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Atiende al público de jueves a domingo y los demás días van contingentes. Ayer fue el turno de un grupo de 50 agricultores suizos.

En breve abrirá el de Hernandarias y comenzará a construirse el de Paraná.
El comedor de pescado Karú Pirá, ubicado en Pueblo Brugo, en la costa del Paraná, cumplió ayer un año desde su inauguración, el 28 de enero de 2013, en un acto encabezado por el gobernador Sergio Urribarri del que participó vía teleconferencia la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Antes de Semana Santa se espera habilitar un local similar en la localidad de Hernandarias y en breve está previsto que comience a construirse un tercero, en la ciudad de Paraná.
Se trata de proyectos asociativos ideados desde el Gobierno provincial que constituyen una experiencia única en el país.
Los administran los pescadores de la zona junto a sus esposas e hijos. Los hombres se ocupan de proveer la materia prima y de atender la planta procesadora que funciona a la vez en el comedor, las mujeres están a cargo de la cocina y los hijos ofician de mozos y están a cargo del mantenimiento. En Brugo trabajan unas 20 familias.
El comedor abre al público de jueves a domingo, mediodía y noche, y es importante la afluencia de gente. De lunes a miércoles, se atiende a contingentes y otras propuestas turísticas. Ayer, por ejemplo, almorzaron en el lugar 50 agricultores suizos que llegaron a través de una agencia de turismo.
Variedad de platos preparados en base a boga, surubí, patí, mandubé, armado y otras especies presentes en el río Paraná causan el deleite de los concurrentes que, además, destacan los buenos precios, el ambiente natural y la buena atención.
Empanadas, bastoncitos, lasaña, canelones, pescado a la pizza, en escabeche, a la vinagreta, despinado y con variedad de salsas son algunas de las especialidades.
Es un salón amplio y luminoso, equipado para recibir a 100 comensales con mesas de madera oscura y sillas con tapizados blancos. Las copas, la loza, los manteles, todo es de primera calidad. Hay un sector de parrillas, una cocina equipada con artefactos de acero inoxidable y sanitarios accesibles para discapacitados. Lo mejor: la vista a la playa, a la arboleda y al río que ofrece una pared completamente vidriada.
ÉXITO. A un año de la apertura, Julián Carpio, gestor gastronómico y gerente de Karú Pirá, se anima a asegurar que el balance es muy positivo, aunque remarca que es mucho lo que hay por hacer.
“Pasó muy rápido este año y estamos muy contentos, logramos muchos cambios en la vida de los pescadores y sus familias. Pero siempre estamos ante nuevos desafíos, ya que permanentemente incorporamos cosas, enriquecemos la carta y llevamos adelante también la proveeduría de pescado y artículos de pesca que funciona en el lugar”. Carpio destacó en diálogo con LT14 que el pueblo también se adaptó al comedor Actualmente, el equipo se encuentra asesorando a quienes administrarán el comedor de Hernandarias, cuya obra civil ya está casi terminada y falta el equipamiento. “Esperamos poder abrir antes de Semana Santa”, anticipó.
Karú Pirá, marca registrada
La marca Karú Pirá –“comer pescado”, en lengua guaraní- ya fue registrada y la meta es que todos los comedores funcionen como una cadena, brindando los mismos servicios, la misma carta y la misma calidad de atención.
Un tercer local se emplazará en Paraná. Primero se había dispuesto ubicarlo en el playón de Bajada Grande, pero finalmente se decidió edificar en el Parque Nuevo, a metros del mástil, en un lugar con una vista y entorno privilegiados.
La comunión del paisaje con lo edilicio es una de las claves de la cadena Karú Pirá. Además, la cercanía con el río garantiza la calidad y frescura de los entre 400 y 500 kilos de pescado que entran al comedor cada semana.
La implementación del programa está a cargo del gobierno provincial a través del Ministerio de Producción. La provincia se hace cargo en cada caso de la obtención de los terrenos, la capacitación de los trabajadores y la ejecución global del proyecto. La inversión global se estima en más de 3,5 millones de pesos por local.
La capacitación en la gestión del comedor y centro de procesado se realizó en Brugo a través de un equipo de especialistas en gastronomía. Se desarrollaron clases, con degustación de platos y asistencia en los distintos menúes, incluyendo platos elaborados pensando en turistas internacionales y en la atención al público para la venta de pescado crudo. (Fuente: LT 14 – El Diario)
Cumplió un año el comedor de pescado de Pueblo Brugo
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Atiende al público de jueves a domingo y los demás días van contingentes. Ayer fue el turno de un grupo de 50 agricultores suizos.
En breve abrirá el de Hernandarias y comenzará a construirse el de Paraná.
El comedor de pescado Karú Pirá, ubicado en Pueblo Brugo, en la costa del Paraná, cumplió ayer un año desde su inauguración, el 28 de enero de 2013, en un acto encabezado por el gobernador Sergio Urribarri del que participó vía teleconferencia la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Antes de Semana Santa se espera habilitar un local similar en la localidad de Hernandarias y en breve está previsto que comience a construirse un tercero, en la ciudad de Paraná.
Se trata de proyectos asociativos ideados desde el Gobierno provincial que constituyen una experiencia única en el país.
Los administran los pescadores de la zona junto a sus esposas e hijos. Los hombres se ocupan de proveer la materia prima y de atender la planta procesadora que funciona a la vez en el comedor, las mujeres están a cargo de la cocina y los hijos ofician de mozos y están a cargo del mantenimiento. En Brugo trabajan unas 20 familias.
El comedor abre al público de jueves a domingo, mediodía y noche, y es importante la afluencia de gente. De lunes a miércoles, se atiende a contingentes y otras propuestas turísticas. Ayer, por ejemplo, almorzaron en el lugar 50 agricultores suizos que llegaron a través de una agencia de turismo.
Variedad de platos preparados en base a boga, surubí, patí, mandubé, armado y otras especies presentes en el río Paraná causan el deleite de los concurrentes que, además, destacan los buenos precios, el ambiente natural y la buena atención.
Empanadas, bastoncitos, lasaña, canelones, pescado a la pizza, en escabeche, a la vinagreta, despinado y con variedad de salsas son algunas de las especialidades.
Es un salón amplio y luminoso, equipado para recibir a 100 comensales con mesas de madera oscura y sillas con tapizados blancos. Las copas, la loza, los manteles, todo es de primera calidad. Hay un sector de parrillas, una cocina equipada con artefactos de acero inoxidable y sanitarios accesibles para discapacitados. Lo mejor: la vista a la playa, a la arboleda y al río que ofrece una pared completamente vidriada.
ÉXITO. A un año de la apertura, Julián Carpio, gestor gastronómico y gerente de Karú Pirá, se anima a asegurar que el balance es muy positivo, aunque remarca que es mucho lo que hay por hacer.
“Pasó muy rápido este año y estamos muy contentos, logramos muchos cambios en la vida de los pescadores y sus familias. Pero siempre estamos ante nuevos desafíos, ya que permanentemente incorporamos cosas, enriquecemos la carta y llevamos adelante también la proveeduría de pescado y artículos de pesca que funciona en el lugar”. Carpio destacó en diálogo con LT14 que el pueblo también se adaptó al comedor Actualmente, el equipo se encuentra asesorando a quienes administrarán el comedor de Hernandarias, cuya obra civil ya está casi terminada y falta el equipamiento. “Esperamos poder abrir antes de Semana Santa”, anticipó.
Karú Pirá, marca registrada
La marca Karú Pirá –“comer pescado”, en lengua guaraní- ya fue registrada y la meta es que todos los comedores funcionen como una cadena, brindando los mismos servicios, la misma carta y la misma calidad de atención.
Un tercer local se emplazará en Paraná. Primero se había dispuesto ubicarlo en el playón de Bajada Grande, pero finalmente se decidió edificar en el Parque Nuevo, a metros del mástil, en un lugar con una vista y entorno privilegiados.
La comunión del paisaje con lo edilicio es una de las claves de la cadena Karú Pirá. Además, la cercanía con el río garantiza la calidad y frescura de los entre 400 y 500 kilos de pescado que entran al comedor cada semana.
La implementación del programa está a cargo del gobierno provincial a través del Ministerio de Producción. La provincia se hace cargo en cada caso de la obtención de los terrenos, la capacitación de los trabajadores y la ejecución global del proyecto. La inversión global se estima en más de 3,5 millones de pesos por local.
La capacitación en la gestión del comedor y centro de procesado se realizó en Brugo a través de un equipo de especialistas en gastronomía. Se desarrollaron clases, con degustación de platos y asistencia en los distintos menúes, incluyendo platos elaborados pensando en turistas internacionales y en la atención al público para la venta de pescado crudo. (Fuente: LT 14 – El Diario)