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Estará a cargo del tribunal de la Sala Nº 2 de la Cámara Penal. Se tratará después de la feria.

Puiggari habló sobre Ilarraz
Después de la feria judicial se resolverá sobre la nulidad de la prescripción dispuesta por la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia en la causa por los abusos de menores cometida por el cura Justo Ilarraz en el Seminario de Paraná entre fines de la década del 80 y principios de la década del 90.
Así lo indicaron fuentes judiciales. La decisión deberá ser revisada por los integrantes de la Sala Nº 2 de la Cámara, que actualmente integran Marcela Davite, Marcela Badano y Ricardo Bonazzola. La fuente consultada se refirió a lo ordenado por el máximo órgano de Justicia.
“Había observancias que debían ser subsanadas. El Superior Tribunal de Justicia ordena que se constituya un nuevo tribunal, que debe volver a resolver sobre la situación de la prescripción. La causa pasó a sus manos para resolver tal instancia”, se indicó.
Contrarreloj
Con varios juicios en pleno desarrollo y a poco de culminar el año, la posibilidad de avanzar en la causa se torna casi en una utopía. Por lo que sería un hecho que el análisis de la prescripción pase para febrero, es decir, después de la feria judicial.
“Ya no puede volver a intervenir la misma sala”, afirmó la misma fuente. A fines de noviembre, el Superior Tribunal de Justicia no se expidió sobre la prescripción, pero sí anuló la resolución que la declaraba, por entender que fueron siete las denuncias que se le imputaron al sacerdote, pero la Sala I de la Cámara Penal solo emitió opinión sobre dos y evitó abrir juicio sobre las cinco restantes. La procuración y la querella sostuvieron que resultaba injusto que se cierre la causa Ilarraz por dos hechos sin investigar los cincos restantes.
“Hubo un descuido material”
El abogado defensor de Justo Ilarraz, Juan Ángel Fornerón, dijo no tener novedades sobre la nulidad de la prescripción en la causa que tiene como principal imputado al sacerdote que desempeñó un cargo jerárquico en el Seminario de Paraná.
“No va a depender de nosotros, sino del tiempo para que baje a la Cámara y de los actos procesales pertinentes”, sostuvo el letrado.
Respecto de la decisión del STJ, al dejar sin efecto lo decidido oportunamente por los camaristas Hugo Perotti, Miguel Ángel Giorgio y Elbio Garzón el letrado entendió: “Respeto el fallo, pero hubo una omisión, un descuido material, porque en vez de sobreseer sobre siete denuncias, lo hizo sobre dos”. Para el profesional “el nuevo fallo va a solucionar el tema. Esperamos que el STJ se expida sobre el fondo de la cuestión”.
Al igual que la querella y la procuración, el patrocinante sostuvo que “hay distintas expectativas, porque se ha dispuesto volver a resolver”, aunque puso objeciones al considerar que la medida “es en base al error”.
Desde su perspectiva “hubo un descuido de los camaristas al momento de resolver, debido a que omitieron la referencia a toda la denuncia”. El defensor hizo notar “que está mal que se haya anulado la prescripción: fue un error material del Estado, no provocado por el imputado”.
Asimismo confirmó que el cura Justo Ilarraz continúa radicado en la provincia de Tucumán, negando así versiones que indicaban lo contrario. “Fue oportunamente desmentido”, sostuvo en forma tajante.
El Papa quiere investigar a pedófilos
El papa Francisco —según ha anunciado ayer el arzobispo de Boston, Sean Patrick O’Malley, uno de los ocho cardenales encargados de reformar la curia— ha instituido una comisión específica para luchar contra la pederastia en el seno de la Iglesia. Es decir que a partir de ahora, los sacerdotes y religiosos que vayan a trabajar con niños no solo tendrán que estar en paz con Dios, también deberán tener un pasado legal y psiquiátrico intachable.
Algunas de las medidas apuntadas por el cardenal O’Malley, como la de colaborar con la Justicia o asistir a las víctimas, parecen de sentido común, pero suponen un giro de 180 grados con respecto a lo que, históricamente, ha venido haciendo el Vaticano.
Durante décadas, la jerarquía de la Iglesia católica miró hacia otro lado ante el más sucio de los crímenes, encubrió a sus autores y despreció a las víctimas. Solo en febrero de 2012, el papa Benedicto XVI organizó un simposio en Roma para romper públicamente el silencio cómplice del Vaticano ante los miles de casos de abusos sexuales hacia menores de edad —4.000 denuncias en los últimos 10 años— cometidos por sacerdotes y religiosos. Joseph Ratzinger, ya acosado por las guerras de poder que provocarían su renuncia justo un año después, pidió entonces una “profunda renovación en todos los niveles” de la Iglesia para combatir la “tragedia” de la pederastia y obligó a los superiores de 30 órdenes religiosas y a los representantes de 110 conferencias episcopales a escuchar en directo el sufrimiento de Marie Collins, una mujer irlandesa que padeció de niña los abusos de un sacerdote. Aquel simposio fue la primera ocasión en que la Iglesia miró cara a cara a las víctimas, la primera vez que un Papa lanzaba el mensaje de “tolerancia cero” contra los abusos. Ahora se trata, según explicó el cardenal Sean Patrick O’Malley, de buscar herramientas concretas para no repetir un pasado tenebroso, publica El País.
La primera es que el papa Francisco no está solo en el empeño. Según dijo el arzobispo de Boston, se trata de un encargo realizado al Papa por el llamado G-8, la comisión de ocho cardenales encargados de reformar la curia: “Todos los cardenales estábamos muy entusiasmados con la propuesta y muy contentos por la respuesta positiva del papa Francisco”. (Fuente: Diario Uno)
Ilarraz: la prescripción será analizada recién en 2014
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Estará a cargo del tribunal de la Sala Nº 2 de la Cámara Penal. Se tratará después de la feria.
Puiggari habló sobre Ilarraz
Después de la feria judicial se resolverá sobre la nulidad de la prescripción dispuesta por la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia en la causa por los abusos de menores cometida por el cura Justo Ilarraz en el Seminario de Paraná entre fines de la década del 80 y principios de la década del 90.
Así lo indicaron fuentes judiciales. La decisión deberá ser revisada por los integrantes de la Sala Nº 2 de la Cámara, que actualmente integran Marcela Davite, Marcela Badano y Ricardo Bonazzola. La fuente consultada se refirió a lo ordenado por el máximo órgano de Justicia.
“Había observancias que debían ser subsanadas. El Superior Tribunal de Justicia ordena que se constituya un nuevo tribunal, que debe volver a resolver sobre la situación de la prescripción. La causa pasó a sus manos para resolver tal instancia”, se indicó.
Contrarreloj
Con varios juicios en pleno desarrollo y a poco de culminar el año, la posibilidad de avanzar en la causa se torna casi en una utopía. Por lo que sería un hecho que el análisis de la prescripción pase para febrero, es decir, después de la feria judicial.
“Ya no puede volver a intervenir la misma sala”, afirmó la misma fuente. A fines de noviembre, el Superior Tribunal de Justicia no se expidió sobre la prescripción, pero sí anuló la resolución que la declaraba, por entender que fueron siete las denuncias que se le imputaron al sacerdote, pero la Sala I de la Cámara Penal solo emitió opinión sobre dos y evitó abrir juicio sobre las cinco restantes. La procuración y la querella sostuvieron que resultaba injusto que se cierre la causa Ilarraz por dos hechos sin investigar los cincos restantes.
“Hubo un descuido material”
El abogado defensor de Justo Ilarraz, Juan Ángel Fornerón, dijo no tener novedades sobre la nulidad de la prescripción en la causa que tiene como principal imputado al sacerdote que desempeñó un cargo jerárquico en el Seminario de Paraná.
“No va a depender de nosotros, sino del tiempo para que baje a la Cámara y de los actos procesales pertinentes”, sostuvo el letrado.
Respecto de la decisión del STJ, al dejar sin efecto lo decidido oportunamente por los camaristas Hugo Perotti, Miguel Ángel Giorgio y Elbio Garzón el letrado entendió: “Respeto el fallo, pero hubo una omisión, un descuido material, porque en vez de sobreseer sobre siete denuncias, lo hizo sobre dos”. Para el profesional “el nuevo fallo va a solucionar el tema. Esperamos que el STJ se expida sobre el fondo de la cuestión”.
Al igual que la querella y la procuración, el patrocinante sostuvo que “hay distintas expectativas, porque se ha dispuesto volver a resolver”, aunque puso objeciones al considerar que la medida “es en base al error”.
Desde su perspectiva “hubo un descuido de los camaristas al momento de resolver, debido a que omitieron la referencia a toda la denuncia”. El defensor hizo notar “que está mal que se haya anulado la prescripción: fue un error material del Estado, no provocado por el imputado”.
Asimismo confirmó que el cura Justo Ilarraz continúa radicado en la provincia de Tucumán, negando así versiones que indicaban lo contrario. “Fue oportunamente desmentido”, sostuvo en forma tajante.
El Papa quiere investigar a pedófilos
El papa Francisco —según ha anunciado ayer el arzobispo de Boston, Sean Patrick O’Malley, uno de los ocho cardenales encargados de reformar la curia— ha instituido una comisión específica para luchar contra la pederastia en el seno de la Iglesia. Es decir que a partir de ahora, los sacerdotes y religiosos que vayan a trabajar con niños no solo tendrán que estar en paz con Dios, también deberán tener un pasado legal y psiquiátrico intachable.
Algunas de las medidas apuntadas por el cardenal O’Malley, como la de colaborar con la Justicia o asistir a las víctimas, parecen de sentido común, pero suponen un giro de 180 grados con respecto a lo que, históricamente, ha venido haciendo el Vaticano.
Durante décadas, la jerarquía de la Iglesia católica miró hacia otro lado ante el más sucio de los crímenes, encubrió a sus autores y despreció a las víctimas. Solo en febrero de 2012, el papa Benedicto XVI organizó un simposio en Roma para romper públicamente el silencio cómplice del Vaticano ante los miles de casos de abusos sexuales hacia menores de edad —4.000 denuncias en los últimos 10 años— cometidos por sacerdotes y religiosos. Joseph Ratzinger, ya acosado por las guerras de poder que provocarían su renuncia justo un año después, pidió entonces una “profunda renovación en todos los niveles” de la Iglesia para combatir la “tragedia” de la pederastia y obligó a los superiores de 30 órdenes religiosas y a los representantes de 110 conferencias episcopales a escuchar en directo el sufrimiento de Marie Collins, una mujer irlandesa que padeció de niña los abusos de un sacerdote. Aquel simposio fue la primera ocasión en que la Iglesia miró cara a cara a las víctimas, la primera vez que un Papa lanzaba el mensaje de “tolerancia cero” contra los abusos. Ahora se trata, según explicó el cardenal Sean Patrick O’Malley, de buscar herramientas concretas para no repetir un pasado tenebroso, publica El País.
La primera es que el papa Francisco no está solo en el empeño. Según dijo el arzobispo de Boston, se trata de un encargo realizado al Papa por el llamado G-8, la comisión de ocho cardenales encargados de reformar la curia: “Todos los cardenales estábamos muy entusiasmados con la propuesta y muy contentos por la respuesta positiva del papa Francisco”. (Fuente: Diario Uno)