“Me preparé 30 años para ser gobernador o no ser nada”

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Rogel pidió “prudencia” a sus correligionarios que hablan de posibles alianzas a futuro. Cuestionó al kirchnerismo por ser “falaz” en temas trascendentes. Analizó la situación de la UCR actual y rescató la figura de Montiel.

Rogel pidió “prudencia”.

Rogel pidió “prudencia”.

Fabián Rogel no necesita demasiada presentación. En el mundo de la política se lo tiene bien identificado. El dirigente radical de Paraná, que en la actualidad ostenta el cargo de diputado nacional, dio una entrevista a Página Política en la que dio su punto de vista sobre la actual situación del radicalismo, tanto a nivel provincial como nacional. También habló del discurso kirchnerista y de la derrota radical en ese ámbito, el discursivo. Cuestionó la estrategia electoral y criticó a la dirigencia que a dos semanas de las elecciones legislativas salió a hablar de posibles frentes electorales con vistas a 2015.

- ¿Con los números en la mano y ya dos semanas transcurridas, cuál es su análisis del último proceso electoral?

-Tengo discrepancia con los que creen, ligeramente, que hay una recuperación del partido. Si bien hemos dado algunas sorpresas, como la de Jujuy y Santa Cruz, en general no se puede hablar de recuperación de una fuerza que ha sido tan importante. Nos merecemos otro análisis. Se suman distritos ganados como Santa Fe, en donde encabezó el socialismo. En Capital Federal, conglomerado muy dispar y disímil ideológicamente, el primer candidato que salió fue (Martín) Loustou y al Senado fue por la minoría (Fernando) Pino Solanas. Nosotros no podemos adjudicarnos algo en esos dos distritos, que son los más importantes del país. En provincia sacamos el 12 por ciento y tampoco encabezamos. Estamos hablando de los distritos más importantes del país. Hay que ser más serios al hacer nuestros propios análisis. No tenemos la obligación ni de mentir y de auto engañarnos. Hay una cosa que es cierta y es que a pesar de todo, como bloque de oposición, somos los más firme.

-¿Se erró en la estrategia?

Sin dudas creo que un error fue que la conducción nacional del partido haya dejado que cada distrito arme la alianza más potente que pueda. No fue la mejor estrategia. No se supo interpretar o sintetizar lo que la gente quería, como por ejemplo, proponer otro modelo. Hubo frases aisladas, armadas y de circunstancia. El radicalismo tiene que resolver una cuestión de identidad con posiciones concretas en estos dos años que quedan para la próxima elección. Sobre todo de las cosas que el peronismo no quiere discutir como el transporte, cuestión básica para el desarrollo estratégico para el crecimiento económico. Habrá que hacer una causa nacional de esos temas. Tenemos que radicalizar el radicalismo, esa es la consigna. Tenemos que conmover, no hablar de cuestiones generales.

-¿Y Entre Ríos?

-La boleta más potente que hubo y que apuntó a ese 70 por ciento que castigó al kirchnerismo evidentemente fue la de (Alfredo) De Angeli. Acá no se ponía en riesgo las intendencias radicales ni juntas de gobierno. Acá lo que se ponía en juego era cual era la boleta más potente para lograr el objetivo de pegarle al gobierno.

-¿Cuánto a favor y cuánto en contra tuvo ir con la boleta de la Lista 3?

-La pregunta así formulada pareciera una trampa. Esa pregunta es la conclusión de lo que pasó. Una cosa es haber tomado la decisión estratégica de haber ido a la elección con la Lista 3; y otra cosa, es haber tomado la decisión por no haber logrado una alianza. Fue una reacción de algo que no se dio. Con la generosidad que tuvo el radicalismo en 2011, uno esperaba que los socios de ayer fueran los buenos amigos del mañana y colaboraran con este partido que ha sido generoso. No se fue así.

-¿Se puede empezar a pensar en una alianza para el 2015, como lo han hecho algunos sectores internos del radicalismo entrerriano en estos últimos días?

-Es absolutamente imprudente e inadecuado hablar a 15 días de las elecciones acerca de cuáles pueden ser las posibles estrategias de alianza. Algún observador podría decir que el radicalismo compitió con la Lista 3 y enseguida, después de la elección que no le fue bien, busca armar un frente. Lo primero que hay que hacer es analizar y ver el proceso de un partido tan importante como el nuestro. Creer que la estrategia de alianzas es más importante que la identidad propia es un absurdo. Hay que hacer de la política una cosa cotidiana. Creer que cada dos años nos vamos a despertar para hacer una alianza o una propuesta política es un grave error. Hay que traspirar la camiseta ante un contrincante que tiene un aparato fenomenal.

-¿Hay más radicales que el 19 por ciento del padrón electoral que los votó?

-La base del radicalismo no baja del 35 por ciento. Podría asegurarlo. Algunos se han colado con otras expresiones como el GEN. En el 2003, con una gestión que estaba complicada (con Sergio Montiel), nosotros sacamos el 36 por ciento. La gran tarea de Montiel fue haber sostenido una claridad en el mensaje y marcar que de un lado estaba el peronismo y del otro el radicalismo. Polarizar y plantear un bipartidismo fue la gran estrategia. No es que esté de acuerdo con que no haya otros partidos. Lo que sí creo es que en el gobierno debe haber un partido sólido y en la oposición también. Fui el primer en convocar y levantar tribunas para dirigentes de otras fuerzas en Paraná, como fue la invitación a Aníbal Ibarra y Humberto Volando, entre otros tanto. Todos desfilaron por nuestras tribunas.

-¿Por dónde pasa la pérdida de votos de la UCR?

- Las candidaturas a presidente han sido muy determinantes a la hora de definir una elección en todo el país. Entre Ríos está cerca de Buenos Aires y los mensajes de los medios de comunicación rebotan con fuerza. Acá hubo voto castigo. Si uno suma lo que sacamos nosotros y lo que sacó De Angeli y los demás hay un poco más del 50 por ciento que no votó al oficialismo. Urribarri sacó el 39 en las PASO, pero nos decían que no había que hablar del gobernador. En 2009, por ejemplo, se dio en la tecla con la estrategia y se hicieron todas las cosas que se debían hacer: hubo democracia interna con cuatro candidatos, no hubo agresión, y se buscó un marco de alianzas que sintetizó el pensamiento y el reclamo de ese momento. Además, el peronismo cometió el error de juntarse. Hubiéramos ganado igual porque se dividía el voto peronista.

-El kirchnerismo, en la última década, se apropió de forma casi exclusiva de banderas y consignas que durante mucho tiempo fueron de la UCR como la idea de un Estado presente, los derechos humanos y la recuperación de empresas de servicios públicos, por citar algunos ejemplos. ¿El radicalismo falló en la dimensión discursivo o en qué? 

-Todavía están las esquirlas del peronismo de los ’90. Esto es, por citar un par de ejemplos, la inseguridad y la drogadicción. Acá se le ha regalado al gobierno la idea de que una cosa era (Carlos) Menem y otra ellos. ¿Kirchner no es lo mismo que Duhalde y Duhalde no es lo mismo que Menem? Por favor. El tema de las banderas es cierto, pero una cosa es la política de las convicciones y otra de las conveniencias. Cuando uno es candidato dice las cosas que va a hacer en la plataforma y puerta a puerta. El kirchnerismo jamás dijo que iba a hacer las cosas que hizo. Y no fue por táctica. Ha actuado por conveniencia. Todavía anda dando vuelta el cuentito de que fue una idea de (Amado) Boudou el que terminó con las AFJP. No dijeron que el sistema previsional era una vergüenza. Tomaron esa caja porque se venía una crisis financiera. Ahora resulta que en el kirchnerismo tuvieron que pasar 10 años para entender que había que tomar desición de que el Estado tenga el paquete mayoritario de las acciones de YPF. Claro, lo hicieron después de hacer negocios con Eskenazi. El discurso de los Kirchner es falaz. También es cierto que algunos de nosotros hemos dicho cosas que no pensamos por cinco minutos de televisión.

-¿Qué tema no tocó el kirchnerismo y es fundamental para el desarrollo económico y social de un país?

-Lo que los desnuda. Un país es soberano cuando maneja su política impositiva. Acá paga más el que más consume, es decir el pobre. La segunda, es la política financiera, tampoco se tocó. Y la tercera, los recursos naturales. Un caso concreto es el petróleo, la base energética para el desarrollo. Ni hablar del modelo del transporte, en donde se continuó el sistema de Menem en una alianza con (Hugo) Moyano para transportar los alimentos primarios por ruta. Hasta el año 76 si entrabas a una unidad básica y hablabas de desendeudamiento te sacaban a patadas. Haber anunciado en el Salón Blanco que le iban a pagar todo al FMI delante de las Madres de Plaza de Mayo es una falta de respeto.

-¿En dónde te ves en 2015?

-Si se dieran algunas cosas, como que se deje de lado el dedo acusador y proponemos un proyecto en donde el que gana la interna no va a ser maltratado por el que pierde, habrá una posibilidad de armar un proyecto de poder. Yo hasta que no logre que estas cosas se visualicen, a todos estos amigos que hablan y que proponen candidaturas a gobernador, les digo que no habrá candidatura y posibilidades de disputar. Para esto hay que crear herramientas. Hace 30 años que me preparo para ser candidato a gobernador o para no ser nada. La auto candidatura suena más a feria de vanidades. (Fuente: Página Política)