Leido 59 veces
El ex ministro de Trabajo de Raúl Alfonsín y referente histórico del radicalismo pasó por Paraná, donde advirtió sobre la fractura social que genera el modelo económico nacional, cuestionó la mediocridad del individualismo egoísta en la dirigencia política y rechazó cualquier alianza del radicalismo con La Libertad Avanza de cara a 2027. Lo expresó al programa Debate Abierto Radio.

En el marco de una jornada de reflexión realizada en la sede radical de la ciudad de Paraná con motivo de la presentación del libro Crónicas de los 40 años de continuidad democrática, el Dr. Juan Manuel Casella ofreció un análisis sobre la coyuntura socioeconómica, el estado de las instituciones y los desafíos del sistema político argentino.
A 40 años de democracia: éxito institucional y una profunda deuda social
Al trazar un balance de las cuatro décadas de continuidad democrática, el ex ministro de Trabajo y ex diputado nacional destacó que la consolidación del orden institucional desde 1983 representa un éxito histórico para el país tras el extenso período de tutelas y golpes militares iniciado en 1930.
Sin embargo, advirtió que el consenso logrado en el plano político no tuvo su correlato en el campo económico y social, derivando en una sociedad profundamente desigual donde entre el 30% y el 40% de la población padece necesidades básicas no cubiertas.
“Tenemos una democracia político-institucional que no aparece reflejada en la igualdad social; esta injusticia no puede durar para siempre porque terminará alterando el orden institucional”, aseveró.
Un plan económico que ahonda la brecha y perjudica a la clase trabajadora
Al evaluar las medidas impulsadas por el Gobierno Nacional, Casella señaló que el plan económico se sostiene únicamente sobre el ajuste fiscal y la sobreevaluación del peso para contener la inflación.
Explicó que este esquema beneficia a sectores extractivistas -como el agro, la minería y la energía- que proveen divisas pero no generan puestos de trabajo.
Asimismo, alertó sobre el impacto de la desocupación (7,9%) y la precariedad laboral, destacando que el 40% de los trabajadores opera en la informalidad con salarios entre un 20% y un 40% menores a los del sector registrado, sin cobertura de salud ni aportes previsionales, lo que desfinancia al sistema jubilatorio. “La principal promesa no cumplida de Milei es que el ajuste lo iba a pagar la casta, cuando en realidad lo están pagando los jubilados, los trabajadores públicos, los
maestros y los médicos”, remarcó a Debate Abierto, manifestando su temor ante una eventual anarquía social producto de la exclusión.
Autocrítica al radicalismo y rechazo al individualismo egoísta
Respecto a la dinámica electoral, Casella denunció la existencia de una falsa opción entre el fantasma del kirchnerismo y la propuesta oficialista, lamentando la ausencia de un proyecto alternativo que le devuelva la esperanza a la ciudadanía.
En una dura autocrítica, atribuyó la pérdida de representatividad de la Unión Cívica Radical al impacto de la crisis de 2001, al descenso en la calidad promedio de la dirigencia y a la prevalencia del individualismo egoísta. Según definió, este comportamiento lleva a que los dirigentes piensen en su propio destino electoral antes que en las demandas colectivas.
En esa misma línea, criticó la postura de los gobernadores radicales que intentan colaborar aisladamente con el Poder Ejecutivo Nacional para garantizar los fondos de la masa salarial.
“Los gobernadores piensan que no pueden enfrentar al Ejecutivo porque acuden a él para pagar sueldos, pero ir solos a negociar por interés territorial es una mala táctica que los termina subordinando en lugar de actuar bajo la protección de un partido nacional”, sostuvo.
Identidad social-demócrata y el escenario internacional
Al analizar el contexto global, el dirigente radical encuadró el surgimiento de expresiones de ultraderecha en la desilusión de los sectores populares y la alianza entre el poder financiero, las grandes corporaciones y la tecnocracia.
Frente a este escenario, llamó a la UCR a preservar su identidad alineada con la social-democracia internacional, elevar el estándar moral contra la corrupción y competir en 2027 con candidatos propios en todos los niveles.
Finalmente, cerró de forma categórica descartando acuerdos con la fuerza gobernante: “La Libertad Avanza no es compatible con el pensamiento radical”, graficó. (Fuente: Debate Abierto)
Juan Manuel Casella: “El ajuste de Milei no lo paga la casta sino los jubilados y trabajadores, y la UCR debe recuperar su identidad con candidatos propios”
Leido 59 veces
El ex ministro de Trabajo de Raúl Alfonsín y referente histórico del radicalismo pasó por Paraná, donde advirtió sobre la fractura social que genera el modelo económico nacional, cuestionó la mediocridad del individualismo egoísta en la dirigencia política y rechazó cualquier alianza del radicalismo con La Libertad Avanza de cara a 2027. Lo expresó al programa Debate Abierto Radio.
En el marco de una jornada de reflexión realizada en la sede radical de la ciudad de Paraná con motivo de la presentación del libro Crónicas de los 40 años de continuidad democrática, el Dr. Juan Manuel Casella ofreció un análisis sobre la coyuntura socioeconómica, el estado de las instituciones y los desafíos del sistema político argentino.
A 40 años de democracia: éxito institucional y una profunda deuda social
Al trazar un balance de las cuatro décadas de continuidad democrática, el ex ministro de Trabajo y ex diputado nacional destacó que la consolidación del orden institucional desde 1983 representa un éxito histórico para el país tras el extenso período de tutelas y golpes militares iniciado en 1930.
Sin embargo, advirtió que el consenso logrado en el plano político no tuvo su correlato en el campo económico y social, derivando en una sociedad profundamente desigual donde entre el 30% y el 40% de la población padece necesidades básicas no cubiertas.
“Tenemos una democracia político-institucional que no aparece reflejada en la igualdad social; esta injusticia no puede durar para siempre porque terminará alterando el orden institucional”, aseveró.
Un plan económico que ahonda la brecha y perjudica a la clase trabajadora
Al evaluar las medidas impulsadas por el Gobierno Nacional, Casella señaló que el plan económico se sostiene únicamente sobre el ajuste fiscal y la sobreevaluación del peso para contener la inflación.
Explicó que este esquema beneficia a sectores extractivistas -como el agro, la minería y la energía- que proveen divisas pero no generan puestos de trabajo.
Asimismo, alertó sobre el impacto de la desocupación (7,9%) y la precariedad laboral, destacando que el 40% de los trabajadores opera en la informalidad con salarios entre un 20% y un 40% menores a los del sector registrado, sin cobertura de salud ni aportes previsionales, lo que desfinancia al sistema jubilatorio. “La principal promesa no cumplida de Milei es que el ajuste lo iba a pagar la casta, cuando en realidad lo están pagando los jubilados, los trabajadores públicos, los
maestros y los médicos”, remarcó a Debate Abierto, manifestando su temor ante una eventual anarquía social producto de la exclusión.
Autocrítica al radicalismo y rechazo al individualismo egoísta
Respecto a la dinámica electoral, Casella denunció la existencia de una falsa opción entre el fantasma del kirchnerismo y la propuesta oficialista, lamentando la ausencia de un proyecto alternativo que le devuelva la esperanza a la ciudadanía.
En una dura autocrítica, atribuyó la pérdida de representatividad de la Unión Cívica Radical al impacto de la crisis de 2001, al descenso en la calidad promedio de la dirigencia y a la prevalencia del individualismo egoísta. Según definió, este comportamiento lleva a que los dirigentes piensen en su propio destino electoral antes que en las demandas colectivas.
En esa misma línea, criticó la postura de los gobernadores radicales que intentan colaborar aisladamente con el Poder Ejecutivo Nacional para garantizar los fondos de la masa salarial.
“Los gobernadores piensan que no pueden enfrentar al Ejecutivo porque acuden a él para pagar sueldos, pero ir solos a negociar por interés territorial es una mala táctica que los termina subordinando en lugar de actuar bajo la protección de un partido nacional”, sostuvo.
Identidad social-demócrata y el escenario internacional
Al analizar el contexto global, el dirigente radical encuadró el surgimiento de expresiones de ultraderecha en la desilusión de los sectores populares y la alianza entre el poder financiero, las grandes corporaciones y la tecnocracia.
Frente a este escenario, llamó a la UCR a preservar su identidad alineada con la social-democracia internacional, elevar el estándar moral contra la corrupción y competir en 2027 con candidatos propios en todos los niveles.
Finalmente, cerró de forma categórica descartando acuerdos con la fuerza gobernante: “La Libertad Avanza no es compatible con el pensamiento radical”, graficó. (Fuente: Debate Abierto)