor.
Evolución y desafíos del suelo entrerriano
La industria vitivinícola en Entre Ríos atraviesa un proceso de reinserción histórica.
Muñoz recordó que hace apenas cuatro años el conocimiento sobre los vinos locales era escaso, pero hoy el consumidor ya identifica la tradición que se remonta a la época de Urquiza.
En términos técnicos, señaló que cepas como el Tannat y el Marcelán han demostrado una excelente adaptación al clima regional, aunque advirtió que cada costa —la del Paraná y la del Uruguay— ofrece perfiles de vino totalmente distintos debido a las diferencias en el suelo y la humedad.
Para la sommelier, el futuro estratégico de la provincia reside en la elaboración de blends.
“Entre Ríos debería posicionarse buscando el equilibrio de lo mejor de cada cepa para lograr un producto que compita con zonas ya instauradas”, afirmó, subrayando que la calidad debe primar por sobre la cantidad en una producción que requiere paciencia y trazabilidad.
Un sector en crecimiento y con sello local
Actualmente, la actividad está nucleada en la Asociación de Vitivinicultores de Entre Ríos (AVER), que cuenta con más de 80 productores en toda la provincia.
Muñoz enfatizó a Debate Abierto que, por el momento, las inversiones son mayoritariamente de capitales locales, lo cual considera fundamental para defender la identidad del producto entrerriano. No obstante, reveló que existe un interés creciente por parte del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y de grandes bodegas de Mendoza, que ya observan a Entre Ríos como una zona con potencial para futuras expansiones.
“El vino nace en el viñedo y hoy ya vemos el resultado de mucho trabajo acumulado”, concluyó la experta. (Fuente: Debate Abierto)