Yo quise la herencia

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*Por Oscar Barbieri

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Desde el sindicato de Dragado y Balizamiento Seccional Paraná queremos llamar a la reflexión al Sr Mauricio Macri en cuanto a lo que menciona en cada discurso como la herencia recibida.

Seguramente cuando se sometió a la consideración popular para hacerse cargo de la administración del poder ejecutivo del estado nacional, en sus términos la herencia, ya debía saber por lo que competía. La suerte estuvo de su lado y, como se habrá percatado, a partir del 10 de diciembre del 2015 fue nombrado Presidente de la República Argentina.

Tristemente hasta el momento no hemos visto una sola acción de gobierno a favor de la sociedad en su conjunto, solo medidas extremadamente sectoriales. Los únicos “herederos” que terminamos pagando los costos de las decisiones, de los que circunstancialmente están en el poder, es el pueblo trabajador. Por eso le recordamos que las medidas que Ud. está tomando ya se aplicaron en los 90 y no generaron empleos, al contrario llevaron a la más desoladora desocupación que superó el 25%, a la destrucción de puestos de trabajo genuinos, producto de la apertura sin límites de las importaciones (hasta lechones y pollos importados teníamos).

La total falta de políticas activas del estado (reactivación de la obra pública), sumado a las altas tasas de interés y el endeudamiento desmesurado, solo agravan la situación.

Si hay deuda con los empresarios, ud. sabe mucho de financiar y mucho más de pagar deuda, aunque como estos empresarios no son buitres, seguramente su tratamiento será diferente y le podrá pagar con bonos.

Algunos pocos empresarios, que se han enriquecido como contratistas del Estado Nacional y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, podrían tener un gesto para con su país, pero claro, son como muchos de uds, si se les habla con el corazón, le responderán con el bolsillo o con empresas y cuentas offshore.

Los trabajadores no somos los responsables de las crisis, pero siempre las terminamos pagando. No perdemos la solidaridad y le decimos parafraseando a nuestro papa no a la globalización de la indiferencia, no a la colonización de la economía.

Respecto a la felicidad que tanto referencia (hasta ahora para unos pocos de siempre), hubo un candidato que nos hablo de que era posible para todos y luchó por la herencia presidencial. Será que debe sacar un DNU para declarar que seamos felices con los aumentos de las tarifas, con las pérdidas de fuentes de trabajo, con la fuga de capitales, con tomas de crédito a tasas suicidas.

Estimado Mauricio piense, no se enoje, y trabaje mucho (o por lo menos algo) para que los 45 millones de argentinos y nuestro país en su conjunto salga adelante.

Recuerde que alguien dijo si el pueblo tiene trabajo y tiene buenos salarios, el pueblo es feliz y lo demás viene de a poco.

*Secretario General Sindicado de Dragado y Balizamiento Sección Paraná