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*Por Carlos Guillermo Reggiardo

El kirchnerismo en su agonía, debe usar la cáscara vacía, tan denostada, tan criticada y tan vapuleada por ellos cuando gozaban del 80% de imagen, subían a palcos con Cobos, Bonasso, Ibarra, Verbitsky, Rivas y cambiaban a Hugo del Carril por Copani, León Gieco tratando de traidor a Perón y otros artistas de la «década ganada» que facturaron en estos años lo que el talento no les había permitido ganar en muchísimos años de carrera como «cantantes de protesta».
En ese circo nuestro gobernador es el abanderado, cuando se habla de «La Cámpora» él aspira a ser uno de los «continuadores explícitos» de un proyecto fenecido, en que al mejor estilo sálvese quien pueda, se esconden en el PJ para mimetizarse con otrora denostados peronistas y cantar en el palco junto a Scioli, a quien «critica» en sus incursiones de Campaña.
Una vez más cambian y ya Milagros Sala es cambiada por Fellner, se olvidan de aplaudir al Profesor D’Elía y se refugian en la estructura histórica armada por el «zabeca de Banfield», se abrazan con Insfran olvidando las denuncias de violencia y así en un folclórico acto que a la gente poco le importa «vuelven» a Perón, pero con una imperdonable herejía, en la puerta de Parque Norte hay que dejar la mochila y el bastón de Mariscal. Quizás todavía heridos por haber sido expulsados de la plaza, por haber enfrentado el brazo sindical columna del movimiento, que nada tenían que ver con el sindicalismo vandorista que proponen los kirchneristas, traidores de los trabajadores que esconden la inflación, las suspensiones por la baja en la producción, con Perón no habría Cavallieris, Vivianis, Caló, etc.
Con Perón habría más sindicalistas como Rucci, asesinado por los amigos de los K, hiriendo de muerte la reconciliación nacional y al mismísimo General, quien dio a los trabajadores representación política y no las cajas que dio Onganía a Vandor tal como en la década ganada y que justamente Rucci iba a anunciar el recorte antes de ser brutalmente masacrado. Y en la provincia pasa igual, Urribarri nos da clases de peronismo, manda a Massa a la UCD, pero nada dice que durante su gestión cambió el sello del PJ por el de Frente para la Victoria, mechándolo con dirigentes que siempre fueron hostiles con el peronismo ortodoxo que hoy quieren representar con Galliard que es ciudadana de Capital Federal y militante de la izquierda millonaria de Heller, o Barretto impuesto por piqueteros bonaerenses o una senadora que representa más al gobernador que al pueblo de Entre Ríos, ya que si no fuera del estrecho riñón no sería legisladora.
Y así manda a Massa a la UCD mientras Boudou quiere imprimir billetes «Nacionales y Populares» en la tierra prometida de los K, Puerto Madero, o vapulean al siempre dispuesto Daniel Scioli por un lado y por otro anhelan lugares en sus listas. Con ese cinismo puede alguno decir que ellos son los únicos representantes de Perón en la tierra, no creo que Adrián Fuertes sea menos peronista que Rodríguez Signes o Schunk o que más allá de las diferencias y posturas personales Galliard, Barretto, el PC, o cualquier otro del Frente para la Victoria representen más a Perón que Héctor Maya o Jorge Busti, en fin como decía Perón, «Nada estable y duradero puede fundarse sobre la mentira», será por eso que en Santa Cruz y después de una década ganada los medios K atraviesan la situación financiera que los pone al borde de la quiebra.
*Abogado
“Volver a Perón”
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*Por Carlos Guillermo Reggiardo
El kirchnerismo en su agonía, debe usar la cáscara vacía, tan denostada, tan criticada y tan vapuleada por ellos cuando gozaban del 80% de imagen, subían a palcos con Cobos, Bonasso, Ibarra, Verbitsky, Rivas y cambiaban a Hugo del Carril por Copani, León Gieco tratando de traidor a Perón y otros artistas de la «década ganada» que facturaron en estos años lo que el talento no les había permitido ganar en muchísimos años de carrera como «cantantes de protesta».
En ese circo nuestro gobernador es el abanderado, cuando se habla de «La Cámpora» él aspira a ser uno de los «continuadores explícitos» de un proyecto fenecido, en que al mejor estilo sálvese quien pueda, se esconden en el PJ para mimetizarse con otrora denostados peronistas y cantar en el palco junto a Scioli, a quien «critica» en sus incursiones de Campaña.
Una vez más cambian y ya Milagros Sala es cambiada por Fellner, se olvidan de aplaudir al Profesor D’Elía y se refugian en la estructura histórica armada por el «zabeca de Banfield», se abrazan con Insfran olvidando las denuncias de violencia y así en un folclórico acto que a la gente poco le importa «vuelven» a Perón, pero con una imperdonable herejía, en la puerta de Parque Norte hay que dejar la mochila y el bastón de Mariscal. Quizás todavía heridos por haber sido expulsados de la plaza, por haber enfrentado el brazo sindical columna del movimiento, que nada tenían que ver con el sindicalismo vandorista que proponen los kirchneristas, traidores de los trabajadores que esconden la inflación, las suspensiones por la baja en la producción, con Perón no habría Cavallieris, Vivianis, Caló, etc.
Con Perón habría más sindicalistas como Rucci, asesinado por los amigos de los K, hiriendo de muerte la reconciliación nacional y al mismísimo General, quien dio a los trabajadores representación política y no las cajas que dio Onganía a Vandor tal como en la década ganada y que justamente Rucci iba a anunciar el recorte antes de ser brutalmente masacrado. Y en la provincia pasa igual, Urribarri nos da clases de peronismo, manda a Massa a la UCD, pero nada dice que durante su gestión cambió el sello del PJ por el de Frente para la Victoria, mechándolo con dirigentes que siempre fueron hostiles con el peronismo ortodoxo que hoy quieren representar con Galliard que es ciudadana de Capital Federal y militante de la izquierda millonaria de Heller, o Barretto impuesto por piqueteros bonaerenses o una senadora que representa más al gobernador que al pueblo de Entre Ríos, ya que si no fuera del estrecho riñón no sería legisladora.
Y así manda a Massa a la UCD mientras Boudou quiere imprimir billetes «Nacionales y Populares» en la tierra prometida de los K, Puerto Madero, o vapulean al siempre dispuesto Daniel Scioli por un lado y por otro anhelan lugares en sus listas. Con ese cinismo puede alguno decir que ellos son los únicos representantes de Perón en la tierra, no creo que Adrián Fuertes sea menos peronista que Rodríguez Signes o Schunk o que más allá de las diferencias y posturas personales Galliard, Barretto, el PC, o cualquier otro del Frente para la Victoria representen más a Perón que Héctor Maya o Jorge Busti, en fin como decía Perón, «Nada estable y duradero puede fundarse sobre la mentira», será por eso que en Santa Cruz y después de una década ganada los medios K atraviesan la situación financiera que los pone al borde de la quiebra.
*Abogado