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El secretario General del Sindicato de la Madera en la costa del Paraná trazó un panorama desolador para el sector. Confirmó que en lo que va del año ya se perdió el 10% de los puestos de trabajo, denunció la crítica situación tras el cierre de Aberturas Valentinuz y reclamó medidas urgentes del gobierno provincial para oxigenar a la industria frente al desplome del consumo.

La industria maderera de la región atraviesa uno de sus momentos más oscuros.
Silvio Chiarella, titular del gremio que agrupa a los trabajadores del sector, advirtió que la combinación de recesión económica, falta de consumo y la parálisis total de la obra pública ha puesto en jaque a todas las empresas.
Según los registros del sindicato, a principios de año contaban con 380 trabajadores en su jurisdicción, cifra que hoy ha caído a 350, lo que representa una pérdida cercana al 10% del empleo en apenas un semestre.
El caso más emblemático y doloroso de ésta crisis es el cierre de la histórica fábrica de Aberturas Valentinuz, ubicada en el Parque Industrial de Paraná.
Chiarella detalló que el cierre afectó a 34 familias y que la empresa mantiene deudas escandalosas: no se han pagado los sueldos de varios meses (febrero, marzo, abril y parte de mayo), ni el aguinaldo de diciembre, además de registrarse un abandono total en los aportes y contribuciones patronales.
Ante este escenario, el gremio propuso formar una sociedad de acciones simplificadas (SAS) con los créditos laborales de los empleados para continuar la producción bajo su gestión, pero la empresa rechazó ceder las instalaciones y maquinarias.
Un sector atado a la construcción y golpeado por la importación
El dirigente explicó que el rubro maderero es un termómetro directo de la construcción. “Si se mueve la construcción, se mueve la madera: encofrados, escaleras, muebles y aberturas. Sin embargo, con las obras frenadas y la apertura de importaciones desde China, las empresas locales han quedado contra las cuerdas”, expresó.
Chiarella relató que mantiene contacto diario con dueños de empresas que le confiesan estar agotando sus ahorros personales para poder llegar a fin de mes, esperando una reactivación del consumo que no llega.
Finalmente, el sindicalista fue crítico con la falta de políticas de fomento industrial por parte del Estado nacional y provincial. Si bien reconoció anuncios del gobernador Rogelio Frigerio para el sector comercial, reclamó que se extiendan medidas de alivio y exenciones a la industria manufacturera.
“Necesitamos que al sector productivo se acerque alguna propuesta de oxigenación; el consumo es lo que está matando a la industria argentina hoy por hoy”, finalizó. (Fuente: Debate Abierto)
Chiarella: “Hace 18 años que estoy al frente del gremio y nunca vi una caída tan grande”
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El secretario General del Sindicato de la Madera en la costa del Paraná trazó un panorama desolador para el sector. Confirmó que en lo que va del año ya se perdió el 10% de los puestos de trabajo, denunció la crítica situación tras el cierre de Aberturas Valentinuz y reclamó medidas urgentes del gobierno provincial para oxigenar a la industria frente al desplome del consumo.
La industria maderera de la región atraviesa uno de sus momentos más oscuros.
Silvio Chiarella, titular del gremio que agrupa a los trabajadores del sector, advirtió que la combinación de recesión económica, falta de consumo y la parálisis total de la obra pública ha puesto en jaque a todas las empresas.
Según los registros del sindicato, a principios de año contaban con 380 trabajadores en su jurisdicción, cifra que hoy ha caído a 350, lo que representa una pérdida cercana al 10% del empleo en apenas un semestre.
El caso más emblemático y doloroso de ésta crisis es el cierre de la histórica fábrica de Aberturas Valentinuz, ubicada en el Parque Industrial de Paraná.
Chiarella detalló que el cierre afectó a 34 familias y que la empresa mantiene deudas escandalosas: no se han pagado los sueldos de varios meses (febrero, marzo, abril y parte de mayo), ni el aguinaldo de diciembre, además de registrarse un abandono total en los aportes y contribuciones patronales.
Ante este escenario, el gremio propuso formar una sociedad de acciones simplificadas (SAS) con los créditos laborales de los empleados para continuar la producción bajo su gestión, pero la empresa rechazó ceder las instalaciones y maquinarias.
Un sector atado a la construcción y golpeado por la importación
El dirigente explicó que el rubro maderero es un termómetro directo de la construcción. “Si se mueve la construcción, se mueve la madera: encofrados, escaleras, muebles y aberturas. Sin embargo, con las obras frenadas y la apertura de importaciones desde China, las empresas locales han quedado contra las cuerdas”, expresó.
Chiarella relató que mantiene contacto diario con dueños de empresas que le confiesan estar agotando sus ahorros personales para poder llegar a fin de mes, esperando una reactivación del consumo que no llega.
Finalmente, el sindicalista fue crítico con la falta de políticas de fomento industrial por parte del Estado nacional y provincial. Si bien reconoció anuncios del gobernador Rogelio Frigerio para el sector comercial, reclamó que se extiendan medidas de alivio y exenciones a la industria manufacturera.
“Necesitamos que al sector productivo se acerque alguna propuesta de oxigenación; el consumo es lo que está matando a la industria argentina hoy por hoy”, finalizó. (Fuente: Debate Abierto)