Descontrol en una fiesta electrónica en Sauce Montrull

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Por la falta de legislación se realizan este tipo de eventos que afectan a los vecinos. Tras llamar a la Policía se constató que no tenía autorización. Los organizadores, tras el procedimiento decidieron bajar la música, tal cual reclamaban las personas que viven a corta distancia.

Debió intervenir la Policía a pedido de los vecinos.

Debió intervenir la Policía a pedido de los vecinos.

Todos los fines de semana los vecinos de Sauce Montrull, como de otras zonas aledañas, padecen los encuentros de música electrónica que se realizan aprovechando el vacío legal existente sobre el control y autorización de estos eventos. Esta mañana debió intervenir la Policía a pedido de los vecinos.

A la comisaría de Colonia Avellaneda llegaron no menos de 10 comunicaciones telefónicas reclamando la intervención policial por el desarrollo de una fiesta electrónica.

Se informó que en una casa quinta ubicada en la ruta 12, a la altura del kilómetro 19, sobre la margen oeste, se estaba desarrollando una fiesta de las denominadas electrónicas. Presente en el predio, personal policial se solicitó al titular de la quinta la autorización para efectuar y llevar a cabo la fiesta, y el mismo solo exhibió una boleta de pago de SADAIC, a nombre del organizador que había alquilado la quinta.

Si bien la Policía no cuenta con la autorización para clausurar este tipo de encuentros musicales, se le solicitó al organizador bajar la música y comenzar a disponer la desconcentración. Esto fue aceptado por el responsable del encuentro que, de modo regular, realiza las “juntadas” en el mismo lugar.

Para el procedimiento, llegó personal de la Jefatura de Paraná, como también el presidente de la Junta de Gobierno, Carlos Salas que se mostró preocupado por estas concentraciones.

En este sentido, un par de vecinos enviaron varios mensajes reclamando para que el Gobierno provincial, la Legislatura y otros organismos se pongan de acuerdo en eliminar la zona de gris que carece de normativas de aplicación.

Se recordó que cada vez que terminan estas fiestas por la cual los vecinos “no pueden dormir”, se encuentran con restos de consumo de alcohol y drogas o menores y jóvenes muy descompuestos.

“¿Cuándo van a hacer algo?, cuándo se les muera por una sobredosis algunos de los chicos que van a estas fiestas electrónicas”, inquirió una vecina que está analizando vender la propiedad por las insufribles situaciones que le toca vivir casi todos los fines de semana. (Fuente: Diario Uno)