Leido 30 veces
El expresidente de la Federación Agraria de Entre Ríos lanzó duras críticas al rumbo económico nacional y provincial. Aseguró que la modificación de las leyes de tierras y glaciares expone al país a un modelo extractivista que expulsa a los pequeños productores y destruye la soberanía nacional. También criticó el rol de Federación Agraria porque “está apoyando todas estas políticas y todos estos desastres estructurales para Argentina”.

En diálogo con Debate Abierto Radio, Juan Echeverría, referente histórico del sector agropecuario y expresidente de la Federación Agraria Argentina (Delegación Entre Ríos), trazó un panorama sombrío sobre la actualidad del país, calificando el momento actual como sádico y crítico.
El dirigente agropecuario advirtió que, más allá de la coyuntura económica diaria, se está consolidando un cambio estructural que pone en riesgo la propiedad del suelo argentino a través de la modificación de marcos legales clave.
La entrega de la soberanía territorial
Para el dirigente, la derogación o modificación de leyes como la Ley de Tierras (26.737), la Ley de Fuegos y la Ley de Glaciares representa un peligro inminente de extranjerización y concentración del suelo.
Sostuvo que la tierra ha dejado de ser vista como un bien social de utilidad pública para transformarse en un recurso a merced de negocios extractivistas y capitales extranjeros. En este sentido, denunció que departamentos enteros en zonas fronterizas o mineras ya presentan niveles de extranjerización que superan el 50%, mencionando casos en Corrientes y la Patagonia.
Pequeños productores: entre la inflación y los pools
La realidad del productor de a pie es, según Echeverría, de subsistencia. Con un consumo interno destruido y costos de producción (combustible y fertilizantes) disparados por el contexto internacional de guerra, el pequeño y mediano productor enfrenta una competencia desleal.
Asimismo alertó sobre el desplazamiento que sufren los colonos frente a los pools de siembra, que ofrecen arrendamientos impagables para un productor familiar, obligándolos a abandonar tierras que trabajaron por décadas.
La paradoja de la cosecha: buenos rindes, nula rentabilidad
Respecto a la campaña actual, Echeverría reconoció que la cosecha de soja presenta perspectivas excelentes en términos de volumen si el clima lo permite.
Sin embargo, advirtió que este récord productivo es engañoso: Tenemos una gran cosecha, pero también un desastre económico. Con el precio de la soja a la baja y una inflación de costos galopante, y puso en duda que la rentabilidad alcance para encarar la próxima siembra de trigo.
Crisis institucional y política
En el plano gremial y político, Echeverría fue implacable. Afirmó a Debate Abierto que la vieja Federación Agraria no existe más, acusando a la conducción actual de avalar políticas que destruyen la industria nacional y el trabajo en los pueblos al permitir, por ejemplo, la importación de maquinaria usada.
Asimismo, calificó al presidente Javier Milei de sádico y amoral, y criticó al gobernador Rogelio Frigerio por alinearse con políticas que, a su juicio, empobrecen a los jubilados y desfinancian la obra pública esencial, como el mantenimiento de la Ruta 14.
“Acá no existen más los partidos políticos, importa el negocio público y el interés personal”, sentenció, llamando a la sociedad a estar alerta ante lo que definió como un proceso de balcanización y entrega del patrimonio nacional. (Fuente: Debate Abierto)
Echeverría advierte sobre la extranjerización de la tierra: “Estamos ante una situación de despojo y concentración absoluta”
Leido 30 veces
El expresidente de la Federación Agraria de Entre Ríos lanzó duras críticas al rumbo económico nacional y provincial. Aseguró que la modificación de las leyes de tierras y glaciares expone al país a un modelo extractivista que expulsa a los pequeños productores y destruye la soberanía nacional. También criticó el rol de Federación Agraria porque “está apoyando todas estas políticas y todos estos desastres estructurales para Argentina”.
En diálogo con Debate Abierto Radio, Juan Echeverría, referente histórico del sector agropecuario y expresidente de la Federación Agraria Argentina (Delegación Entre Ríos), trazó un panorama sombrío sobre la actualidad del país, calificando el momento actual como sádico y crítico.
El dirigente agropecuario advirtió que, más allá de la coyuntura económica diaria, se está consolidando un cambio estructural que pone en riesgo la propiedad del suelo argentino a través de la modificación de marcos legales clave.
La entrega de la soberanía territorial
Para el dirigente, la derogación o modificación de leyes como la Ley de Tierras (26.737), la Ley de Fuegos y la Ley de Glaciares representa un peligro inminente de extranjerización y concentración del suelo.
Sostuvo que la tierra ha dejado de ser vista como un bien social de utilidad pública para transformarse en un recurso a merced de negocios extractivistas y capitales extranjeros. En este sentido, denunció que departamentos enteros en zonas fronterizas o mineras ya presentan niveles de extranjerización que superan el 50%, mencionando casos en Corrientes y la Patagonia.
Pequeños productores: entre la inflación y los pools
La realidad del productor de a pie es, según Echeverría, de subsistencia. Con un consumo interno destruido y costos de producción (combustible y fertilizantes) disparados por el contexto internacional de guerra, el pequeño y mediano productor enfrenta una competencia desleal.
Asimismo alertó sobre el desplazamiento que sufren los colonos frente a los pools de siembra, que ofrecen arrendamientos impagables para un productor familiar, obligándolos a abandonar tierras que trabajaron por décadas.
La paradoja de la cosecha: buenos rindes, nula rentabilidad
Respecto a la campaña actual, Echeverría reconoció que la cosecha de soja presenta perspectivas excelentes en términos de volumen si el clima lo permite.
Sin embargo, advirtió que este récord productivo es engañoso: Tenemos una gran cosecha, pero también un desastre económico. Con el precio de la soja a la baja y una inflación de costos galopante, y puso en duda que la rentabilidad alcance para encarar la próxima siembra de trigo.
Crisis institucional y política
En el plano gremial y político, Echeverría fue implacable. Afirmó a Debate Abierto que la vieja Federación Agraria no existe más, acusando a la conducción actual de avalar políticas que destruyen la industria nacional y el trabajo en los pueblos al permitir, por ejemplo, la importación de maquinaria usada.
Asimismo, calificó al presidente Javier Milei de sádico y amoral, y criticó al gobernador Rogelio Frigerio por alinearse con políticas que, a su juicio, empobrecen a los jubilados y desfinancian la obra pública esencial, como el mantenimiento de la Ruta 14.
“Acá no existen más los partidos políticos, importa el negocio público y el interés personal”, sentenció, llamando a la sociedad a estar alerta ante lo que definió como un proceso de balcanización y entrega del patrimonio nacional. (Fuente: Debate Abierto)