Andrea Gan: “El desafío no es solo vivir más años, sino garantizar calidad de vida, autonomía y contención a nuestros adultos mayores”

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En el marco del Día Internacional de las Personas Mayores, la Médica Geriatra analizó el impacto del aumento de la expectativa de vida, los retos en salud mental y demencias, el valor de combatir el edadismo y el trabajo del Hospital Pascual Palma en Paraná.

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En el marco del Día Internacional de las Personas Mayores, la Médica Geriatra Dra. Andrea Gan compartió una profunda reflexión en diálogo con el programa Debate Abierto Radio sobre la longevidad y la atención integral en la tercera edad.

Con 23 años de trayectoria como especialista y 27 años de experiencia en instituciones geriátricas, la profesional destacó que los avances científicos y médicos han corrido la frontera de la longevidad, pero advirtió que la sociedad y el sistema sanitario deben adecuarse urgentemente para responder a las nuevas demandas físicas, cognitivas y sociales de este grupo poblacional.

Aumento de la expectativa de vida, avances médicos y el reto de las casas asistidas
La especialista explicó que el desarrollo de intervenciones quirúrgicas, angioplastias y tratamientos para eventos cerebrovasculares o coronarios ha elevado la expectativa de vida promedio a los 76 o 77 años. Sin embargo, remarcó que prolongar la vida física exige resolver el abordaje de las secuelas, las rehabilitaciones y la dependencia. “La ciencia nos ha prolongado la vida en cuanto
a años físicos, pero queda todavía la parte de que eso da lugar a que haya más capacidades o secuelas que se hacen evidentes, entonces ahí están los desafíos”, aseveró Gan a Debate Abierto.

Frente al modelo tradicional de institucionalización, la profesional de la salud planteó la necesidad de avanzar hacia esquemas alternativos como las casas asistidas, un concepto consolidado en otros países que permite a los adultos mayores residir en entornos elegidos de forma independiente pero con asistencia médica y profesional cercana. Asimismo, abogó por derribar los prejuicios vinculados a la edad: “Hay que ir cambiando el pensamiento del edadismo de que el adulto mayor
ya está fuera de carrera. La gente jubilada que quiere y puede seguir activa tiene derecho a hacerlo”, recalcó.

Demencias, salud mental y el desgaste del entorno familiar
Al abordar las patologías cognitivas, la Dra. Gan señaló que el aumento de la longevidad ha hecho más frecuentes los cuadros de demencia degenerativa o vascular (como el Alzheimer, secuelas de hipertensión o diabetes), dado que la edad es el principal factor de riesgo. En ese sentido, lamentó el estancamiento en la farmacología específica, donde la terapéutica continúa acotada a tres
drogas principales —donepecilo, rivastigmina y galantamina— desde hace varios años.

Respecto a la dinámica familiar, la médica describió el profundo proceso de duelo anticipado y desgaste emocional que atraviesan los cuidadores frente al avance irreversible de la enfermedad cognitivo-conductual. “Es una enfermedad que genera un desgaste tremendo al cuidador formal o al familiar. Llega una instancia donde el paciente requiere atención las 24 horas de los siete días de la semana y la familia debe recurrir a la atención en instituciones; no es que el familiar no quiera cuidar, es la enfermedad la que exige ese nivel de contención”, explicó.
Entre Ríos como provincia longeva y la experiencia del Hospital Pascual Palma
Gan enfatizó a Debate Abierto que Entre Ríos se posiciona como una de las provincias argentinas con mayor proporción de población de la tercera edad. En este contexto, rescató el rol pionero del Hospital Pascual Palma de Paraná, destacando la labor de su equipo directivo y la creación de una unidad de terapia intensiva específica para adultos mayores. “Es una cosa novedosa y digna de destacar: contar con una terapia intensiva específica para adultos mayores que contempla los requerimientos propios de esta etapa de la vida”, subrayó.
Finalmente, la profesional hizo un firme llamado a combatir la soledad y la depresión en la vejez -afección de alta prevalencia especialmente en varones- mediante el estímulo a la participación en centros de jubilados, clubes de abuelos y actividades físicas al aire libre, como las que se desarrollan en la Plaza Sáenz Peña o a través de programas municipales. “La soledad es muy mala en esta etapa de la vida. Estar en conexión con pares y tener un rol activo ayuda a lograr un
envejecimiento exitoso y saludable”, concluyó la especialista. (Fuente: Debate Abierto)

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