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Quieren saber por qué motivo el escrutinio definitivo le arroja 1.600 votos menos que el provisorio. La diferencia es dramática para esta fuerza, porque la deja fuera de carrera en el orden provincial.

Meiners dijo que quieren saber por qué en el escrutinio definitivo tienen 1.600 votos menos.
Tras las PASO del 9 de agosto, la Nueva Izquierda de Entre Ríos había celebrado el hecho de que los votos obtenidos en las primarias les alcanzaban –al superar el 1% del padrón- para competir en las elecciones generales del 25 de octubre.
Sin embargo, con los números aportados por el escrutinio definitivo se encontraron con la sorpresa de que no llegan a ese piso del 1% para las categorías provinciales. El efecto es que no podrían presentar candidatos a gobernador y a diputados provinciales. El principal objetivo electoral de esta fuerza fue siempre poder alcanzar una banca en la Cámara de Diputados de Entre Ríos y, aunque el termómetro de las PASO le dejó un número bajo que aleja esa posibilidad, ahora descubren que ni siquiera tendrán la oportunidad de poner sus candidatos provinciales a consideración del electorado.
Para diputados provinciales habían conseguido unos 7.500 votos y para gobernador unos 7.300. Pero en el escrutinio definitivo esa cifra baja en unos 1.600 votos por cada categoría.
“Los datos que hemos recibido arrojan una importante diferencia entre el escrutinio definitivo y el provisorio. En las categorías de gobernador y diputados provinciales nuestra fuerza obtiene 1.600 votos menos en el escrutinio definitivo”, informó la Nueva Izquierda de Paraná.
La disminución “resulta aún más llamativa si tenemos en cuenta que hay 80.000 votantes más en este escrutinio. Un incremento de casi el 10% del padrón debería implicar un incremento proporcional en los votos obtenidos por cada partido. Esto solamente no sucede en nuestro caso”.
El candidato a diputado provincial, Luís Meiners, dijo que “en el escrutinio provisorio, para la categoría de diputados provinciales, la suma de todos los votos, incluidos los votos en blanco, ascendía a 750.000, y en el definitivo ese número sube a 830.000. Eso es algo que puede suceder, pero lo raro es que en un marco de aumento de número de votos nosotros bajamos”.
PLANTEO. Para la Nueva Izquierda la “desaparición” de 1.600 votos es vital, porque los deja fuera de carrera en el orden provincial al “no superar el piso prescripto” del 1%.
Así las cosas, la Izquierda Unida podría competir en octubre sólo en dos ciudades, Paraná y Nogoyá, y nada más que para el orden municipal.
En este marco y “para garantizar la transparencia del recuento y superar la duda con respecto a la intencionalidad de silenciar la única voz de izquierda en la provincia” la Nueva Izquierda pretende realizar hoy una presentación legal exigiendo la apertura de todas las urnas.
Ayer por la tarde Meiners preparaba el escrito junto a los apoderados nacionales del partido. “Comparamos departamento por departamento y donde más diferencia tenemos es en Paraná, Concordia, Gualeguaychú, Concepción del Uruguay, las ciudades más grandes donde tenemos más desarrollo”, precisó Meiners.
“No estamos diciendo que un número u otro es el verdadero. No tuvimos fiscales en todas las mesas, pero un dato u otro está equivocado y nosotros queremos una explicación por la diferencia entre un escrutinio y otro”, dijo a esta Hoja el dirigente de Paraná.
En esa lógica, entendió que “lo único que puede aportar certeza es que se cuenten los votos de las urnas. Es probable que haya problemas con los telegramas, capaz que se abren las urnas y da como resultado que los votos reales son los del escrutinio definitivo, pero no lo sabemos”.
El dirigente insistió en que “lo normal es que en un escrutinio definitivo suba la cantidad de votos, porque se rechazó un voto que fue recurrido, porque alguna urna que no se contó porque se cortó la luz se cuenta ahora. Pero nosotros caemos en un 20%. Es evidente que hay un error en la confección de los telegramas. Conocemos casos, en las mesas donde estuvimos, que por la complejidad del escrutinio hubo actas mal hechas o mal trascriptas al telegrama”, estimó Meiners. (Fuente: El Diario)
La Nueva Izquierda pide que se abran las urnas
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Quieren saber por qué motivo el escrutinio definitivo le arroja 1.600 votos menos que el provisorio. La diferencia es dramática para esta fuerza, porque la deja fuera de carrera en el orden provincial.
Meiners dijo que quieren saber por qué en el escrutinio definitivo tienen 1.600 votos menos.
Tras las PASO del 9 de agosto, la Nueva Izquierda de Entre Ríos había celebrado el hecho de que los votos obtenidos en las primarias les alcanzaban –al superar el 1% del padrón- para competir en las elecciones generales del 25 de octubre.
Sin embargo, con los números aportados por el escrutinio definitivo se encontraron con la sorpresa de que no llegan a ese piso del 1% para las categorías provinciales. El efecto es que no podrían presentar candidatos a gobernador y a diputados provinciales. El principal objetivo electoral de esta fuerza fue siempre poder alcanzar una banca en la Cámara de Diputados de Entre Ríos y, aunque el termómetro de las PASO le dejó un número bajo que aleja esa posibilidad, ahora descubren que ni siquiera tendrán la oportunidad de poner sus candidatos provinciales a consideración del electorado.
Para diputados provinciales habían conseguido unos 7.500 votos y para gobernador unos 7.300. Pero en el escrutinio definitivo esa cifra baja en unos 1.600 votos por cada categoría.
“Los datos que hemos recibido arrojan una importante diferencia entre el escrutinio definitivo y el provisorio. En las categorías de gobernador y diputados provinciales nuestra fuerza obtiene 1.600 votos menos en el escrutinio definitivo”, informó la Nueva Izquierda de Paraná.
La disminución “resulta aún más llamativa si tenemos en cuenta que hay 80.000 votantes más en este escrutinio. Un incremento de casi el 10% del padrón debería implicar un incremento proporcional en los votos obtenidos por cada partido. Esto solamente no sucede en nuestro caso”.
El candidato a diputado provincial, Luís Meiners, dijo que “en el escrutinio provisorio, para la categoría de diputados provinciales, la suma de todos los votos, incluidos los votos en blanco, ascendía a 750.000, y en el definitivo ese número sube a 830.000. Eso es algo que puede suceder, pero lo raro es que en un marco de aumento de número de votos nosotros bajamos”.
PLANTEO. Para la Nueva Izquierda la “desaparición” de 1.600 votos es vital, porque los deja fuera de carrera en el orden provincial al “no superar el piso prescripto” del 1%.
Así las cosas, la Izquierda Unida podría competir en octubre sólo en dos ciudades, Paraná y Nogoyá, y nada más que para el orden municipal.
En este marco y “para garantizar la transparencia del recuento y superar la duda con respecto a la intencionalidad de silenciar la única voz de izquierda en la provincia” la Nueva Izquierda pretende realizar hoy una presentación legal exigiendo la apertura de todas las urnas.
Ayer por la tarde Meiners preparaba el escrito junto a los apoderados nacionales del partido. “Comparamos departamento por departamento y donde más diferencia tenemos es en Paraná, Concordia, Gualeguaychú, Concepción del Uruguay, las ciudades más grandes donde tenemos más desarrollo”, precisó Meiners.
“No estamos diciendo que un número u otro es el verdadero. No tuvimos fiscales en todas las mesas, pero un dato u otro está equivocado y nosotros queremos una explicación por la diferencia entre un escrutinio y otro”, dijo a esta Hoja el dirigente de Paraná.
En esa lógica, entendió que “lo único que puede aportar certeza es que se cuenten los votos de las urnas. Es probable que haya problemas con los telegramas, capaz que se abren las urnas y da como resultado que los votos reales son los del escrutinio definitivo, pero no lo sabemos”.
El dirigente insistió en que “lo normal es que en un escrutinio definitivo suba la cantidad de votos, porque se rechazó un voto que fue recurrido, porque alguna urna que no se contó porque se cortó la luz se cuenta ahora. Pero nosotros caemos en un 20%. Es evidente que hay un error en la confección de los telegramas. Conocemos casos, en las mesas donde estuvimos, que por la complejidad del escrutinio hubo actas mal hechas o mal trascriptas al telegrama”, estimó Meiners. (Fuente: El Diario)