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No están claras todavía las estrategias de la UCR y de UPER para intentar restarse votos, ya que los separaron diferencias poco significativas. Se endurecerían los cruces entre ambas fuerzas.

No están claras todavía las estrategias de la UCR y de UPER.
Paridad. Concluido el escrutinio provisorio de las elecciones primarias del domingo, el resultado arrojó una marcada paridad entre la segunda y la tercera fuerza que termina volviendo más importante la diferencia de votos que obtuvo el oficialismo, en el marco de la comparación de los diferentes caudales electorales.
Mientras el candidato a senador de Unión Por Entre Ríos (UPER), Alfredo De Ángeli, logró el 23,98% de los votos emitidos para esa categoría; el radical Atilio Benedetti consiguió 21,3%. La diferencia es de 19.789 votos sobre más de 335.000 emitidos en ambos partidos.
Pero en el caso de los diputados nacionales, la diferencia entre Cristina Cremer de Busti (UPER) y Jorge D’Agostino es mucho más cerrada. Fue de 714 votos, es decir, una décima de punto: 22,25% a 22,15%.
En este contexto resulta difícil pensar en un traslado masivo de votantes de una fuerza a otra, lo que sí hubiera podido especularse si uno de los dos partidos lograba un porcentaje del 29% o el 30% y el otro, del 15% aproximadamente.
Por lo demás, nada indica a qué destino irían los votos que eventualmente se dispersen después de resuelta la interna socialista, que fue el cuarto sector en acumulación electoral.
Comparación a elección. El resultado del domingo puede analizarse de acuerdo a diferentes parámetros y, con ello, arribar a conclusiones diferentes. A criterio del autor de esta nota, no es correcta la comparación lineal, sin advertir diferencias, con el resultado de 2009 ni tampoco de 2011. El primer resultado corresponde a los últimos comicios en los que se eligieron solo legisladores nacionales; y el segundo resultado, a la última elección realizada en la provincia.
Sin embargo, algunos dirigentes oficialistas no resistieron la tentación, ya sea para magnificar la merma de votos del oficialismo o para destacar los suyos.
Uno de los que más recurrió a este mecanismo fue Atilio Benedetti, quien destacó que la UCR mejoró respecto del 18% logrado en 2011. Los críticos internos de Benedetti, en cambio, insistieron en remarcar que en aquella oportunidad salió segundo y ahora, tercero.
Lo cierto es que en a otra fuerza opositora no pueden hacer ese balance porque para las primarias del domingo sumaron a varios integrantes en el marco de UPER.
Solo para el ejercicio periodístico, vale preguntarse cuál hubiera sido el porcentaje de votos logrado por el bustismo sin la alianza con De Ángeli; y cuál hubiera sido el resultado logrado por una eventual alianza entre los radicales y el dirigente de la Federación Agraria.
Los cortes. Uno de los datos que dejó el resultado fue el corte de boletas dentro de cada fuerza.
En el oficialismo, la lista del candidato a senador Pedro Guastavino tuvo 1.560 votos más que la del candidato a diputado José Lauritto, lo que representa el 0,52% de los votos para la primera categoría.
En el caso de la boleta de UPER, De Ángeli logró 14.581 votos más que Cremer, lo que representa el 8,22% de los votos del ruralista.
En el radicalismo la diferencia fue a favor del candidato a diputado Jorge D’Agostino, quien contabilizó 4.494 sufragios más que Benedetti, esto es el 2,8%.
En la lista ganadora del socialismo, el postulante a diputado nacional Américo Schvartzman logró 1.741 votos más que el candidato a senador nacional Lisandro Viale. La diferencia representa el 5,6% de la categoría más votada.
Finalmente, en la Nueva Izquierda, la boleta del candidato a diputado Luis Meiners tuvo 448 votos (2,34%) más que la del candidato a senador Gabriel Geist.
El corte de boleta en perjuicio de Cremer era un componente que los asesores de UPER habían previsto, incluso en una mayor magnitud, entendiendo que se trata de votantes radicales que no quieren apoyar al exgobernador peronista Jorge Busti ni a su esposa, obviamente.
Urribarri. Conocidos los resultados electorales en el resto del país, y especialmente en otras provincias conducidas por gobernadores kirchneristas; los números del oficialismo entrerriano fueron ganando peso. En la interna del Frente Para la Victoria (FPV) los candidatos oficialistas estuvieron en el 41%, mientras que sumando los votos de la lista derrotada (la de Héctor Maya) sube al 44%.
Así, el urribarrismo puede mostrar el 41% con posibilidades de crecer y una diferencia de entre 18 y 20 puntos sobre el segundo.
En Chaco, la lista de Jorge Capitanich logró el 46,37% mientras que en el segundo lugar se ubicó Unión por Chaco casi el 41%.
En Tucumán, la lista del kirchnerista José Alperovich consiguió un 45,75% y el Frente Acuerdo Cívico y Social el 27,13%.
En Jujuy el Frente para la Victoria liderado por el gobernador Eduardo Fellner ganó con el 32, 83% a escasos votos del 31,11% del Frente Jujeño.
En Formosa, los candidatos del gobernador Gildo Insfrán consiguieron una victoria con el 53,6% frente al Frente Amplio Formoseño, que acumuló el 39,36%.
En La Pampa el Partido Justicialista liderado por el gobernador Oscar Jorge consiguió el 49,98% frente al Frente Pampeano Cívico y Social-con el 31,82%.
Lo más destacado del kirchnerismo provino del gobernador santiagueño, el radical K Gerardo Zamora, quien consiguió el 70,48% con el Frente Cívico por Santiago frente al Frente Progresista Cívico y Social con el 11,22%.
En Río Negro el Frente para la Victoria logró el 42,47% frente al 24,7% del radicalismo; y también el oficialismo nacional ganó en Tierra del Fuego.
Otra campaña. Lo que iba tomando forma durante las últimas horas en el radicalismo era la determinación de plantear una campaña más agresiva respecto de la figura del ruralista Alfredo De Ángeli, a quien se cuidaron de criticar antes de las primarias por consejo de los asesores de Atilio Benedetti. Uno de los ejes sería remarcar su falta de propuestas. Sin embargo, algunos correligionarios advirtieron sobre el riesgo de terminar “victimizándolo” si la crítica es desmedida, ya que suponen que los ideólogos publicitarios del PRO que le arman el discurso a De Ángeli podrían diagramar la campaña en ese sentido.
¿Apresurados? Dos intendentes justicialistas, el de Villaguay y el de Seguí, picaron en punta a la hora de mostrar los méritos conseguidos en sus territorios. Tanto Adrián Fuertes como Cristian Treppo difundieron rápidamente sus victorias. En Villaguay el oficialismo consiguió el 48% de los votos; y en Seguí, el 49,9% según el jefe comunal de esa localidad.
En el caso de Fuertes, acompañó con declaraciones que tuvieron variada repercusión en el oficialismo. Algunos las aprobaron señalando que este tipo de situaciones son “inevitables” y otros, en cambio, se molestaron por el apresuramiento ya que, entienden, debieron esperar a contar con el resultado de la elección general.
“Aportamos al triunfo provincial” dijo Fuertes, tras lo cual instó a otros dirigentes del oficialismo a “poner las barbas en remojo” y mejorar el resultado en octubre. También dijo que en Villaguay lograron un buen resultado pese a que uno de los candidatos a diputado de la UCR es oriundo de la ciudad, en referencia a Raúl Bochó. Luego afirmó que el resultado se puede mejorar “incluso, en lugares que han sido enormemente más beneficiados que Villaguay o que manejan lugares decisorios en el gobierno provincial”, señaló.
Treppo, por su parte, señaló: “Obtuvimos el 49,9% de los votos; una diferencia de más de 22 puntos sobre el segundo que es la UCR con el 27,3%” , indicó en referencia a los 1.679 Frente para la Victoria frente a los 921 de la Unión Cívica Radical. (Fuente: Diario Uno – Carlos Matteoda)
Paridad opositora acentúa la diferencia lograda por el FPV
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No están claras todavía las estrategias de la UCR y de UPER para intentar restarse votos, ya que los separaron diferencias poco significativas. Se endurecerían los cruces entre ambas fuerzas.
No están claras todavía las estrategias de la UCR y de UPER.
Paridad. Concluido el escrutinio provisorio de las elecciones primarias del domingo, el resultado arrojó una marcada paridad entre la segunda y la tercera fuerza que termina volviendo más importante la diferencia de votos que obtuvo el oficialismo, en el marco de la comparación de los diferentes caudales electorales.
Mientras el candidato a senador de Unión Por Entre Ríos (UPER), Alfredo De Ángeli, logró el 23,98% de los votos emitidos para esa categoría; el radical Atilio Benedetti consiguió 21,3%. La diferencia es de 19.789 votos sobre más de 335.000 emitidos en ambos partidos.
Pero en el caso de los diputados nacionales, la diferencia entre Cristina Cremer de Busti (UPER) y Jorge D’Agostino es mucho más cerrada. Fue de 714 votos, es decir, una décima de punto: 22,25% a 22,15%.
En este contexto resulta difícil pensar en un traslado masivo de votantes de una fuerza a otra, lo que sí hubiera podido especularse si uno de los dos partidos lograba un porcentaje del 29% o el 30% y el otro, del 15% aproximadamente.
Por lo demás, nada indica a qué destino irían los votos que eventualmente se dispersen después de resuelta la interna socialista, que fue el cuarto sector en acumulación electoral.
Comparación a elección. El resultado del domingo puede analizarse de acuerdo a diferentes parámetros y, con ello, arribar a conclusiones diferentes. A criterio del autor de esta nota, no es correcta la comparación lineal, sin advertir diferencias, con el resultado de 2009 ni tampoco de 2011. El primer resultado corresponde a los últimos comicios en los que se eligieron solo legisladores nacionales; y el segundo resultado, a la última elección realizada en la provincia.
Sin embargo, algunos dirigentes oficialistas no resistieron la tentación, ya sea para magnificar la merma de votos del oficialismo o para destacar los suyos.
Uno de los que más recurrió a este mecanismo fue Atilio Benedetti, quien destacó que la UCR mejoró respecto del 18% logrado en 2011. Los críticos internos de Benedetti, en cambio, insistieron en remarcar que en aquella oportunidad salió segundo y ahora, tercero.
Lo cierto es que en a otra fuerza opositora no pueden hacer ese balance porque para las primarias del domingo sumaron a varios integrantes en el marco de UPER.
Solo para el ejercicio periodístico, vale preguntarse cuál hubiera sido el porcentaje de votos logrado por el bustismo sin la alianza con De Ángeli; y cuál hubiera sido el resultado logrado por una eventual alianza entre los radicales y el dirigente de la Federación Agraria.
Los cortes. Uno de los datos que dejó el resultado fue el corte de boletas dentro de cada fuerza.
En el oficialismo, la lista del candidato a senador Pedro Guastavino tuvo 1.560 votos más que la del candidato a diputado José Lauritto, lo que representa el 0,52% de los votos para la primera categoría.
En el caso de la boleta de UPER, De Ángeli logró 14.581 votos más que Cremer, lo que representa el 8,22% de los votos del ruralista.
En el radicalismo la diferencia fue a favor del candidato a diputado Jorge D’Agostino, quien contabilizó 4.494 sufragios más que Benedetti, esto es el 2,8%.
En la lista ganadora del socialismo, el postulante a diputado nacional Américo Schvartzman logró 1.741 votos más que el candidato a senador nacional Lisandro Viale. La diferencia representa el 5,6% de la categoría más votada.
Finalmente, en la Nueva Izquierda, la boleta del candidato a diputado Luis Meiners tuvo 448 votos (2,34%) más que la del candidato a senador Gabriel Geist.
El corte de boleta en perjuicio de Cremer era un componente que los asesores de UPER habían previsto, incluso en una mayor magnitud, entendiendo que se trata de votantes radicales que no quieren apoyar al exgobernador peronista Jorge Busti ni a su esposa, obviamente.
Urribarri. Conocidos los resultados electorales en el resto del país, y especialmente en otras provincias conducidas por gobernadores kirchneristas; los números del oficialismo entrerriano fueron ganando peso. En la interna del Frente Para la Victoria (FPV) los candidatos oficialistas estuvieron en el 41%, mientras que sumando los votos de la lista derrotada (la de Héctor Maya) sube al 44%.
Así, el urribarrismo puede mostrar el 41% con posibilidades de crecer y una diferencia de entre 18 y 20 puntos sobre el segundo.
En Chaco, la lista de Jorge Capitanich logró el 46,37% mientras que en el segundo lugar se ubicó Unión por Chaco casi el 41%.
En Tucumán, la lista del kirchnerista José Alperovich consiguió un 45,75% y el Frente Acuerdo Cívico y Social el 27,13%.
En Jujuy el Frente para la Victoria liderado por el gobernador Eduardo Fellner ganó con el 32, 83% a escasos votos del 31,11% del Frente Jujeño.
En Formosa, los candidatos del gobernador Gildo Insfrán consiguieron una victoria con el 53,6% frente al Frente Amplio Formoseño, que acumuló el 39,36%.
En La Pampa el Partido Justicialista liderado por el gobernador Oscar Jorge consiguió el 49,98% frente al Frente Pampeano Cívico y Social-con el 31,82%.
Lo más destacado del kirchnerismo provino del gobernador santiagueño, el radical K Gerardo Zamora, quien consiguió el 70,48% con el Frente Cívico por Santiago frente al Frente Progresista Cívico y Social con el 11,22%.
En Río Negro el Frente para la Victoria logró el 42,47% frente al 24,7% del radicalismo; y también el oficialismo nacional ganó en Tierra del Fuego.
Otra campaña. Lo que iba tomando forma durante las últimas horas en el radicalismo era la determinación de plantear una campaña más agresiva respecto de la figura del ruralista Alfredo De Ángeli, a quien se cuidaron de criticar antes de las primarias por consejo de los asesores de Atilio Benedetti. Uno de los ejes sería remarcar su falta de propuestas. Sin embargo, algunos correligionarios advirtieron sobre el riesgo de terminar “victimizándolo” si la crítica es desmedida, ya que suponen que los ideólogos publicitarios del PRO que le arman el discurso a De Ángeli podrían diagramar la campaña en ese sentido.
¿Apresurados? Dos intendentes justicialistas, el de Villaguay y el de Seguí, picaron en punta a la hora de mostrar los méritos conseguidos en sus territorios. Tanto Adrián Fuertes como Cristian Treppo difundieron rápidamente sus victorias. En Villaguay el oficialismo consiguió el 48% de los votos; y en Seguí, el 49,9% según el jefe comunal de esa localidad.
En el caso de Fuertes, acompañó con declaraciones que tuvieron variada repercusión en el oficialismo. Algunos las aprobaron señalando que este tipo de situaciones son “inevitables” y otros, en cambio, se molestaron por el apresuramiento ya que, entienden, debieron esperar a contar con el resultado de la elección general.
“Aportamos al triunfo provincial” dijo Fuertes, tras lo cual instó a otros dirigentes del oficialismo a “poner las barbas en remojo” y mejorar el resultado en octubre. También dijo que en Villaguay lograron un buen resultado pese a que uno de los candidatos a diputado de la UCR es oriundo de la ciudad, en referencia a Raúl Bochó. Luego afirmó que el resultado se puede mejorar “incluso, en lugares que han sido enormemente más beneficiados que Villaguay o que manejan lugares decisorios en el gobierno provincial”, señaló.
Treppo, por su parte, señaló: “Obtuvimos el 49,9% de los votos; una diferencia de más de 22 puntos sobre el segundo que es la UCR con el 27,3%” , indicó en referencia a los 1.679 Frente para la Victoria frente a los 921 de la Unión Cívica Radical. (Fuente: Diario Uno – Carlos Matteoda)