Leido 63 veces
El programa Conectar Igualdad incorporó esta modalidad en 2013 y ya hay 17 escuelas en Entre Ríos que recibieron el kit adaptado. Esta posibilidad facilita el trabajo a las personas ciegas.

La impresora en Braille es hoy una realidad en muchas escuelas especiales.
Hasta hace poco tiempo no había impresoras en Braille funcionando en Entre Ríos. Para dejar plasmado en el papel algún texto, los estudiantes ciegos o disminuidos visuales no tenían más alternativa que arreglárselas con la pizarra y el punzón, o con la máquina de escribir.
Si bien estos elementos se siguen utilizando, la posibilidad de contar con tecnología que permite dejar grabado un escrito de manera más rápida y dinámica para que se pueda leer a través del tacto, equipara de manera considerable las oportunidad de acceder a los conocimientos académicos o de otra índole a quienes tienen una discapacidad visual.
Esta es una realidad que se concretó en varias localidades de la provincia desde 2013, cuando a través del programa Conectar Igualdad se empezaron a entregar los kit de accesibilidad.
El objetivo es equiparar a las escuelas con modalidad de Enseñanza Especial, incorporando además de las computadoras portátiles, software con tecnologías adaptables, lector de pantalla, computadoras de escritorio, impresoras Braille e impresoras multifunción (para poder escanear los textos que luego serán impresos en Braille) y un kit con dispositivos externos que facilitan el acceso y uso autónomo de la computadora a estudiantes con discapacidad visual o motriz, en el que se incluyen elementos tales como mouse activado por botones, teclado con protector acrílico y switch pulsador grande adaptado.
Esta semana lo recibió la escuela de Educación Integral Nº 19 León Martinelli, de Gualeguay. A la institución concurren 34 chicos con discapacidad, de los cuales 15 son ciegos. La mayoría de ellos están integrados en escuelas comunes. Su directora, Laura Ciancio, contó: “Esta posibilidad le facilita muchísimo el trabajo tanto a los alumnos como a los maestros integradores y a los profesores de las escuelas comunes a las que los chicos están integrados”.
“Ahora se podrán escanear textos e imprimirlos en serie. Se van a solucionar un montón de cosas y se va a adelantar de forma considerable la tarea. Las transcripciones se vienen haciendo hasta ahora de forma manual, con la máquina de escribir en Braille, y muchas veces no damos abasto”, agregó.
Por su parte, Celina Morissi, integrante del equipo técnico para la modalidad de Educación Especial del programa Conectar Igualdad del Consejo General de Educación (CGE) de Entre Ríos, comentó que hasta el momento se van entregando 17 impresoras y kits en localidades de la provincia. “Se trata de tecnología de apoyo en lo que se refiere a hardware, que se suma a las netbook adaptadas que también se les entrega a los alumnos con discapacidad visual. Previamente se realizó un relevamiento para poder cubrir la demanda de la forma más abarcativa y que cada zona cuente con esta tecnología; es decir, se hace la entrega en lugares que cubran también las necesidades de poblaciones cercanas”.
Algunas de las ciudades donde fueron entregados ya los kits —además de Gualeguay— son Paraná y algunos puntos de Paraná campaña, Concordia, Chajarí, San José, Galarza, La Paz, Rosario del Tala, San Salvador, Villa Paranacito, Concepción del Uruguay, entre otras.
“En torno a lo que es accesibilidad para personas con discapacidad hay un uso muy interesante de estas tecnologías, y conociendo las funcionalidades se logra un trabajo importante”, concluyó.
Dato pendiente
En Entre Ríos no se sabe con exactitud cuántas personas ciegas o disminuidas visuales hay. Los distintos organismos que nuclean a quienes padecen este tipo de discapacidad reclaman este dato, pero sin obtener resultados fidedignos. José Luis Zapata, integrante del Centro Amigos del Ciego de Entre Ríos, contó: “Se trata de una información que venimos solicitando a la directora del Instituto Provincial de la Discapacidad (Iprodi) Flavia Mena. Lo que nos dicen es que en el último Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas que se realizó en 2010 en Argentina, no se relevó este dato, sino que se consultó en general si la persona que respondía o su familia tenían una discapacidad, sin detallar cuál”.
Solución a una necesidad que había en Paraná
A finales de la década del 90 tres instituciones paranaenses contaban con impresora en Braille: la Facultad de Ciencias de la Educación, de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), la Biblioteca Popular del Paraná y la Universidad Católica Argentina (UCA). Algunas arribaron como producto de donaciones de algún organismo internacional y la única que llegó a funcionar plenamente fue la de la Biblioteca, que finalmente se averió y nunca pudo arreglarse. La de la UNER estaba desconfigurada y en un insólito hecho fue sustraída a plena siesta por un ladrón que no dejó rastro.
En este marco, el club Paraná del Parque de Rotary Internacional se propuso, entre sus proyectos, adquirir una impresora en Braille para donar y así suplir las necesidades de numerosos estudiantes con discapacidad visual, pero al tratarse de un producto importado se tornó inaccesible por los altos costos, y decidieron colaborar con distintas instituciones con hojas de mayor gramaje que se usan para este fin.
Afortunadamente, hoy en la capital provincial la escuela especial Helen Keller cuenta con una de ellas a través del programa Conectar Igualdad. “Los docentes que tienen chicos integrados pasan el material necesario. También gente que no pertenece a la institución puede venir y pedir que se le imprima algún texto en Braille, trayendo las hojas”, señaló Alejandra Ramírez, docente de informática del establecimiento, quien dijo además: “Antes se trabajaba con máquinas de escribir y llevaba mucho tiempo; ahora la tarea es más práctica: se tipea o se escanea y con un programa especial se traduce a Braille y hasta se puede modificar previamente”. (Fuente: diario Uno)
Suman impresoras en Braille para optimizar la integración
Leido 63 veces
El programa Conectar Igualdad incorporó esta modalidad en 2013 y ya hay 17 escuelas en Entre Ríos que recibieron el kit adaptado. Esta posibilidad facilita el trabajo a las personas ciegas.
La impresora en Braille es hoy una realidad en muchas escuelas especiales.
Hasta hace poco tiempo no había impresoras en Braille funcionando en Entre Ríos. Para dejar plasmado en el papel algún texto, los estudiantes ciegos o disminuidos visuales no tenían más alternativa que arreglárselas con la pizarra y el punzón, o con la máquina de escribir.
Si bien estos elementos se siguen utilizando, la posibilidad de contar con tecnología que permite dejar grabado un escrito de manera más rápida y dinámica para que se pueda leer a través del tacto, equipara de manera considerable las oportunidad de acceder a los conocimientos académicos o de otra índole a quienes tienen una discapacidad visual.
Esta es una realidad que se concretó en varias localidades de la provincia desde 2013, cuando a través del programa Conectar Igualdad se empezaron a entregar los kit de accesibilidad.
El objetivo es equiparar a las escuelas con modalidad de Enseñanza Especial, incorporando además de las computadoras portátiles, software con tecnologías adaptables, lector de pantalla, computadoras de escritorio, impresoras Braille e impresoras multifunción (para poder escanear los textos que luego serán impresos en Braille) y un kit con dispositivos externos que facilitan el acceso y uso autónomo de la computadora a estudiantes con discapacidad visual o motriz, en el que se incluyen elementos tales como mouse activado por botones, teclado con protector acrílico y switch pulsador grande adaptado.
Esta semana lo recibió la escuela de Educación Integral Nº 19 León Martinelli, de Gualeguay. A la institución concurren 34 chicos con discapacidad, de los cuales 15 son ciegos. La mayoría de ellos están integrados en escuelas comunes. Su directora, Laura Ciancio, contó: “Esta posibilidad le facilita muchísimo el trabajo tanto a los alumnos como a los maestros integradores y a los profesores de las escuelas comunes a las que los chicos están integrados”.
“Ahora se podrán escanear textos e imprimirlos en serie. Se van a solucionar un montón de cosas y se va a adelantar de forma considerable la tarea. Las transcripciones se vienen haciendo hasta ahora de forma manual, con la máquina de escribir en Braille, y muchas veces no damos abasto”, agregó.
Por su parte, Celina Morissi, integrante del equipo técnico para la modalidad de Educación Especial del programa Conectar Igualdad del Consejo General de Educación (CGE) de Entre Ríos, comentó que hasta el momento se van entregando 17 impresoras y kits en localidades de la provincia. “Se trata de tecnología de apoyo en lo que se refiere a hardware, que se suma a las netbook adaptadas que también se les entrega a los alumnos con discapacidad visual. Previamente se realizó un relevamiento para poder cubrir la demanda de la forma más abarcativa y que cada zona cuente con esta tecnología; es decir, se hace la entrega en lugares que cubran también las necesidades de poblaciones cercanas”.
Algunas de las ciudades donde fueron entregados ya los kits —además de Gualeguay— son Paraná y algunos puntos de Paraná campaña, Concordia, Chajarí, San José, Galarza, La Paz, Rosario del Tala, San Salvador, Villa Paranacito, Concepción del Uruguay, entre otras.
“En torno a lo que es accesibilidad para personas con discapacidad hay un uso muy interesante de estas tecnologías, y conociendo las funcionalidades se logra un trabajo importante”, concluyó.
Dato pendiente
En Entre Ríos no se sabe con exactitud cuántas personas ciegas o disminuidas visuales hay. Los distintos organismos que nuclean a quienes padecen este tipo de discapacidad reclaman este dato, pero sin obtener resultados fidedignos. José Luis Zapata, integrante del Centro Amigos del Ciego de Entre Ríos, contó: “Se trata de una información que venimos solicitando a la directora del Instituto Provincial de la Discapacidad (Iprodi) Flavia Mena. Lo que nos dicen es que en el último Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas que se realizó en 2010 en Argentina, no se relevó este dato, sino que se consultó en general si la persona que respondía o su familia tenían una discapacidad, sin detallar cuál”.
Solución a una necesidad que había en Paraná
A finales de la década del 90 tres instituciones paranaenses contaban con impresora en Braille: la Facultad de Ciencias de la Educación, de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), la Biblioteca Popular del Paraná y la Universidad Católica Argentina (UCA). Algunas arribaron como producto de donaciones de algún organismo internacional y la única que llegó a funcionar plenamente fue la de la Biblioteca, que finalmente se averió y nunca pudo arreglarse. La de la UNER estaba desconfigurada y en un insólito hecho fue sustraída a plena siesta por un ladrón que no dejó rastro.
En este marco, el club Paraná del Parque de Rotary Internacional se propuso, entre sus proyectos, adquirir una impresora en Braille para donar y así suplir las necesidades de numerosos estudiantes con discapacidad visual, pero al tratarse de un producto importado se tornó inaccesible por los altos costos, y decidieron colaborar con distintas instituciones con hojas de mayor gramaje que se usan para este fin.
Afortunadamente, hoy en la capital provincial la escuela especial Helen Keller cuenta con una de ellas a través del programa Conectar Igualdad. “Los docentes que tienen chicos integrados pasan el material necesario. También gente que no pertenece a la institución puede venir y pedir que se le imprima algún texto en Braille, trayendo las hojas”, señaló Alejandra Ramírez, docente de informática del establecimiento, quien dijo además: “Antes se trabajaba con máquinas de escribir y llevaba mucho tiempo; ahora la tarea es más práctica: se tipea o se escanea y con un programa especial se traduce a Braille y hasta se puede modificar previamente”. (Fuente: diario Uno)