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La empresa ratificó las desvinculaciones en sus tres plantas bonaerenses: 700 trabajadores en Capitán Sarmiento, 500 en Esteban Echeverría y 50 en Pilar. El sindicato advirtió que aún resta definir cómo se pagarán las indemnizaciones.

Los 1.250 despidos en Granja Tres Arroyos quedaron efectivos luego de que finalizara la conciliación obligatoria entre la compañía avícola y el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA), sin que las partes alcanzaran un acuerdo.
La última audiencia se realizó en la sede del Ministerio de Trabajo bonaerense, en La Plata. Ante la imposibilidad de extender nuevamente la conciliación, la empresa ratificó las desvinculaciones que había comunicado a principios de septiembre.
Según el relevamiento de la cartera laboral, la medida afecta a 700 trabajadores de la planta de Capitán Sarmiento, 500 de Esteban Echeverría y 50 de Pilar.
La empresa ratificó los despidos
Durante la audiencia, según publicó Clarín, el apoderado de Granja Tres Arroyos, Walter Carrizo, confirmó la decisión empresarial. “En relación con los despidos y desvinculaciones comprendidos en el conflicto, esta parte mantiene y ratifica las decisiones oportunamente comunicadas, con las causales y alcances expresados en cada comunicación”, sostuvo.
La empresa argumentó que las medidas respondieron a la “necesidad de adecuar la estructura a la actividad efectivamente disponible y preservar la continuidad de la explotación”.
Carrizo aclaró, además, que la ratificación de las desvinculaciones “no constituye la comunicación de nuevos despidos”.
Granja Tres Arroyos dijo que mantiene abierto el diálogo
Pese al vencimiento de la conciliación obligatoria, la representación empresarial aseguró que mantiene su disposición a continuar las negociaciones.
Según expresó, “las empresas mantienen su disposición al diálogo para evaluar alternativas viables que permitan atender la situación de los trabajadores y sostener la continuidad de la actividad”.
Al mismo tiempo, rechazó las acusaciones de vaciamiento y de una supuesta provocación deliberada de la crisis.
La compañía sostuvo que la afectación de fondos y cobranzas por obligaciones anteriores a las presentaciones concursales limita actualmente su capacidad para afrontar compromisos y recuperar el funcionamiento de los establecimientos.
Qué pasará con las indemnizaciones
Fuentes sindicales señalaron que, aunque los despidos ya quedaron vigentes, los trabajadores todavía deberán esperar para poder acceder al cobro de las indemnizaciones.
Según indicaron, primero deberá definirse qué juzgado intervendrá en los concursos preventivos y posteriormente tendrá que designarse un síndico.
Las indemnizaciones, de acuerdo con lo señalado por las fuentes gremiales, se tramitarían bajo el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo.
“Se está a la espera de que la Cámara designe un juzgado, para que este designe un síndico. Y el síndico va a determinar, una vez que la empresa tenga los fondos, qué crédito tiene que pagar”, explicó una fuente sindical.
La disputa por los concursos de acreedores
La situación laboral se desarrolla en paralelo con la crisis económica y financiera que atraviesa el grupo empresario.
Granja Tres Arroyos solicitó que el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial Nº21 tramite conjuntamente los concursos de acreedores de Granja Tres Arroyos SA, WADE SA y Avex SA.
El magistrado Germán Páez Castañeda remitió inicialmente las actuaciones al Juzgado Comercial Nº1. Sin embargo, su titular, Alberto Alemán, se declaró incompetente y devolvió la causa.
De esta manera, deberá resolverse ahora qué juzgado quedará finalmente a cargo de los procesos concursales.
Una inhibición de bienes sobre las empresas
Sobre las firmas también pesa una inhibición de bienes dispuesta judicialmente en el marco de una denuncia por presunto vaciamiento.
Mientras se define la situación judicial, permanece abierta la incertidumbre sobre los tiempos en los que los trabajadores despedidos podrán cobrar las acreencias laborales correspondientes.
El conflicto deja así 1.250 desvinculaciones efectivas en las tres plantas bonaerenses de Granja Tres Arroyos, en medio de un complejo escenario productivo, financiero y judicial para uno de los principales grupos de la industria avícola.
Fuente: Elonce
Granja Tres Arroyos: quedaron firmes 1.250 despidos tras finalizar la conciliación
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La empresa ratificó las desvinculaciones en sus tres plantas bonaerenses: 700 trabajadores en Capitán Sarmiento, 500 en Esteban Echeverría y 50 en Pilar. El sindicato advirtió que aún resta definir cómo se pagarán las indemnizaciones.
Los 1.250 despidos en Granja Tres Arroyos quedaron efectivos luego de que finalizara la conciliación obligatoria entre la compañía avícola y el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA), sin que las partes alcanzaran un acuerdo.
La última audiencia se realizó en la sede del Ministerio de Trabajo bonaerense, en La Plata. Ante la imposibilidad de extender nuevamente la conciliación, la empresa ratificó las desvinculaciones que había comunicado a principios de septiembre.
Según el relevamiento de la cartera laboral, la medida afecta a 700 trabajadores de la planta de Capitán Sarmiento, 500 de Esteban Echeverría y 50 de Pilar.
La empresa ratificó los despidos
Durante la audiencia, según publicó Clarín, el apoderado de Granja Tres Arroyos, Walter Carrizo, confirmó la decisión empresarial. “En relación con los despidos y desvinculaciones comprendidos en el conflicto, esta parte mantiene y ratifica las decisiones oportunamente comunicadas, con las causales y alcances expresados en cada comunicación”, sostuvo.
La empresa argumentó que las medidas respondieron a la “necesidad de adecuar la estructura a la actividad efectivamente disponible y preservar la continuidad de la explotación”.
Carrizo aclaró, además, que la ratificación de las desvinculaciones “no constituye la comunicación de nuevos despidos”.
Granja Tres Arroyos dijo que mantiene abierto el diálogo
Pese al vencimiento de la conciliación obligatoria, la representación empresarial aseguró que mantiene su disposición a continuar las negociaciones.
Según expresó, “las empresas mantienen su disposición al diálogo para evaluar alternativas viables que permitan atender la situación de los trabajadores y sostener la continuidad de la actividad”.
Al mismo tiempo, rechazó las acusaciones de vaciamiento y de una supuesta provocación deliberada de la crisis.
La compañía sostuvo que la afectación de fondos y cobranzas por obligaciones anteriores a las presentaciones concursales limita actualmente su capacidad para afrontar compromisos y recuperar el funcionamiento de los establecimientos.
Qué pasará con las indemnizaciones
Fuentes sindicales señalaron que, aunque los despidos ya quedaron vigentes, los trabajadores todavía deberán esperar para poder acceder al cobro de las indemnizaciones.
Según indicaron, primero deberá definirse qué juzgado intervendrá en los concursos preventivos y posteriormente tendrá que designarse un síndico.
Las indemnizaciones, de acuerdo con lo señalado por las fuentes gremiales, se tramitarían bajo el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo.
“Se está a la espera de que la Cámara designe un juzgado, para que este designe un síndico. Y el síndico va a determinar, una vez que la empresa tenga los fondos, qué crédito tiene que pagar”, explicó una fuente sindical.
La disputa por los concursos de acreedores
La situación laboral se desarrolla en paralelo con la crisis económica y financiera que atraviesa el grupo empresario.
Granja Tres Arroyos solicitó que el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial Nº21 tramite conjuntamente los concursos de acreedores de Granja Tres Arroyos SA, WADE SA y Avex SA.
El magistrado Germán Páez Castañeda remitió inicialmente las actuaciones al Juzgado Comercial Nº1. Sin embargo, su titular, Alberto Alemán, se declaró incompetente y devolvió la causa.
De esta manera, deberá resolverse ahora qué juzgado quedará finalmente a cargo de los procesos concursales.
Una inhibición de bienes sobre las empresas
Sobre las firmas también pesa una inhibición de bienes dispuesta judicialmente en el marco de una denuncia por presunto vaciamiento.
Mientras se define la situación judicial, permanece abierta la incertidumbre sobre los tiempos en los que los trabajadores despedidos podrán cobrar las acreencias laborales correspondientes.
El conflicto deja así 1.250 desvinculaciones efectivas en las tres plantas bonaerenses de Granja Tres Arroyos, en medio de un complejo escenario productivo, financiero y judicial para uno de los principales grupos de la industria avícola.
Fuente: Elonce