Cerrito revivió el asesinato de Alexis Céparo

Leido 1210 veces

Finalizó la etapa de pruebas del juicio oral y público a Adrián Molaro, el joven imputado por el homicidio de Alexis Céparo, ocurrido en Cerrito el 21 de enero de 2012. Tras decenas de testigos y peritos, anoche se realizó la inspección judicial en el lugar del hecho, donde se contrastaron las declaraciones de los testigos y se revivió el dramático y trágico episodio.

Inspección ocular en el inmueble donde Alexis fue asesinado

Inspección ocular en el inmueble donde Alexis fue asesinado

Por la mañana declararon seis testigos, de los cuales algunos reiteraron los elogios hacia la personalidad de la víctima y su familia que se escucharon en las testimoniales de vecinos y allegados a Céparo durante todo el juicio, y otros negaron los episodios de violencia o cualquier problema ocasionados por Alexis contra Adrián ni ningún otro chico.

En primer lugar declararon los padres de un chico discapacitado, de quien según la madre de Molaro, Céparo se había burlado. Mariela Reisenower afirmó: “La mamá del chico vino a hablarme, tengo un hijo discapacitado que nunca me dijo nada, no tenemos idea si pasa o no pasa, nunca vi nada. Le pregunté a mi hijo pero tiene problemas mentales, no me sabe contestar”. Por su parte, el padre Diego Gieco negó que su hijo haya sufrido agresiones o burlas: “Nunca lo vimos ni nos comentó nadie”, y afirmó que no tiene miedo a nada, porque no tiene trato con ninguna de las familias implicadas.

Por otro lado, afirmaron respecto de Alexis Céparo: “Tengo entendido que era una persona buena, querido en el pueblo, no conocí que haya tenido problemas”.

En su declaración, Molaro contó un episodio de un supuesto abuso cuando estaba con Céparo y otros amigos en un campo comiendo un asado: “Se desnudó y quiso hacer cosas que yo no le permití”, afirmó. Y dijo que lo mismo había sufrido otro joven, Diego Alberto Selman, quien ayer fue citado a declarar y negó el episodio. Respecto de Alexis, dijo: “Nunca me enteré que haya tenido problemas con nadie”. Reconoció que en la escuela había grupos, pero que en general eran bastante unidos. “Hasta el día de hoy me pregunto porqué pasó, es difícil entenderlo”, afirmó.

Susana Mantovani y Cristina Puntín fueron maestras de Céparo y de Molaro, en 3º y 1º grado, del Colegio Nuestra Señora de Fátima de Cerrito. Ambas negaron haber visto o escuchado comentarios acerca de problemas entre ambos alumnos, “Nunca, jamás”, dijo Mantovani, quien caracterizó a Alexis como “muy alegre, respetuoso y solidario”, y a la familia Céparo como “muy cristiana, con muy buenos valores”. Además, la docente afirmó: “La mamá del imputado hizo referencia a un alumno que estaba sufriendo el mismo hostigamiento que sufrió él -por Molaro-. Soy docente y jamás he escuchado que se lo nombre con ningún apodo, su rendimiento escolar es muy bueno. Como docentes a los niños debemos resguardarlos y no exponerlos”.

El juicio siempre fue seguido por los familiares de Céparo.

Mensajes y días de caza
Alejandro Sacks fue el último testigo del extenso juicio. El hombre es amigo de Molaro, vive en el campo cerca de Curtiembre, y recordó cuando recibió mensajes de texto del joven cuando estaba prófugo: “Ale soy Adrián, conseguime un trabajo en el campo donde pueda quedarme. Un abrazo”, fue el primero que le envió. En los otros preguntaba cómo estaba su familia.

“Me sentí mal por las dos familias y también por mí porque estaba en el medio del caso, quedé comprometido”, dijo Sacks, quien recordó tras las preguntas de las partes cuando iban a cazar con Molaro, quien llevaba sus armas de puño, en particular la Magnum 44: “Él es muy pegador, muy baquiano”, contó.

Un pueblo movilizado en la última medida del tribunal
Tal como estaba previsto, ayer se realizó la inspección ocular en la vivienda donde fue asesinado Alexis Céparo. En la medida judicial no estuvo el acusado, pero sí se observó una importante presencia de medios locales, como también de la población que siguió la última medida dispuesta por los integrantes de la Sala II de la Cámara del Crimen.

Durante una hora los camaristas, el fiscal y los abogados defensores como querellantes escucharon el testimonio de los vecinos que declararon el martes 17 en Paraná. Los mismos fueron los testigos que llegaron a poco de acontecido la balacera en la cual fue herido de gravedad Alexis Céparo.

La vivienda de la pareja de la víctima, donde vive Ana Laura, fue el epicentro del trabajo judicial y allí hubo varios movimientos y aclaraciones de parte de los testigos que confirmaron sus dichos ante el tribunal.

Los vecinos que declararon indicaron cómo encontraron a la víctima y qué hicieron después de escuchar las tres detonaciones de la Magnum 44. Al finalizar la inspección, para la querella y la Fiscalía quedó acreditado que Céparo al momento del hecho no vio ni se enteró de la llegada de Molaro.

Un punto que se confirmará mañana es saber cuándo se realizarán los alegatos, ya que a pedido de la defensa y la querella se reclamó posponerlo por un día antes de ir a la sala a plantear los fundamentos. (Fuente: Diario Uno)