La justicia define hoy sobre el procesamiento de Ilarraz

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La audiencia para tratar esa apelación debió realizarse el 22 de este mes, pero se suspendió luego de que la Corte pidiera el expediente principal, que luego devolvió, fijándose una nueva fecha para este lunes a las 8.

Presuntos abusos en el Seminario.

Presuntos abusos en el Seminario.

La justicia definirá hoy si confirma el procesamiento del sacerdote Justo Ilarraz, acusado de abusos a seminaristas de 10 a 14 años en Paraná, tras rechazar un planteo de la defensa para suspender esa instancia mientras la Corte Suprema de Justicia determina si los delitos, cometidos entre 1984 y 1992, ya prescribieron, como planteó la defensa en un recurso extraordinario.

El cura está acusado de abusar sexualmente de al seminaristas, en una causa iniciada en 2012 en la que ya declararon por escrito el arzobispo de Paraná, Juan Alberto Puiggari, y su predecesor, Estanislao Karlic.

En la causa, caratulada como “Ilarraz, Justo José s/Promoción a la corrupción de menores agravada”, siete ex seminaristas declararon haber sido abusados por el religioso.

Los demandantes difundieron el año pasado una carta en la que reconocieron que “muchos son los afectados que en el silencio de sus reclamos, sean miedos propios o miedos a semejantes, quieren y hacen fuerza para desenmascarar a esta criatura humana, corrompedora de almas de gente humilde, creyente, trabajadora”.

Ilarraz fue ordenado en 1984 por Karlic -entonces arzobispo- quien al año siguiente lo puso como prefecto de disciplina -una especie de preceptor- de los alumnos que, como pupilos, cursaban los primeros años del seminario menor, una escuela secundaria orientada al sacerdocio.

Mientras ejerció ese rol y también el de confesor, el cura abusó de chicos y adolescentes, según las siete denuncias que pesan en su contra en la Justicia.

Karlic supo de esos hechos en 1995 y lo mandó a investigar, y para eso puso al frente de la pesquisa al abogado sacerdote Silvio Fariña, luego párroco en San Cayetano. Las actuaciones concluyeron en 1996 con la certeza de que los abusos habían ocurrido, y con la sanción del destierro para Ilarraz.

Pero de todo eso nunca se supo nada: las víctimas que declararon en la investigación eclesiástica lo hicieron bajo dos juramentos, decir la verdad y no contar nada a nadie.

Todo lo que se recolectó entonces fue guardado en el archivo secreto de la curia y recién vio la luz a partir de 2012, cuando la justicia comenzó a tramitar la causa por abusos.

La sala penal del Superior Tribunal de Justicia (STJ) dictaminó en abril de 2015 que los delitos que se le imputan a Ilarraz no están prescriptos por lo que su defensor, Juan Fornerón, acudió a la Corte con un recurso extraordinario.

La causa avanzó en la justicia provincial y en julio último la jueza Susana Firpo procesó al cura, pero la defensa apeló. El tema quedó sin resolverse hasta que en diciembre se pudo constituir el tribunal, después de tres sucesivas excusaciones.

La audiencia para tratar esa apelación debió realizarse el 22 de este mes, pero se suspendió luego de que la Corte pidiera el expediente principal, que luego devolvió por pedido del procurador, Jorge García, y la querellante Rosario Romero, fijándose una nueva fecha para este lunes a las 8.

El miércoles pasado, durante la misa crismal preparatoria de las Pascuas, monseñor Puiggari pidió “perdón” por los “pecados e infidelidades” cometidos por miembros de la iglesia.

“Quiero ante Dios y ustedes, queridos hermanos, pedir perdón por nuestros pecados e infidelidades que han escandalizado a muchos y decirles que sólo cuando se ve bien, el nexo entre verdad y amor, la cruz se hace comprensible en su verdadera profundidad”, manifestó el arzobispo.

Y agregó: “El perdón tiene que ver con la verdad, y exige la cruz del Hijo y nuestra conversión que es restauración de la verdad”.

“En la historia del sacerdocio, también en la nuestra, se advierte la oscura presencia del pecado. La fragilidad humana ha ofuscado el rostro de Cristo”, dijo Puiggari y más adelante apuntó que cuando Cristo “instituía el sacerdocio, Judas consumó su traición” y “Pedro experimentó su debilidad” negando tres veces a su Maestro. (Fuente: elonce.com)