Leido 178 veces
Lo sostuvo en dialogo con el portal Debate Abierto, Carlos Elgart, analista político y encuestador de Gualeguaychú.

Elgart analizó este tiempo de pandemia
El analista dijo que “Paraná y Gualeguaychú son las ciudades más complicadas de Entre Ríos, porque son las ciudades que están más cercas de otras. Por ejemplo, Paraná tiene contacto con Santa Fe, entonces tuvo que restringir más la circulación; y en Gualeguaychú el rebrote de casos se dio por un flujo de gente que llegó de Buenos Aires, algunos que vinieron por trabajo vinculados a la medicina y que han contagiado a sus colegas o a algunos pacientes que atendieron, pero son situaciones controladas. Son casos que se han detectado, están controlados, son casos leves, no hay prácticamente nadie con respiradores, no estamos hablando de casos complejos de salud. La vida en Gualeguaychú es dentro de todo no tan restrictiva, uno puede salir, los comercios están abiertos, los supermercados están abiertos. Esto es una situación en donde se requiere un autodisciplinamiento, y en ciudades del interior se vive una situación de mayor grado de libertad a diferencia de los grandes centros urbanos, pero esto requiere de un control horizontal, es decir, que nos acostumbremos a usar el barbijo, mantener la distancia social, usar las normas mínimas de higiene y de esa forma vamos a ir conteniendo la expansión del virus”.
Elgardt afirmó que “lo que se percibe es una gran situación de angustia e incertidumbre, más que todo en una provincia como la nuestra, y más del lado del río Uruguay donde la industria del turismo que tiene una gran redistribución en cuanto a generadora de empleos y que se compone de pequeñas pymes: hoteles, pequeñas playas, restaurantes; para ellos el golpe ha sido muy duro y la gran incertidumbre y angustia que los envuelve genera una depresión muy grande. Más allá del sostenimiento de ayuda económica que esta alrededor de los 23.000 millones de pesos que el gobierno nacional ha volcado a través de créditos a tasa 0, de créditos a 24 %, el IFE y de otros programas para sostener ciertas empresas y el pago de sueldos. Uno estima que en el mes de Septiembre-Octubre, cuando comience nuevamente el calor y a liberarse un poco ciertas actividades, va a encontrar a un sector privado muy golpeado, el cual ya se venía afectado por la economía argentina. En este contexto es fundamental que el gobierno logre tener un acuerdo de la deuda con los acreedores, eso es fundamental porque el hecho de que el gobierno logre un acuerdo con los bonistas va a permitir acceder a créditos internacionales que los necesita. Es decir, Argentina va necesitar de dólares extras para reactivar la economía”.
“También hay algunas empresas vinculadas a la producción de cuestiones de la salud; las ventas online como Mercado Libre, que se han visto muy beneficiadas. Este proceso se aceleró porque un sector que tiene poder de compra lo ha seguido haciendo vía online, y muchos comercios cuando esto vuelva a la normalidad no van a ampliar sus ventas porque la gente está acostumbrada a comprar con otra modalidad. Todo esto va necesitar que ciertas actividades económicas se reinventen hacia esta nueva forma de compra y venta porque la gente ha ido ganado confianza sobre todo en estas empresas que producen la venta online y que fueron conquistando la confianza de los comercios”.
Sobre el comportamiento de la dirigencia política en este tiempo de pandemia, remarcó que en un principio, el espanto y el miedo, les generó una situación de madurez política, de coordinación, de trabajar todos para el mismo lado. En la medida en que esto se fue controlando (en apariencia porque uno nunca sabe si esto estaba realmente controlado o no) y se fueron viendo ciertos matices lo que pasa es que hoy tenés, en el panorama nacional y dentro de la oposición están aquellos sectores que gobiernan, como los intendentes, los gobernadores, mientras que los intendentes de la oposición tienen que tener una actitud colaborativa con el gobierno nacional, y están aquellos opositores que están fuera de la gestión de gobierno, qué son más duros y más críticos. Esto genera muchas veces resquemores dentro de la misma oposición, pero quién gestiona un municipio o una gobernación no pueden tomar posiciones confrontacionista en una situación tan dramática como ésta, cuando se necesita trabajar de una forma colaborativa. Ahora estamos andando en piloto automático, los créditos, los ATP, los subsidios, está todo más o menos regularizado, pero hay que ver lo que viene después, es decir, como sacas adelante esta economía que va a quedar devastada porque a la Argentina la agarra en una situación que venía en caída, entonces, esto la golpea mucho más. No estoy viendo que la dirigencia política esté pensando en el mañana, se está quedando mucho en el ahora y se necesita pensar en un proyecto, en un gran plan a mediano plazo para poder revertir en parte la gran cantidad de muertos qué va a dejar esta pandemia en términos económicos. Acá se pone un desafío a la clase dirigencial y no me refiero solo a la política, sino a la gremial, empresarial, toda la clase de dirigentes de un país que tienen que comenzar a establecer un mecanismo de trabajo conjunto y de proyección, de esto no se sale de otra forma. Es una situación muy seria y dramática, donde el país va a quedar con un nivel de casi el 50% de pobres. También tenemos que hablar de la profunda desigualdad educativa y del elevado abandono educativo”, reseñó a Debate Abierto.
“Argentina necesita acceder a un crédito internacional porque, los dólares son fundamentales para que se pueda exportar. Por ejemplo, otorgar créditos en coordinación con el sistema financiero, líneas de crédito a baja tasa porque hay clases medias muy endeudadas, con las tarjetas colapsadas, entonces necesitas políticas fiscales y monetarias muy activas, muy expansivas, inyección de mucho dinero, de esto se va a salir previamente con el consumo interno. Hay que reactivar fuertemente el consumo interno, para que la economía comienza a funcionar y el consumo externo va a estar un poco deteriorado por la situación mundial, lo único que ha crecido en la Argentina es la exportación a China de carne que crece un 2,3 %. Es compleja la situación que se avizora hasta fin de año. Y cuando hablas de la pobreza tenés la pobreza estructural y la ocasional: la pobreza estructural es ésa que es estable, que está en la Argentina y que se ha incrementado, pero la pobreza ocasional son esas personas que antes de la pandemia eran clase media, que trabajaban, tenían una vida planificada y de golpe su vida cambió, y entonces ahora perdieron el trabajo, y son personas que hoy están siendo sostenidas por subsidios del Estado que no es una fuente inagotable. Entonces, hay que pensar en cómo se sale de todo esto; acá se necesita liderazgo, pero no liderazgo especulativo sino liderazgos serios que permitan coordinar y establecer un plan de salida”, explicó Elgart.(Fuente: Debate Abierto)
“Se necesita de liderazgos serios para salir de esta situación”
Leido 178 veces
Lo sostuvo en dialogo con el portal Debate Abierto, Carlos Elgart, analista político y encuestador de Gualeguaychú.
Elgart analizó este tiempo de pandemia
El analista dijo que “Paraná y Gualeguaychú son las ciudades más complicadas de Entre Ríos, porque son las ciudades que están más cercas de otras. Por ejemplo, Paraná tiene contacto con Santa Fe, entonces tuvo que restringir más la circulación; y en Gualeguaychú el rebrote de casos se dio por un flujo de gente que llegó de Buenos Aires, algunos que vinieron por trabajo vinculados a la medicina y que han contagiado a sus colegas o a algunos pacientes que atendieron, pero son situaciones controladas. Son casos que se han detectado, están controlados, son casos leves, no hay prácticamente nadie con respiradores, no estamos hablando de casos complejos de salud. La vida en Gualeguaychú es dentro de todo no tan restrictiva, uno puede salir, los comercios están abiertos, los supermercados están abiertos. Esto es una situación en donde se requiere un autodisciplinamiento, y en ciudades del interior se vive una situación de mayor grado de libertad a diferencia de los grandes centros urbanos, pero esto requiere de un control horizontal, es decir, que nos acostumbremos a usar el barbijo, mantener la distancia social, usar las normas mínimas de higiene y de esa forma vamos a ir conteniendo la expansión del virus”.
Elgardt afirmó que “lo que se percibe es una gran situación de angustia e incertidumbre, más que todo en una provincia como la nuestra, y más del lado del río Uruguay donde la industria del turismo que tiene una gran redistribución en cuanto a generadora de empleos y que se compone de pequeñas pymes: hoteles, pequeñas playas, restaurantes; para ellos el golpe ha sido muy duro y la gran incertidumbre y angustia que los envuelve genera una depresión muy grande. Más allá del sostenimiento de ayuda económica que esta alrededor de los 23.000 millones de pesos que el gobierno nacional ha volcado a través de créditos a tasa 0, de créditos a 24 %, el IFE y de otros programas para sostener ciertas empresas y el pago de sueldos. Uno estima que en el mes de Septiembre-Octubre, cuando comience nuevamente el calor y a liberarse un poco ciertas actividades, va a encontrar a un sector privado muy golpeado, el cual ya se venía afectado por la economía argentina. En este contexto es fundamental que el gobierno logre tener un acuerdo de la deuda con los acreedores, eso es fundamental porque el hecho de que el gobierno logre un acuerdo con los bonistas va a permitir acceder a créditos internacionales que los necesita. Es decir, Argentina va necesitar de dólares extras para reactivar la economía”.
“También hay algunas empresas vinculadas a la producción de cuestiones de la salud; las ventas online como Mercado Libre, que se han visto muy beneficiadas. Este proceso se aceleró porque un sector que tiene poder de compra lo ha seguido haciendo vía online, y muchos comercios cuando esto vuelva a la normalidad no van a ampliar sus ventas porque la gente está acostumbrada a comprar con otra modalidad. Todo esto va necesitar que ciertas actividades económicas se reinventen hacia esta nueva forma de compra y venta porque la gente ha ido ganado confianza sobre todo en estas empresas que producen la venta online y que fueron conquistando la confianza de los comercios”.
Sobre el comportamiento de la dirigencia política en este tiempo de pandemia, remarcó que en un principio, el espanto y el miedo, les generó una situación de madurez política, de coordinación, de trabajar todos para el mismo lado. En la medida en que esto se fue controlando (en apariencia porque uno nunca sabe si esto estaba realmente controlado o no) y se fueron viendo ciertos matices lo que pasa es que hoy tenés, en el panorama nacional y dentro de la oposición están aquellos sectores que gobiernan, como los intendentes, los gobernadores, mientras que los intendentes de la oposición tienen que tener una actitud colaborativa con el gobierno nacional, y están aquellos opositores que están fuera de la gestión de gobierno, qué son más duros y más críticos. Esto genera muchas veces resquemores dentro de la misma oposición, pero quién gestiona un municipio o una gobernación no pueden tomar posiciones confrontacionista en una situación tan dramática como ésta, cuando se necesita trabajar de una forma colaborativa. Ahora estamos andando en piloto automático, los créditos, los ATP, los subsidios, está todo más o menos regularizado, pero hay que ver lo que viene después, es decir, como sacas adelante esta economía que va a quedar devastada porque a la Argentina la agarra en una situación que venía en caída, entonces, esto la golpea mucho más. No estoy viendo que la dirigencia política esté pensando en el mañana, se está quedando mucho en el ahora y se necesita pensar en un proyecto, en un gran plan a mediano plazo para poder revertir en parte la gran cantidad de muertos qué va a dejar esta pandemia en términos económicos. Acá se pone un desafío a la clase dirigencial y no me refiero solo a la política, sino a la gremial, empresarial, toda la clase de dirigentes de un país que tienen que comenzar a establecer un mecanismo de trabajo conjunto y de proyección, de esto no se sale de otra forma. Es una situación muy seria y dramática, donde el país va a quedar con un nivel de casi el 50% de pobres. También tenemos que hablar de la profunda desigualdad educativa y del elevado abandono educativo”, reseñó a Debate Abierto.
“Argentina necesita acceder a un crédito internacional porque, los dólares son fundamentales para que se pueda exportar. Por ejemplo, otorgar créditos en coordinación con el sistema financiero, líneas de crédito a baja tasa porque hay clases medias muy endeudadas, con las tarjetas colapsadas, entonces necesitas políticas fiscales y monetarias muy activas, muy expansivas, inyección de mucho dinero, de esto se va a salir previamente con el consumo interno. Hay que reactivar fuertemente el consumo interno, para que la economía comienza a funcionar y el consumo externo va a estar un poco deteriorado por la situación mundial, lo único que ha crecido en la Argentina es la exportación a China de carne que crece un 2,3 %. Es compleja la situación que se avizora hasta fin de año. Y cuando hablas de la pobreza tenés la pobreza estructural y la ocasional: la pobreza estructural es ésa que es estable, que está en la Argentina y que se ha incrementado, pero la pobreza ocasional son esas personas que antes de la pandemia eran clase media, que trabajaban, tenían una vida planificada y de golpe su vida cambió, y entonces ahora perdieron el trabajo, y son personas que hoy están siendo sostenidas por subsidios del Estado que no es una fuente inagotable. Entonces, hay que pensar en cómo se sale de todo esto; acá se necesita liderazgo, pero no liderazgo especulativo sino liderazgos serios que permitan coordinar y establecer un plan de salida”, explicó Elgart.(Fuente: Debate Abierto)