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En la última jornada de testigos en el caso Hartman, declararon frente al tribunal compuesto por José María Chemez, Elvio Garzón y Miguel Giorgio los citados por la defensa, entre los cuales se encontraba el intendente de San Benito, Ángel Vázquez, que negó todo tipo de vinculación con el crimen, según se constató. La lista se completó con otros seis testigos, de los cuales a tres se debió mantener reservada la identidad por disposición del tribunal a pedido de la defensa a cargo de Miguel Cullen. No obstante, fue nulo el aporte que realizaron los mismos a la hipótesis de la defensa, puesto que en los tres casos se refirieron a rumores que circularon “por la calle” sin poder constatar con precisión sobre la presencia de Priscila Hartman en la fiesta del Club Atlético Palermo, ya que ninguno había participado de la misma. Además declararon tres funcionarios policiales, entre los cuales se destacó la presencia del jefe de la División de Robo y Hurtos de la Policía de Entre Ríos, Walter Villagra. El viernes se hará una inspección ocular y el lunes finalizará la etapa oral con los alegatos de las partes.

Juicio a Facundo Bressan.
El tinte político que tuvo el caso desde sus inicios se concretó con la presencia del intendente de San Benito ante el tribunal convocado en calidad de testigo. Vázquez negó todo tipo de vinculación con el crimen de Priscila Hartman y acusó a un periodista de dicha localidad y a un exintendente como máximos responsables de esta operación que pretendió vincularlo. “Los pseudos periodistas de San Benito son los que mienten en mi contra, como Pablo Cicarelli y el exintendente Justo González idearon todo esto”, señaló el actual intendente de San Benito ante el Tribunal.
En concreto Vázquez no aportó nada a la causa, como era de prever. Negó haber ingresado con otro nombre al Hospital San Martín puesto que llegó con el acta desde el dispensario en San Benito donde “todos” lo conocen. No obstante, no se logró probar en el caso de que sea cierto el ingreso con nombre falso al nosocomio que vinculación tendría con el caso Hartman. Además, negó haber lavado su auto al otro día en las calles de San Benito. En ese sentido, ratificó que sus lastimaduras -le hicieron ochos puntos de sutura en sus manos- fueron debido a un incidente con su padre, que ingresó de manera abrupta en su habitación y vio a su pareja en ropa interior.
Además, negó saber donde está ubicada la Villa Mabel, como así también dijo desconocer la ubicación del Club Palermo, aunque si el lugar donde está la Unidad Penal Nº1 de Paraná, ubicada detrás del mismo club. Todo en respuestas a las preguntas de Miguel Cullen y Guillermo Vartorelli quienes desde la defensa buscaron averiguar sobre el accionar de Vázquez durante la noche de la fiesta en el club y la desaparición de Hartman.
Tres testigos con poca precisión
Si bien es un caso estuvo plagado de rumores desde sus inicios y esto complicó el camino hacia el hallazgo de la verdad, la jornada de este miércoles se caracterizó por contar con la presencia de tres testigos que poco aportaron a la causa al referirse a rumores circulantes en las inmediaciones de la Villa Mabel, en cercanía del barrio Rocamora de la localidad capitalina. En los tres casos se dispuso por parte del Tribunal que se mantenga en reserva la identidad por el riesgo que implica su señalamiento a familiares cercanos de reconocidos narcotraficantes de Paraná.
Declararon dos jóvenes, parejas entre sí, que realizaron distintas publicaciones en las redes sociales durante los días posteriores a la muerte de Priscila Hartman, presuntamente confirmando la presencia de la víctima en la fiesta del Club Palermo. Ante la consulta de la querella a cargo de Marcos Rodríguez Allende, como así también de los fiscales Álvaro Piérola y Juan Malvasio, los jóvenes no supieron responder con precisión y sólo quedó en claro que se referían a rumores del barrio y que la única fuente de información que pudieron aportar con certeza fue proveniente de la familia Bressan, más precisamente de su hermana.
La hipótesis que dejó entrever la defensa a lo largo de todas las audiencias orales y públicas en relación a la presencia de Priscila en la fiesta de Villa Mabel no logró constatarse con los testimonios. De hecho, ninguno de los dos jóvenes estuvo en la fiesta ni lograron identificar a alguien que haya estado y confirme la presencia de Hartman en la misma. De hecho, el relato de los jóvenes fue escueto, sin contundencia y basado en rumores. En ese mismo sentido fue la declaración de la tercera persona, una señora que pidió que el público se retire para su resguardo. No aportó mucho a la causa.
Los tres policías
Dos oficiales integrantes de la División de Canes y Montada de la PER declararon sobre su accionar en los procedimientos que hacen al caso. En primer término, María Emilia Álvarez, declaró que dirigió a uno de los perros de búsqueda, especializado en el rastreo de personas con vida, por las inmediaciones de Villa Mabel y el barrio Rocamora, por la calle Ruperto Pérez. Álvarez señaló que el can demostró interés en una zona en particular, pero no se realizó ningún procedimiento en la misma a raíz de ese cambio de actitud por parte del perro.
Por su parte, su superior Roberto Heintze, ratificó lo dicho por Álvarez y no agregó más en relación a dicho procedimiento. Ambos continuaron participando de los exhaustivos rastrillajes que se produjeron hasta el domingo que se encontró el cuerpo de la víctima. Cabe destacar que en ambos casos reconocieron que son agentes de ejecución y que las líneas investigativas son dispuestas por sus superiores y la fiscalía.
Por último, declaró el jefe de la División Robo y Hurtos, Villagra, quien relató como fue el accionar suyo y de sus subordinados en las diferentes instancias de la investigación. Sus palabras fueron en la misma línea que los distintos funcionarios de la PER que declararon en las jornadas de la semana pasada en lo que respecta a la intervención de las tres divisiones -Trata, Robo y Hurtos y Homicidios-, aunque aclaró que por lo que requería la investigación, oficiales de todas las divisiones trabajaron en conjunto a lo largo de todo el proceso. (Fuente: Análisis Digital)
Finalizó la etapa de testimoniales en el caso Hartman
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En la última jornada de testigos en el caso Hartman, declararon frente al tribunal compuesto por José María Chemez, Elvio Garzón y Miguel Giorgio los citados por la defensa, entre los cuales se encontraba el intendente de San Benito, Ángel Vázquez, que negó todo tipo de vinculación con el crimen, según se constató. La lista se completó con otros seis testigos, de los cuales a tres se debió mantener reservada la identidad por disposición del tribunal a pedido de la defensa a cargo de Miguel Cullen. No obstante, fue nulo el aporte que realizaron los mismos a la hipótesis de la defensa, puesto que en los tres casos se refirieron a rumores que circularon “por la calle” sin poder constatar con precisión sobre la presencia de Priscila Hartman en la fiesta del Club Atlético Palermo, ya que ninguno había participado de la misma. Además declararon tres funcionarios policiales, entre los cuales se destacó la presencia del jefe de la División de Robo y Hurtos de la Policía de Entre Ríos, Walter Villagra. El viernes se hará una inspección ocular y el lunes finalizará la etapa oral con los alegatos de las partes.
Juicio a Facundo Bressan.
El tinte político que tuvo el caso desde sus inicios se concretó con la presencia del intendente de San Benito ante el tribunal convocado en calidad de testigo. Vázquez negó todo tipo de vinculación con el crimen de Priscila Hartman y acusó a un periodista de dicha localidad y a un exintendente como máximos responsables de esta operación que pretendió vincularlo. “Los pseudos periodistas de San Benito son los que mienten en mi contra, como Pablo Cicarelli y el exintendente Justo González idearon todo esto”, señaló el actual intendente de San Benito ante el Tribunal.
En concreto Vázquez no aportó nada a la causa, como era de prever. Negó haber ingresado con otro nombre al Hospital San Martín puesto que llegó con el acta desde el dispensario en San Benito donde “todos” lo conocen. No obstante, no se logró probar en el caso de que sea cierto el ingreso con nombre falso al nosocomio que vinculación tendría con el caso Hartman. Además, negó haber lavado su auto al otro día en las calles de San Benito. En ese sentido, ratificó que sus lastimaduras -le hicieron ochos puntos de sutura en sus manos- fueron debido a un incidente con su padre, que ingresó de manera abrupta en su habitación y vio a su pareja en ropa interior.
Además, negó saber donde está ubicada la Villa Mabel, como así también dijo desconocer la ubicación del Club Palermo, aunque si el lugar donde está la Unidad Penal Nº1 de Paraná, ubicada detrás del mismo club. Todo en respuestas a las preguntas de Miguel Cullen y Guillermo Vartorelli quienes desde la defensa buscaron averiguar sobre el accionar de Vázquez durante la noche de la fiesta en el club y la desaparición de Hartman.
Tres testigos con poca precisión
Si bien es un caso estuvo plagado de rumores desde sus inicios y esto complicó el camino hacia el hallazgo de la verdad, la jornada de este miércoles se caracterizó por contar con la presencia de tres testigos que poco aportaron a la causa al referirse a rumores circulantes en las inmediaciones de la Villa Mabel, en cercanía del barrio Rocamora de la localidad capitalina. En los tres casos se dispuso por parte del Tribunal que se mantenga en reserva la identidad por el riesgo que implica su señalamiento a familiares cercanos de reconocidos narcotraficantes de Paraná.
Declararon dos jóvenes, parejas entre sí, que realizaron distintas publicaciones en las redes sociales durante los días posteriores a la muerte de Priscila Hartman, presuntamente confirmando la presencia de la víctima en la fiesta del Club Palermo. Ante la consulta de la querella a cargo de Marcos Rodríguez Allende, como así también de los fiscales Álvaro Piérola y Juan Malvasio, los jóvenes no supieron responder con precisión y sólo quedó en claro que se referían a rumores del barrio y que la única fuente de información que pudieron aportar con certeza fue proveniente de la familia Bressan, más precisamente de su hermana.
La hipótesis que dejó entrever la defensa a lo largo de todas las audiencias orales y públicas en relación a la presencia de Priscila en la fiesta de Villa Mabel no logró constatarse con los testimonios. De hecho, ninguno de los dos jóvenes estuvo en la fiesta ni lograron identificar a alguien que haya estado y confirme la presencia de Hartman en la misma. De hecho, el relato de los jóvenes fue escueto, sin contundencia y basado en rumores. En ese mismo sentido fue la declaración de la tercera persona, una señora que pidió que el público se retire para su resguardo. No aportó mucho a la causa.
Los tres policías
Dos oficiales integrantes de la División de Canes y Montada de la PER declararon sobre su accionar en los procedimientos que hacen al caso. En primer término, María Emilia Álvarez, declaró que dirigió a uno de los perros de búsqueda, especializado en el rastreo de personas con vida, por las inmediaciones de Villa Mabel y el barrio Rocamora, por la calle Ruperto Pérez. Álvarez señaló que el can demostró interés en una zona en particular, pero no se realizó ningún procedimiento en la misma a raíz de ese cambio de actitud por parte del perro.
Por su parte, su superior Roberto Heintze, ratificó lo dicho por Álvarez y no agregó más en relación a dicho procedimiento. Ambos continuaron participando de los exhaustivos rastrillajes que se produjeron hasta el domingo que se encontró el cuerpo de la víctima. Cabe destacar que en ambos casos reconocieron que son agentes de ejecución y que las líneas investigativas son dispuestas por sus superiores y la fiscalía.
Por último, declaró el jefe de la División Robo y Hurtos, Villagra, quien relató como fue el accionar suyo y de sus subordinados en las diferentes instancias de la investigación. Sus palabras fueron en la misma línea que los distintos funcionarios de la PER que declararon en las jornadas de la semana pasada en lo que respecta a la intervención de las tres divisiones -Trata, Robo y Hurtos y Homicidios-, aunque aclaró que por lo que requería la investigación, oficiales de todas las divisiones trabajaron en conjunto a lo largo de todo el proceso. (Fuente: Análisis Digital)