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Por la lluvia, en María Luisa y en Sauce Montrull debieron socorrer a familias que no podían salir de sus casas al desbordarse los arroyos. Se trabajó de madrugada e intervinieron buzos tácticos.

Desbordaron los arroyos.
Pasada la medianoche, personal de la Policía Departamental de Paraná, junto a los Bomberos Zapadores y el Cuerpo de Operaciones Especiales (COE) debieron socorrer a un grupo de habitantes de María Luisa y de Sauce Montrull que se hallaban anegados en sus hogares. También prestaron su apoyo bomberos de Crespo.
Debido a la intensidad de las precipitaciones se desbordaron los arroyos aledaños y provocaron que el agua ingresara a las viviendas.
El titular de la Departamental Paraná, comisario Mario Müller, contó a UNO: “Algunas personas estaban sobre los techos en María Luisa. Hubo alrededor de 30 evacuados en esa localidad y debimos rescatar a siete personas en sus casas”.
Por su parte, el comisario Roberto Borré, a cargo de Bomberos Zapadores de la Policía de Entre Ríos (PER) explicó: “En María Luisa el arroyo que está en el interior se desbordó a tal punto la gente no podía moverse de sus viviendas. Las tareas se dificultaron porque el puente de ingreso también estaba cortado y tuvimos que pasar junto con el personal de COE con elementos de rescate, con soga y otros artículos de seguridad personal”.
“Llegamos al arroyo con una profundidad de un metro y medio y debimos implementar tácticas y técnicas de rescate para poder pasar y llegar al lugar afectado. A través de una embarcación que había en el lugar sacamos a siete personas: un matrimonio con hijos de 16 y 14 años y tres personas mayores, de las cuales una tenía más de 70 años”, señaló el funcionario, y agregó: “El trabajo salió bien y se les pudo brindar la contención y la atención médica correspondiente, y finalmente a las 5 se normalizó el tránsito”.
Un operativo similar se debió realizar en Sauce Montrull, donde además intervinieron buzos tácticos, debido a la complejidad del rescate. Las tareas estuvieron coordinadas por el director de Operaciones y Seguridad, Gustavo Maslein, y participaron el COE y el cuerpo de Bomberos Zapadores. “Se rescató a cuatro familias y fue bastante riesgoso; trabajamos toda la noche bajo la lluvia. En algunas zonas no se podía interrumpir el suministro eléctrico y esto significaba un peligro. También había que prevenir que nadie se lastimara con algún objeto o fuera arrastrado por el arroyo, cuya correntada tenía una gran intensidad y la fuerza del agua podía llevarnos hasta el canal”, afirmó Borré.
Rutas cortadas
El comisario Mario Müller indicó que ayer la situación se regularizó en las rutas que debieron ser cortadas en la madrugada del sábado. “Fueron la ruta provincial Nº 11, a la altura de Aldea Brasilera; la ruta nacional Nº 12 en la entrada a María Luisa; y también la ruta Nº 32, entre Seguí y Viale, donde se encuentra el destacamento de Vialidad”.
“La situación se normalizó a las 4.30 aproximadamente. Si bien no había un gran flujo vehicular se hicieron cortes preventivos en puestos camineros, donde se avisaba a los conductores de lo que estaba ocurriendo”, dijo por último.
Vecinos de San Benito bajo el agua
Otras localidades sufrieron las inclemencias del clima. Entre ellas, San Benito se vio afectada por la gran cantidad de agua caída entre las 24 y las 4 de ayer.
Ayer los vecinos del barrio 22 Viviendas permanecían con el agua en sus casas. “Esto se sufre cada vez que llueve con intensidad. Todos nos ayudábamos mutuamente si necesitábamos algo. Ver a personas llorando por haber perdido todo en su propia casa da tristeza”, manifestaron algunos habitantes de la zona que estaban muy preocupados.
Catamarca y Santiago del Estero fueron azotadas por un temporal
La mayor cantidad de evacuados reside en la localidad catamarqueña de Bañado de Ovanta, adonde viajó ayer la gobernadora, Lucía Corpacci, con parte de su equipo para dirigir el operativo de asistencia y poner en funcionamiento el Comité de Emergencia, publicó Infobae. En esa localidad del Departamento Santa Rosa –130 kilómetros al este de la capital catamarqueña– en casi dos horas cayeron 200 milímetros, acompañado de vientos huracanados que superaron los 80 kilómetros por hora. El efecto combinado de la acumulación de agua, la crecida de 15 arroyos y el desborde el río Bañado de Ovanta dejó a la población casi totalmente bajo el agua, confirmó el intendente, Elpidio Guaraz, quien relató:
“La situación es dramática porque en algunas casas cedieron las estructuras, se cayeron árboles y postes del tendido eléctrico que afectaron ese servicio y, consecuentemente, el de agua potable”.
“Los evacuados son 400, pero no tenemos el número exacto todavía porque hay lugares a los cuales no pudimos acceder y la gente permanece en los techos de sus casas”, estimó el ministro de Desarrollo Social, Daniel Barros. En tanto, en Santiago del Estero unas 100 personas fueron evacuadas en Villa La Punta, Lavalle y poblados intermedios ubicados sobre la ruta nacional 157, tras un alud de barro y piedra que azotó ayer a la madrugada los departamentos de Choya –lindante con Catamarca–, donde llovieron 223 milímetros en pocas horas, detalló el operador de Defensa Civil, Víctor Rodríguez. “Son poblaciones serranas chicas, donde hubo corrimiento de tierra, aludes de barro y anegamientos de ranchitos de personas que no viven allí, pero los usan para criar sus animales. El servicio de energía eléctrica está cortado en toda la zona, pero las rutas nacionales 157 y 64 permanecen transitables.
Varios barrios anegados en la capital provincial
Protección Civil recibió pedidos de asistencia desde el sábado a la noche y todo el domingo. No hubo evacuados
El sábado se desató una intensa lluvia en paraná y persistió de manera constante ayer. Esto provocó anegamientos en distintos barrios de Paraná. Los más afectados fueron El Radar y Capibá, como así también Los Arenales, Toma Nueva, Bajada Grande y Anacleto Medina.
Lucas García, jefe de Capacitación de Protección Civil de la Municipalidad, comentó que desde el organismo se trabajó desde las 21 del sábado y ayer durante todo el día para poder asistir a los damnificados.
Si bien no pudo precisar la cantidad de llamados que se recibieron de personas que pidieron ser socorridas en sus hogares, manifestó que fue un número importante. “Recibimos pedidos de asistencia de manera constante y desde diferentes lugares de Paraná, todas por anegamiento de viviendas, aunque por el momento no tuvimos que evacuar a nadie”, explicó.
“Los más afectados fueron los habitantes del barrio El Radar por casos de inundación; hay gente a la que se le ha mojado todo. Fueron varias las zonas de la ciudad afectadas, porque fue mucho lo que llovió. Nuestro trabajo consiste en tratar de estabilizar a la persona y salvaguardarla. Por otra parte, asistimos con bombas extractoras para poder sacar rápido el agua de los domicilios y que quien vive en ese lugar pueda volver a una situación normal”, explicó García.
“Con el agua hasta las rodillas”
Desde Hidráulica confirmaron que en Paraná llovió 50 milímetros. Cayó agua de manera intensa durante unos minutos y luego fue de forma persistente.
Uno de los barrios que más sufrió las consecuencias de las precipitaciones en la capital provincial fue Capibá. Mirta Lell, una de las integrantes de la comisión vecinal, contó que muchos de los habitantes del barrio se encontraban ayer “con el agua hasta las rodillas”.
“En las inmediaciones de avenida Zanni y calle 924 fueron alrededor de 80 las familias afectadas. Esta es una zona baja y es muy fuerte el caudal de agua que corre desde el barrio del Sindicato Empleados de Comercio. Esta es una zona baja y es habitual que se inunde, y con más razón con la cantidad de agua que cayó desde el sábado a la noche”, explicó, y dijo por último: “No hubo evacuados porque nadie se quiere ir de las casas inundadas por temor a que les roben sus pertenencias. Los vecinos recibieron asistencia y les mandaron colchones, frazadas y bolsones” . (Fuente: Diario Uno)
Policías realizaron un riesgoso rescate en Paraná campaña
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Por la lluvia, en María Luisa y en Sauce Montrull debieron socorrer a familias que no podían salir de sus casas al desbordarse los arroyos. Se trabajó de madrugada e intervinieron buzos tácticos.
Desbordaron los arroyos.
Pasada la medianoche, personal de la Policía Departamental de Paraná, junto a los Bomberos Zapadores y el Cuerpo de Operaciones Especiales (COE) debieron socorrer a un grupo de habitantes de María Luisa y de Sauce Montrull que se hallaban anegados en sus hogares. También prestaron su apoyo bomberos de Crespo.
Debido a la intensidad de las precipitaciones se desbordaron los arroyos aledaños y provocaron que el agua ingresara a las viviendas.
El titular de la Departamental Paraná, comisario Mario Müller, contó a UNO: “Algunas personas estaban sobre los techos en María Luisa. Hubo alrededor de 30 evacuados en esa localidad y debimos rescatar a siete personas en sus casas”.
Por su parte, el comisario Roberto Borré, a cargo de Bomberos Zapadores de la Policía de Entre Ríos (PER) explicó: “En María Luisa el arroyo que está en el interior se desbordó a tal punto la gente no podía moverse de sus viviendas. Las tareas se dificultaron porque el puente de ingreso también estaba cortado y tuvimos que pasar junto con el personal de COE con elementos de rescate, con soga y otros artículos de seguridad personal”.
“Llegamos al arroyo con una profundidad de un metro y medio y debimos implementar tácticas y técnicas de rescate para poder pasar y llegar al lugar afectado. A través de una embarcación que había en el lugar sacamos a siete personas: un matrimonio con hijos de 16 y 14 años y tres personas mayores, de las cuales una tenía más de 70 años”, señaló el funcionario, y agregó: “El trabajo salió bien y se les pudo brindar la contención y la atención médica correspondiente, y finalmente a las 5 se normalizó el tránsito”.
Un operativo similar se debió realizar en Sauce Montrull, donde además intervinieron buzos tácticos, debido a la complejidad del rescate. Las tareas estuvieron coordinadas por el director de Operaciones y Seguridad, Gustavo Maslein, y participaron el COE y el cuerpo de Bomberos Zapadores. “Se rescató a cuatro familias y fue bastante riesgoso; trabajamos toda la noche bajo la lluvia. En algunas zonas no se podía interrumpir el suministro eléctrico y esto significaba un peligro. También había que prevenir que nadie se lastimara con algún objeto o fuera arrastrado por el arroyo, cuya correntada tenía una gran intensidad y la fuerza del agua podía llevarnos hasta el canal”, afirmó Borré.
Rutas cortadas
El comisario Mario Müller indicó que ayer la situación se regularizó en las rutas que debieron ser cortadas en la madrugada del sábado. “Fueron la ruta provincial Nº 11, a la altura de Aldea Brasilera; la ruta nacional Nº 12 en la entrada a María Luisa; y también la ruta Nº 32, entre Seguí y Viale, donde se encuentra el destacamento de Vialidad”.
“La situación se normalizó a las 4.30 aproximadamente. Si bien no había un gran flujo vehicular se hicieron cortes preventivos en puestos camineros, donde se avisaba a los conductores de lo que estaba ocurriendo”, dijo por último.
Vecinos de San Benito bajo el agua
Otras localidades sufrieron las inclemencias del clima. Entre ellas, San Benito se vio afectada por la gran cantidad de agua caída entre las 24 y las 4 de ayer.
Ayer los vecinos del barrio 22 Viviendas permanecían con el agua en sus casas. “Esto se sufre cada vez que llueve con intensidad. Todos nos ayudábamos mutuamente si necesitábamos algo. Ver a personas llorando por haber perdido todo en su propia casa da tristeza”, manifestaron algunos habitantes de la zona que estaban muy preocupados.
Catamarca y Santiago del Estero fueron azotadas por un temporal
La mayor cantidad de evacuados reside en la localidad catamarqueña de Bañado de Ovanta, adonde viajó ayer la gobernadora, Lucía Corpacci, con parte de su equipo para dirigir el operativo de asistencia y poner en funcionamiento el Comité de Emergencia, publicó Infobae. En esa localidad del Departamento Santa Rosa –130 kilómetros al este de la capital catamarqueña– en casi dos horas cayeron 200 milímetros, acompañado de vientos huracanados que superaron los 80 kilómetros por hora. El efecto combinado de la acumulación de agua, la crecida de 15 arroyos y el desborde el río Bañado de Ovanta dejó a la población casi totalmente bajo el agua, confirmó el intendente, Elpidio Guaraz, quien relató:
“La situación es dramática porque en algunas casas cedieron las estructuras, se cayeron árboles y postes del tendido eléctrico que afectaron ese servicio y, consecuentemente, el de agua potable”.
“Los evacuados son 400, pero no tenemos el número exacto todavía porque hay lugares a los cuales no pudimos acceder y la gente permanece en los techos de sus casas”, estimó el ministro de Desarrollo Social, Daniel Barros. En tanto, en Santiago del Estero unas 100 personas fueron evacuadas en Villa La Punta, Lavalle y poblados intermedios ubicados sobre la ruta nacional 157, tras un alud de barro y piedra que azotó ayer a la madrugada los departamentos de Choya –lindante con Catamarca–, donde llovieron 223 milímetros en pocas horas, detalló el operador de Defensa Civil, Víctor Rodríguez. “Son poblaciones serranas chicas, donde hubo corrimiento de tierra, aludes de barro y anegamientos de ranchitos de personas que no viven allí, pero los usan para criar sus animales. El servicio de energía eléctrica está cortado en toda la zona, pero las rutas nacionales 157 y 64 permanecen transitables.
Varios barrios anegados en la capital provincial
Protección Civil recibió pedidos de asistencia desde el sábado a la noche y todo el domingo. No hubo evacuados
El sábado se desató una intensa lluvia en paraná y persistió de manera constante ayer. Esto provocó anegamientos en distintos barrios de Paraná. Los más afectados fueron El Radar y Capibá, como así también Los Arenales, Toma Nueva, Bajada Grande y Anacleto Medina.
Lucas García, jefe de Capacitación de Protección Civil de la Municipalidad, comentó que desde el organismo se trabajó desde las 21 del sábado y ayer durante todo el día para poder asistir a los damnificados.
Si bien no pudo precisar la cantidad de llamados que se recibieron de personas que pidieron ser socorridas en sus hogares, manifestó que fue un número importante. “Recibimos pedidos de asistencia de manera constante y desde diferentes lugares de Paraná, todas por anegamiento de viviendas, aunque por el momento no tuvimos que evacuar a nadie”, explicó.
“Los más afectados fueron los habitantes del barrio El Radar por casos de inundación; hay gente a la que se le ha mojado todo. Fueron varias las zonas de la ciudad afectadas, porque fue mucho lo que llovió. Nuestro trabajo consiste en tratar de estabilizar a la persona y salvaguardarla. Por otra parte, asistimos con bombas extractoras para poder sacar rápido el agua de los domicilios y que quien vive en ese lugar pueda volver a una situación normal”, explicó García.
“Con el agua hasta las rodillas”
Desde Hidráulica confirmaron que en Paraná llovió 50 milímetros. Cayó agua de manera intensa durante unos minutos y luego fue de forma persistente.
Uno de los barrios que más sufrió las consecuencias de las precipitaciones en la capital provincial fue Capibá. Mirta Lell, una de las integrantes de la comisión vecinal, contó que muchos de los habitantes del barrio se encontraban ayer “con el agua hasta las rodillas”.
“En las inmediaciones de avenida Zanni y calle 924 fueron alrededor de 80 las familias afectadas. Esta es una zona baja y es muy fuerte el caudal de agua que corre desde el barrio del Sindicato Empleados de Comercio. Esta es una zona baja y es habitual que se inunde, y con más razón con la cantidad de agua que cayó desde el sábado a la noche”, explicó, y dijo por último: “No hubo evacuados porque nadie se quiere ir de las casas inundadas por temor a que les roben sus pertenencias. Los vecinos recibieron asistencia y les mandaron colchones, frazadas y bolsones” . (Fuente: Diario Uno)