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Damián Loreti, abogado especialista en temas vinculados a la comunicación y derecho a la información, disertó este viernes en Paraná sobre la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, en un recorrido que buscó repasar los comienzos de lo que posteriormente sería la normativa hasta el reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, donde se dictó finalmente la constitucionalidad de una serie de artículos que impedían la plena aplicación de la ley.

Loreti disertó en Paraná
El abogado especializado en temas de comunicación Damián Loreti visitó la capital entrerriana para hablar de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, desde sus inicios al reciente fallo de la Corte. Destacó la producción federal de contenidos y el rol de las universidades en la aplicación de la norma.
El letrado, que actualmente se desempeña como directivo del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), fue invitado a la capital provincial por la Regional Entre Ríos del Sindicato Argentino de Televisión y el Ministerio de Cultura y Comunicación.
Loreti fue uno de los amigos del tribunal en la audiencia convocada por la Corte para resolver el litigio planteado por el Grupo Clarín sobre una serie de artículos de la norma, y desde esa posición sostuvo que el fondo de lo que fue el fallo ya se podía intuir durante aquellas jornadas desarrolladas en agosto: “En la audiencia se podía semblantear que venía un fallo que privilegiaría las cuestiones de la libertad de expresión. Las preguntas, si bien no eran de viva voz, en su acumulación daban pie para eso. Resultó lo que parecía: un fallo que reivindica fuertemente los principios de libertad de expresión del Sistema Interamericano, y cómo la ley enlaza con esos principios. Con una particularidad: yo no conozco otro fallo que tan claramente rechace los argumentos de las partes, en cuanto a citas de precedentes que la Corte entiende que no son pertinentes. Y en eso el fallo es muy prolijo, más allá de las diferencias que pueda haber entre ellos”, remarcó.
Para el abogado, “la ley implica en lo formal una plataforma para aprovechar mucho en materia de pluralismo, diversidad y herramientas”. Como ejemplo de esta situación, resaltó que actualmente se esté produciendo ficción “en el interior del país”, lo cual “da la pauta de esta nueva plataforma”.
Sin embargo, Loreti no se quedó sólo con el aspecto formal, sino que valoró el largo proceso que llevó a la aprobación de la ley: “En términos de lo que fue su construcción, termina consolidando un proceso pocas veces visto, que empezó con los famosos 21 puntos; se reconoció el origen de la ley en la sociedad civil cuando se hizo el proyecto, terminando con una audiencia que permitía que quien quisiera tomar la voz pública frente a la Corte pudiera hacerlo. En términos de aporte al sistema democrático, me parece un ejemplo difícil de encontrar en otros casos”, expresó.
En la visión de Loreti, el derecho humano de libertad de expresión está en la base de la norma, y lo que se expresó durante la audiencia en la Corte es el debate entre dos doctrinas opuestas al respecto: la clásica, que sostiene que el Estado no debe hacer nada en la materia, expresado en aquella idea de que “la mejor ley de medios es la que no existe”, y la doctrina basada en los tratados internacionales de derechos humanos. En este último aspecto se destaca el Pacto de San José de Costa Rica, que sostiene en uno de sus artículos que “no puede haber restricciones indirectas” a la libertad de expresión, reafirmado por un pronunciamiento de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que indicó que para el pleno ejercicio de esa libertad es necesario “contar con los medios técnicos necesarios”.
El letrado estuvo acompañado en el panel por Hugo Medina, secretario General del Sindicato de Televisión Regional Entre Ríos, y por Mónica Contrera, secretaria Adjunta del sindicato en Chubut y diputada nacional del Frente para la Victoria por esa provincia.
El rol de las universidades
Esta semana se dio a conocer que la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) presentó un proyecto para tener su propio canal de televisión, en el marco de lo establecido por la Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual. En ese sentido, Loreti hizo referencia acerca de cuál es el papel que deben jugar las casas de altos estudios en la aplicación de la ley y en la producción de contenidos: “La universidades tuvieron un rol preponderante. De hecho hubo quien acusó a los redactores de la ley de haberla hecho en laboratorios universitarios. En otros casos los decretos se redactaban en los estudios jurídicos de las empresas, lo cual es un avance en términos de democracia sustantivo”, ironizó.
“Pero tampoco fue así. Las universidades tuvieron un rol preponderante en la construcción del ideario de la ley” aclaró el abogado, quien luego agregó que “muchos docentes universitarios participaron en los foros”.
En lo relativo al futuro, el desafío para las casas de altos estudios según Loreti “es encontrar en la vida de las universidades mucho oxígeno para nuevas estéticas, para planteos informativos, nuevas agendas, incluso para trabajar de modo mancomunado y no como islotes en la generación de estas propuestas”.
“Más allá de lo que pueda empujar la Secretaría de Políticas Universitarias, que entiendo es mucho, la construcción de una agenda propia de las universidades va a tener mucha incidencia en términos de pluralismo. Sobre todo porque en muchos lugares, hasta la aparición de la televisión digital, sólo había un canal de televisión. Entonces las universidades van a generar esta cuota de oxígeno para el pluralismo y para los propios trabajadores, que les da mayor aire en término de ejercicio de las libertades”, señaló.(Fuente: Diario Uno)
Loreti disertó sobre la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual
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Damián Loreti, abogado especialista en temas vinculados a la comunicación y derecho a la información, disertó este viernes en Paraná sobre la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, en un recorrido que buscó repasar los comienzos de lo que posteriormente sería la normativa hasta el reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, donde se dictó finalmente la constitucionalidad de una serie de artículos que impedían la plena aplicación de la ley.
Loreti disertó en Paraná
El abogado especializado en temas de comunicación Damián Loreti visitó la capital entrerriana para hablar de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, desde sus inicios al reciente fallo de la Corte. Destacó la producción federal de contenidos y el rol de las universidades en la aplicación de la norma.
El letrado, que actualmente se desempeña como directivo del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), fue invitado a la capital provincial por la Regional Entre Ríos del Sindicato Argentino de Televisión y el Ministerio de Cultura y Comunicación.
Loreti fue uno de los amigos del tribunal en la audiencia convocada por la Corte para resolver el litigio planteado por el Grupo Clarín sobre una serie de artículos de la norma, y desde esa posición sostuvo que el fondo de lo que fue el fallo ya se podía intuir durante aquellas jornadas desarrolladas en agosto: “En la audiencia se podía semblantear que venía un fallo que privilegiaría las cuestiones de la libertad de expresión. Las preguntas, si bien no eran de viva voz, en su acumulación daban pie para eso. Resultó lo que parecía: un fallo que reivindica fuertemente los principios de libertad de expresión del Sistema Interamericano, y cómo la ley enlaza con esos principios. Con una particularidad: yo no conozco otro fallo que tan claramente rechace los argumentos de las partes, en cuanto a citas de precedentes que la Corte entiende que no son pertinentes. Y en eso el fallo es muy prolijo, más allá de las diferencias que pueda haber entre ellos”, remarcó.
Para el abogado, “la ley implica en lo formal una plataforma para aprovechar mucho en materia de pluralismo, diversidad y herramientas”. Como ejemplo de esta situación, resaltó que actualmente se esté produciendo ficción “en el interior del país”, lo cual “da la pauta de esta nueva plataforma”.
Sin embargo, Loreti no se quedó sólo con el aspecto formal, sino que valoró el largo proceso que llevó a la aprobación de la ley: “En términos de lo que fue su construcción, termina consolidando un proceso pocas veces visto, que empezó con los famosos 21 puntos; se reconoció el origen de la ley en la sociedad civil cuando se hizo el proyecto, terminando con una audiencia que permitía que quien quisiera tomar la voz pública frente a la Corte pudiera hacerlo. En términos de aporte al sistema democrático, me parece un ejemplo difícil de encontrar en otros casos”, expresó.
En la visión de Loreti, el derecho humano de libertad de expresión está en la base de la norma, y lo que se expresó durante la audiencia en la Corte es el debate entre dos doctrinas opuestas al respecto: la clásica, que sostiene que el Estado no debe hacer nada en la materia, expresado en aquella idea de que “la mejor ley de medios es la que no existe”, y la doctrina basada en los tratados internacionales de derechos humanos. En este último aspecto se destaca el Pacto de San José de Costa Rica, que sostiene en uno de sus artículos que “no puede haber restricciones indirectas” a la libertad de expresión, reafirmado por un pronunciamiento de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que indicó que para el pleno ejercicio de esa libertad es necesario “contar con los medios técnicos necesarios”.
El letrado estuvo acompañado en el panel por Hugo Medina, secretario General del Sindicato de Televisión Regional Entre Ríos, y por Mónica Contrera, secretaria Adjunta del sindicato en Chubut y diputada nacional del Frente para la Victoria por esa provincia.
El rol de las universidades
Esta semana se dio a conocer que la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) presentó un proyecto para tener su propio canal de televisión, en el marco de lo establecido por la Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual. En ese sentido, Loreti hizo referencia acerca de cuál es el papel que deben jugar las casas de altos estudios en la aplicación de la ley y en la producción de contenidos: “La universidades tuvieron un rol preponderante. De hecho hubo quien acusó a los redactores de la ley de haberla hecho en laboratorios universitarios. En otros casos los decretos se redactaban en los estudios jurídicos de las empresas, lo cual es un avance en términos de democracia sustantivo”, ironizó.
“Pero tampoco fue así. Las universidades tuvieron un rol preponderante en la construcción del ideario de la ley” aclaró el abogado, quien luego agregó que “muchos docentes universitarios participaron en los foros”.
En lo relativo al futuro, el desafío para las casas de altos estudios según Loreti “es encontrar en la vida de las universidades mucho oxígeno para nuevas estéticas, para planteos informativos, nuevas agendas, incluso para trabajar de modo mancomunado y no como islotes en la generación de estas propuestas”.
“Más allá de lo que pueda empujar la Secretaría de Políticas Universitarias, que entiendo es mucho, la construcción de una agenda propia de las universidades va a tener mucha incidencia en términos de pluralismo. Sobre todo porque en muchos lugares, hasta la aparición de la televisión digital, sólo había un canal de televisión. Entonces las universidades van a generar esta cuota de oxígeno para el pluralismo y para los propios trabajadores, que les da mayor aire en término de ejercicio de las libertades”, señaló.(Fuente: Diario Uno)