Jugadoras de fútbol de Colonia Crespo, con proyección nacional

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El fútbol es un lenguaje universal, que más allá del gran negocio que significa para unos pocos en el superprofesional ambiente, despierta esa pasión innata que lejos de desaparecer, se reproduce en forma constante en un campito, en un potrero, en un club o en aquellas pequeñas localidades rurales por ejemplo. Y ese es el caso de San Lorenzo de Colonia Crespo, un poblado disperso de unas 30 casas, ubicado a la altura del kilómetro 35 de la Ruta Nacional 12, cercano a Cerrito, en Paraná Campaña.

Amado Palacios (DT) y las jugadoras Diana Buchet y Luisina Grinóvero, de San Lorenzo de Colonia Crespo.

Amado Palacios (DT) y las jugadoras Diana Buchet y Luisina Grinóvero, de San Lorenzo de Colonia Crespo.

Tiene los mismos colores azulgranas que el equipo de Boedo que juega en Primera División de la Asociación del Fútbol Argentino y el dato no menor que ha podido incorporar el fútbol femenino. Hace un año y con resultados asombrosos. Dos de sus jugadoras participarán de un nacional. Más allá de ello, deja en claro que el fútbol es una herramienta “para volver al pago” o mantener vivo el terruño. Que el progreso y la distancia no es argumento para alejar. Sino todo lo contrario. Es un volver a las fuentes. Sentir esa fuerza que donde el lugar en el mundo suele ser donde uno se crió. Cansados de leer tristes noticias sobre el poder del fútbol, violencias, y otros, está bueno contar aquellas que alegran, sensibilizan y motorizan. Tal es el caso de San Lorenzo. El equipo femenino de Colonia Crespo.

Surgimiento. Amado Palacios es el DT. Fue árbitro en la Liga de Fútbol de Paraná Campaña (actuó de cuarto árbitro en finales dirigidas por los jueces nacionales Gastón Suárez, Patricio Lousteau y Gustavo Bassi), es enfermero en Colonia Nueva y tiene a cargo al plantel femenino de San Lorenzo de Colonia Crespo: “Surgió por la inquietud de las chicas de la zona, ya estaba habilitado el grupo de varones. Empezamos a juntar para poder formar el equipo, tratando de incentivar a otras localidades como Villa Urquiza, La Picada, Colonia Cerrito, para que exista competencia, porque hay muy poco fútbol femenino en la zona. Nosotros tenemos un excelente equipo, competimos en varios lugares. Nos conformamos el año pasado y hemos ido a jugar por la zona, amistoso en Hasenkamp, nocturno en Colonia Avellaneda”, contó a EL DIARIO.
Diana Buchet, 24 años, docente de música en una escuela de Villa Urquiza, habla con la misma pasión con la que defiende la camiseta de San Lorenzo. El San Lorenzo de Colonia Crespo: “Uno podría jugar en Paraná ya que vivo acá durante la semana, pero está el sentimiento que tira el pago, el lugar de uno. Vuelvo al campo, pudiendo estar acá (por Paraná) a mí siempre me llama volver. Además el club está pegado a la escuela donde hice mi primaria”, narró.

“Me pasa lo mismo”, aportó Luisina Grinóvero, 20 años, estudiante de Educación Física en la capital entrerriana y compañera de equipo de Diana en el ataque. Y agregó: “Me vine a Paraná, pero los sábados viajo para entrenar en Colonia Crespo, aparte están mis amigas”.

El grupo posee jugadoras de 20 a 40 años provenientes también de El Palenque, Puente Carmona, Colonia Nueva, La Celina, La Picada. Suman cerca de 20. “Estamos bregando para volver a hacer encuentros de fútbol femenino, hace poco competimos con Piedras Blanca, María Grande y Hasenkamp, queremos que surja porque hay mucha expectativa de parte de ellas por competir”, dijo esperanzado Palacios. “Con el fútbol damos un lugar que fue siempre para el hombre se abrió para que nosotros hagamos fútbol, en el campo pasa que siempre se juntan a jugar y las chicas somos pocas así que a las que nos gusta el fútbol tenemos que practicar con ellos armando equipos mixtos. En el campo el fútbol es el deporte que más llega, en toda casa hay una pelota de fútbol, se juega los domingos en la juntada con la familia. Y ahora que podamos jugar las chicas solas, y armar un equipo solas sería importante para demostrar que podemos llegar más lejos. Por ahí se complica al estar en el campo y se dispersa mucho, las que viven allá trabajan o van a la secundaria y nosotros que viajamos”, agrega Buchet.

A la selección. Mientras Buchet y Grinóvero esperan poder tener mayor competencia, y Luisina contó que fueron invitadas al Chaco “para jugar en un encuentro nacional; vamos a ir con un equipo de Colonia Avellaneda”, contaron. Allí espera que un seleccionador nacional, Gustavo Franco, las vea en el certamen que será en mayo. “Dicen que van a ir dirigentes a ver el certamen”, se entusiasmaron, y que también tienen posibilidades de sumarse al viaje Florencia Villagra y Noelia Wernli.

El esfuerzo de las chicas, que entrenan todos los sábados, más las oportunidades de jugar, dio sus frutos. “Tenemos varios sponsors, el club había dejado de funcionar como tal, pero hace un tiempo se reactivó, con personería jurídica. Empezó con varones y ahora se sumaron las chicas, donde además de la parte deportiva se fomenta la amistad”, contó el DT. Mirando hacia el futuro, cada uno de los entrevistados habló de los sueños inmediatos. Luisina dijo: “Ojalá algún día pueda jugar en Boca Juniors, soy hincha además”. Diana afirmó: “Para mí el fútbol es un hobby, lo mío es la música, soy profesora. Y lo que sueño es poder seguir manteniendo esto en nuestro lugar, para que haya un equipo de fútbol femenino”. Para Palacios el sueño es que “las chicas puedan ser seleccionadas, sería un incentivo para el resto”.

Un clásico muy particular
San Lorenzo es el club de Colonia Crespo por excelencia. Pero el dato llamativo es que hace algunas décadas en la pequeña localidad también había otro club y a unos pocos metros de distancia. Los memoriosos recuerdan al club Huracán de Colonia Crespo. A nivel nacional, justamente San Lorenzo y Huracán es un viejo clásico del fútbol argentino. Y hace algunas décadas en ese pequeño lugar argentino había dos instituciones con los mismos nombres y camisetas que los reconocidos a nivel nacional. Hoy, en Colonia Crespo, solamente quedó San Lorenzo que tiene su estadio en un predio donado por su actual presidente, Dante Guerra.
Hoy el club tiene 50 jugadores varones y 20 jugadoras mujeres. Todo un logro para una localidad pequeña. (Fuente: El Diario)