Leido 10 veces
La caída del tipo de cambio real y la suba de costos locales ponen en riesgo a los pequeños productores de pollo y cerdo. Entre Ríos concentra el 52% de la faena avícola del país y es una de las provincias más golpeadas por el crecimiento de las importaciones.

La importación de carne aviar, porcina y vacuna alcanzó en marzo la cifra récord de 12.241 toneladas, unas 4.000 más que en febrero. Los analistas aseguran que el rebote responde a la apreciación cambiaria y al aumento de los costos de producción local. En el sector advierten por los riesgos de supervivencia para pequeños productores de pollo y cerdo. En noviembre de 2023, antes de la asunción del gobierno de Javier Milei, las compras al exterior apenas habían alcanzado las 684 toneladas.
Como ocurre en otros mercados, el negocio de la carne atraviesa una profunda transformación a partir del cambio de modelo económico. Desde septiembre de 2024 comenzó a registrarse un fuerte incremento de las cantidades importadas e impulsadas principalmente por el cerdo las compras externas llegaron entonces a las 2.552 toneladas.
Desde ese momento hubo subas y bajas, condicionadas por la demanda y el tipo de cambio real, pero se consolidó un piso que ya no volvió a perforarse. En paralelo, se desarticuló buena parte del cepo cambiario y de las regulaciones que también pesaban sobre el esquema de comercio exterior.
De acuerdo con el último informe del Instituto para el Desarrollo Agroindustrial Argentino (IDAA), el récord llegó en marzo, cuando las importaciones totales de carne alcanzaron las 12.241 toneladas. Para el ingeniero agrónomo y titular de RIA Consultores, Javier Preciado Patiño, “no se puede desvincular este rebote de la caída del tipo de cambio”.
Si bien se trata de volúmenes todavía menores en comparación con la producción nacional, para el IDAA la señal es clara: puede resultar más conveniente importar carne que comprarla en la Argentina, incluso en un contexto de deterioro del poder adquisitivo de los salarios.
El riesgo para las economías regionales
Entre Ríos concentra el 52% de la faena avícola del país y es una de las provincias más golpeadas por el crecimiento de las importaciones. Para el diputado nacional Guillermo Michel “la suba de tarifas, las tasas reales para financiar capital de trabajo y el estado caótico de las rutas hacen inviable producir a valores competitivos”.
El sector avícola también enfrenta dificultades en las exportaciones por los problemas sanitarios que atraviesa la Argentina. La relación entre importaciones y exportaciones se disparó al 23% en el primer trimestre del año. Esto implica que por cada 100 kilos exportados se importan 23, cuando hasta 2023 esa relación promediaba apenas los 4 kilos.
“Cuando conozcamos los números de abril probablemente veamos que la tendencia de marzo continuó”, vaticinó Preciado Patiño, en referencia a la persistencia del proceso de apreciación cambiaria.
Apertura, precios y empleo
Para Michel, la apertura de importaciones que promueve el Gobierno con el dólar atrasado busca contener la inflación, pero tiene como contracara el retroceso de la industria, la pérdida de puestos de trabajo y precios de los alimentos que no bajan en las góndolas.
Desde RIA Consultores advierten que el impacto podría sentirse especialmente entre los pequeños productores de pollo y cerdo, muchos de los cuales podrían quedar fuera del negocio, publicó Ámbito.
A las habituales importaciones provenientes de Brasil, Chile y Dinamarca se sumaron ahora las primeras compras de carne vacuna a Estados Unidos, aunque en ese segmento también crecieron las exportaciones argentinas de cortes de mayor valor por kilo y en volúmenes más significativos.
Fuente: APFDigital
El récord de importaciones de carne aviar pone en jaque a los productores entrerrianos
Leido 10 veces
La caída del tipo de cambio real y la suba de costos locales ponen en riesgo a los pequeños productores de pollo y cerdo. Entre Ríos concentra el 52% de la faena avícola del país y es una de las provincias más golpeadas por el crecimiento de las importaciones.
La importación de carne aviar, porcina y vacuna alcanzó en marzo la cifra récord de 12.241 toneladas, unas 4.000 más que en febrero. Los analistas aseguran que el rebote responde a la apreciación cambiaria y al aumento de los costos de producción local. En el sector advierten por los riesgos de supervivencia para pequeños productores de pollo y cerdo. En noviembre de 2023, antes de la asunción del gobierno de Javier Milei, las compras al exterior apenas habían alcanzado las 684 toneladas.
Como ocurre en otros mercados, el negocio de la carne atraviesa una profunda transformación a partir del cambio de modelo económico. Desde septiembre de 2024 comenzó a registrarse un fuerte incremento de las cantidades importadas e impulsadas principalmente por el cerdo las compras externas llegaron entonces a las 2.552 toneladas.
Desde ese momento hubo subas y bajas, condicionadas por la demanda y el tipo de cambio real, pero se consolidó un piso que ya no volvió a perforarse. En paralelo, se desarticuló buena parte del cepo cambiario y de las regulaciones que también pesaban sobre el esquema de comercio exterior.
De acuerdo con el último informe del Instituto para el Desarrollo Agroindustrial Argentino (IDAA), el récord llegó en marzo, cuando las importaciones totales de carne alcanzaron las 12.241 toneladas. Para el ingeniero agrónomo y titular de RIA Consultores, Javier Preciado Patiño, “no se puede desvincular este rebote de la caída del tipo de cambio”.
Si bien se trata de volúmenes todavía menores en comparación con la producción nacional, para el IDAA la señal es clara: puede resultar más conveniente importar carne que comprarla en la Argentina, incluso en un contexto de deterioro del poder adquisitivo de los salarios.
El riesgo para las economías regionales
Entre Ríos concentra el 52% de la faena avícola del país y es una de las provincias más golpeadas por el crecimiento de las importaciones. Para el diputado nacional Guillermo Michel “la suba de tarifas, las tasas reales para financiar capital de trabajo y el estado caótico de las rutas hacen inviable producir a valores competitivos”.
El sector avícola también enfrenta dificultades en las exportaciones por los problemas sanitarios que atraviesa la Argentina. La relación entre importaciones y exportaciones se disparó al 23% en el primer trimestre del año. Esto implica que por cada 100 kilos exportados se importan 23, cuando hasta 2023 esa relación promediaba apenas los 4 kilos.
“Cuando conozcamos los números de abril probablemente veamos que la tendencia de marzo continuó”, vaticinó Preciado Patiño, en referencia a la persistencia del proceso de apreciación cambiaria.
Apertura, precios y empleo
Para Michel, la apertura de importaciones que promueve el Gobierno con el dólar atrasado busca contener la inflación, pero tiene como contracara el retroceso de la industria, la pérdida de puestos de trabajo y precios de los alimentos que no bajan en las góndolas.
Desde RIA Consultores advierten que el impacto podría sentirse especialmente entre los pequeños productores de pollo y cerdo, muchos de los cuales podrían quedar fuera del negocio, publicó Ámbito.
A las habituales importaciones provenientes de Brasil, Chile y Dinamarca se sumaron ahora las primeras compras de carne vacuna a Estados Unidos, aunque en ese segmento también crecieron las exportaciones argentinas de cortes de mayor valor por kilo y en volúmenes más significativos.
Fuente: APFDigital